Bob: Gracias en nombre de Cuba

El senador estadounidense Bob Menéndez mantiene fuertes lazos con un médico millonario al que controla el FBI y además le han descubierto relaciones con prostitutas de República Dominicana.5f9d8ec5f0b2190c8fc3ca22d292c33d_XL

No obstante ello, aseguró este lunes El Nuevo Herald, Bob “está en la cima de su carrera”, como presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos.

Lo eligieron para eso en enero, cuando hacía años tenía nexos con el acaudalado oftalmólogo Salomón Melgen, generoso donante de sus campañas hoy investigado por la policía.

Melgen está acusado de estafar al Medicare, razón por la cual sus clínicas en West Palm Beach fueron allanadas a principios del presente mes, entre otros, por agentes del FBI.

A Bob, comentó un periodista del Herald, Juan O. Tamayo, “se le conoce como un hombre duro”, y su mente “es afilada como una navaja”, dijo José Cárdenas, donante de las campañas de Menéndez.

En 2006 lo respaldó el diario The New York Times para llegar al Senado, ¿con qué argumento?, ser el mejor candidato a pesar de “una historia de fallas éticas, muy común entre funcionarios demócratas de Nueva Jersey”.

Al mismo tiempo el fiscal federal de distrito allí, el hoy gobernador Chris Christie, investigó a Menéndez porque alquiló propiedades a una agencia sin fines de lucro asistida con fondos federales, hecho que violó reglas sobre conflicto de intereses.

Cuatro años después, The Wall Street Journal reveló que había instado a la Reserva Federal (Banco Central) a suscribir un acuerdo que habría favorecido a un banco del referido Estado.

Los republicanos también lo acusaron de viabilizar negocios a favor de una ex alta asesora del Congreso que luego fundó una empresa de cabildeo.

Ahora, ¿quién es Salomón Melgen, el más íntimo amigo del senador demócrata Robert (Bob) Menéndez?

Según dijeron el viernes en Miami los periodistas Jay Weaver y Marc Caputo, envió facturas millonarias del Medicare por tratamientos innecesarios a pacientes ancianos.

Ambos dijeron que Melgen usó un medicamento de alto precio llamado Lucentis, que se inyecta en los ojos de pacientes y cuyo precio es 2 000 dólares cada ampolleta.

La recetan a personas con degeneración muscular, en el caso de Melgen muchas más veces que cualquier otro oftalmólogo de la Florida y posiblemente del país.

Medicare establece que un médico solo puede prescribir un tratamiento “razonable y necesario”, y de enjuiciarlo habría que probar su intención de presentar abultadas facturas a Medicare.

Publicaciones de Miami revelaron que el año pasado Melgen, donó  más de 700 000 dólares para la reelección de su caro amigo Bob y de otros demócratas del Senado.

El escándalo Menéndez-Melgen también centró la atención de la prensa debido a que el primero acudió a funcionarios de Medicare para suavizar otra disputa por facturación del segundo que roza los 9 millones de dólares.

Bob ha respaldado con ardor la política agresiva de Washington contra Cuba y es señalado como “el principal obstáculo para que Obama mejore las relaciones con La Habana en los próximos cuatro años.

Algunos recuerdan que en 1996 fue uno de los grandes impulsores  de la titulada ley Helms-Burton, que llevó al extremo las medidas del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto contra Cuba.

La legisladora Ileana Ros-Lehtinen lo caracterizó así: “Desde el día que fue elegido para el Congreso, la voz de Bob ha sido consistente y decidida en arrojar luz sobre el abuso de este régimen totalitario y hacer todo lo posible para que se respeten los derechos humanos en Cuba”.

No fue casual porque los intereses de la señora Lehtinen, como afirmó El Nuevo Herald, “también se entrelazaron con los intereses empresariales de Melgen” en República Dominicana.

Treinta días después de recibir 5 000 dólares que le envió Melgen, reveló la prensa, Ileana le reclamó el 10 de abril pasado al   embajador dominicano en Washington que explicara los pasos dados por su gobierno para mejorar la seguridad de la carga que arriba a sus puertos.

Observadores apuntaron que, de concretarse este negocio, Melgen y su gente llegarían a ganar entre 500 y 1 500 millones de dólares al año.

Bob, efectivamente, ha sido uno de los más constantes y bravíos  enemigos de Cuba, generoso favor a la isla, posiblemente entre los mayores recibidos por esta en medio siglo.

Por Nicanor León Cotayo/ Cubasi

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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