Wilfredo Lam pintó 'La Jungla' y 'La Silla' en una casa de Marianao

Durante mucho tiempo se desconocía el lugar donde el Wifredo Lam pintó sus dos más famosas piezas, el cuadro ‘La Jungla’ y ‘La silla’

La Jungla se exhibió por primera vez en la galería Pierre Matisse de Nueva York luego de que el pintor la vendiera por 300.00 dólares al Museum Of Modern Arts (MOMA), la pieza está valorada hoy en un millón de dólares.

Otra de las obras del pintor nacido en Sagua la Grande, Villa Clara, La Silla, se exhibe en la colección permanente del Museo Nacional de Bellas Artes, en Cuba.

Se ha podido comprobar que ambas obras fueron realizadas en la casa de Panorama 42 (actualmente 41 No. 10808), Marianao, casa donde se instaló el pintor a su regreso a la isla después de 17 años de haber vivido en Europa.  

Wifredo Lam (1902 – 1982) es uno de los pintores cubanos más relevantes y cotizados internacionalmente. Su origen mestizo (hijo de padre chino y madre mulata) y su relación desde niño con las creencias populares y ritos afrocubanos influyeron considerablemente en su posterior formación artística.

La casa era propiedad de la acaudalada familia Iglesias, dueña de varios inmuebles y terrenos. Aquí se establece junto a la alemana Helena Holzer quien convivirá con él unos años. Es en esta pequeña residencia situada, sin embargo, en un barrio de élite donde el artista encuentra al fin la paz que necesita, refugiándose siempre en su pintura. Aquí concibe casi al mismo tiempo (1942) dos de sus obras más importantes: La silla, colección permanente del Museo Nacional de Bellas Artes, y La Jungla, perteneciente a la colección del Museum Of Modern Arts de Nueva York.

Hasta hace relativamente poco tiempo no existía un consenso general acerca de las condiciones en que el artista produjo obras tan importantes que marcaron la génesis de su estilo definitivo, pero en un documental filmado en 1979 por el afamado realizador cubano Humberto Solás, que se titula Wifredo Lam, lo conduce de vuelta hasta esta casa donde el pintor se reencuentra con aquella parte de su pasado y reconoce que fue aquí donde pintara las obras mencionadas y otras como La mañana verde y Retrato de H- H.

Otra evidencia es una foto que atesora Juan Castillo Vázquez, sobrino nieto del artista y tesorero de buena parte de su obra, donde Lam yace en el mismo suelo de mosaicos que permanece invariable a lo largo del tiempo: La silla en un bastidor sobre el piso, y en la pared La jungla y La mañana verde.

Como última prueba en 2002, durante las actividades por el centenario del natalicio del artista, su ex esposa Helena Holzer regresó a La Habana y pidió que la llevaran nuevamente a aquella casita donde entregó a algunos de sus vecinos un documento que atestigua que en esta casa se concibieron obras tan importantes.

Por Lecturas Cibercuba

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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