«Cuando los Gobiernos imponen castigos colectivos, la gente común tiene la responsabilidad de actuar», dijo David Adler, de la Internacional Progresista, uno de los organizadores de la flotilla Nuestra América hacia Cuba.
Se trata del funcionario de más alto nivel de la Administración Trump que viaja a la nación suramericana tras la agresión militar del 3 de enero
