Aniversario 50 de la Crisis de Octubre: Pocas veces brilló tan alto un estadista

Compartir

Como un solo ser humano todo el pueblo. Fidel al frente. Para el miedo no hay resquicio en este octubre en crisis: lo venceremos. Allá el que se arrepintió de jugarse la vida en la lucha. Socialismo es humanismo ante todo y nosotros defendemos a la humanidad con esta posición. Para registrarnos, en zafarrancho de combate. Es preferible la muerte digna que la paz sin dignidad, convertida después en la de los sepulcros.

En un bosque de Güines, oyendo un radiecito de pila, dándole golpes a veces para que la voz no se fuera, parte de la tropa escucha las palabras del Comandante en Jefe. El fusil al hombro. El pecho preparado para la pelea, se hincha, deviene gritos de apoyo a los Cinco Puntos, a la actitud asumida. Todos somos Fidel, Fidel es nosotros.

Sentimos nuestra moral a la altura del Pico Turquino. Y yo, con 20 abriles, enviado aquí por la UJC, brazo derecho del político en la compañía de zapadores de este batallón formado por compañeros que dijeron sí a la conciencia por la Crisis de los Misiles, aunque la inmensa mayoría no domina a plenitud què son esos “aparatos”, como me dijo un cuarentón limpiabotas mientras me enseñaba algunos vacíos en las encías al reírse después de la propia confesión. Milicianos de última hora, pero saben que la cosa se ha puesto mala: puede estallar una guerra atómica y la nación y el planeta están en juego. Y se han puesto del lado de la libertad y la justicia.

Errores de un campo hermano evitaron atar el horror; errores de derecha laceradores desde mucho antes –el dogmatismo engullendo la vida–, al final, lanzaron al abismo las ideas y tanto quehacer glorioso. Y los gringos han seguido su camino brutal y revuelto sin amarras, burlando las reglas humanas más elementales: conocen su crueldad Vietnam, Iraq, Afganistán, Libia, Chile, Panamá, los dominicanos, nosotros… ¿dónde no han herido directamente con sus garras o por medio de las de otros pechos proimperiales? Nuevas amenazas golpean a Siria, a Irán ¿Quién escapa?

El espíritu de combate del cubano durante la Crisis de Octubre no ha desaparecido. Ha estado presente en las lides subsiguientes y durante la etapa del período especial vigorizando la resistencia en un mundo polarizado, con el bloqueo incrementado por el enemigo de siempre y el desmerengamiento. Golpes han caído sobre aquel. Pues, a la contraofensiva económica e ideológica. Con sentido del momento histórico y sabiendo que la Revolución es cambiar todo lo que tenga que ser cambiado. Pero para más Revolución, para encontrar vías que lleven al socialismo verdadero en una patria martiana, con todos y para el bien de todos. Aquí no caben los zanjoneros: somos también los Maceos de la Protesta de Baraguá.

Tía Elvira, en su carta me escribió entonces: ¡Solo los cristales se rajan, los hombres no! Y las mujeres, tía; tú misma eras demostración: pianista acompañante del Ballet, batida en una fábrica ocupando los puestos que de­jaban sus obreros, para que la producción no se frenara. Mamá no se quedó atrás. Ni con la muerte de ustedes ni de miles como ustedes puede morir nuestra combatividad. Es herencia imperecedera y en ellas viven. De­pende de todos mantenerla. Ins­pi­ré­monos en Pablo de la Torriente Brau: “(…) nosotros pertenecemos, dentro de la revolución, a los corredores de maratón, que saben que todo no es dar cuatro saltos y terminar bien los cien metros y coger la medalla, sino correr, correr, correr, incansable, infatigablemente, saltar barreras, desfilar bajo la lluvia, cruzar cañadas, y al final, llegar y ganar medio muertos por el esfuerzo; o ni llegar siquiera, muertos antes. Y si somos así, no hay problemas que nos de­salienten, ni esperanzas que nunca se rompan demasiado.”

Por Victor Joaquín Ortega/Tribuna de La Habana

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

Dejanos tu comentario

A %d blogueros les gusta esto: