Muerte súbita. Ni tan inesperada ni tan nueva

infarto

Por Alexis Rojas Aguilera

El mundo moderno, y su ritmo de vida acelerado y poco saludable, es causante del agravamiento y aumento de las enfermedades cardíacas; más su existencia data de hace siglos, desde la época de los faraones, princesas, momias, pirámides y culturas extintas.

El especialista en Cardiología del Hospital Hermanos Ameijeiras, Luis Ochoa Montes, refiere que en el año 2009 en Egipto, especialistas norteamericanos analizaron a 44 momias mediante tomografías computarizadas, y en el 45% de esos casos se encontró presencia de placas de ateroma (regiones engrosadas de la capa íntima de las arterias que están formadas por tejido fibrótico, células inmunocompetentes y del plasma, así como por lípidos).

El caso más antiguo dentro de ese grupo de estudios, es el de una princesa egipcia que probablemente vivió entre los años de 1580 al 1550 AC y posiblemente murió a principios de sus 40 años, según creen los investigadores.

La afirmación anterior habla a favor de que los problemas cardiovasculares tengan su antecedente desde la época antigua y no es precisamente un fenómeno moderno, explica el doctor Ochoa. La aterosclerosis es una enfermedad de los seres humanos que comienza con el propio origen de la vida.

Un estudio realizado por la Organización Mundial de la Salud “Pathobiological Determinants of Atherosclerosis in Youth” (PBDAY-1986-1996), en cinco continentes y dieciocho países, examinó a niños fallecidos desde meses de nacidos hasta los 14 años por causas que no estaban relacionadas con el corazón. Se probó que prácticamente en todos existía algún grado de lesiones ateroscleróticas en sus arterias.

La enfermedad aterosclerótica se sospecha desde la época de la sexta dinastía egipcia (2625-2475 a.n.e.) hace 4 500 años, al aparecer esculpida en la tumba del faraón Sessi At Sakara la imagen de una muerte súbita (MS). En esta misma escultura y para iferenciarla de un desmayo aparece otra imagen de una persona que se recupera pronto. Según los egiptólogos las posiciones de las manos en la cabeza de las personas indican la diferencia entre la muerte (la mano izquierda) y el desmayo (la mano derecha) explica el Doctor Ochoa. Existen las categorías de muerte súbita cardíaca y no cardíaca, la primera es una muerte natural inesperada por causas cardíacas que originan una alteración de la función del corazón que produce la pérdida súbita del flujo sanguíneo cerebral (FSC); y la segunda es una muerte natural inesperada por causas no cardíacas.
La muerte súbita cardiovascular se produce en un corto período de tiempo (de minutos a pocas horas), tras el comienzo de síntomas agudos -dolor precordial, falta de aire, palpitaciones, frialdad, palidez, sudoraciones, pérdida de conciencia, de manera abrupta e inesperada, de ahí el impacto emocional que deriva esta dolencia, además de las afectaciones económicas y sociales que provoca, manifestó Ochoa a `Prensa Latina.
Además de la aterosclerosis, existen otros factores que desencadenan el proceso, como son la hipertensión arterial, dislipidemias, la obesidad, y es más frecuente que ocurra a partir de los 50 años de edad.

Aunque Cuba no dispone de un registro estadístico que posibilite conocer la magnitud del fenómeno, estudios realizados estiman que en 2012, entre 11,2 y 12,4 por ciento de las muertes naturales fueron por esta causa.

Las investigaciones revelan que la MS constituye una crisis, un síntoma de la enfermedad aterosclerótica. Es por ello que ambos términos están relacionados y la prevención de la aterosclerosis desde edades tempranas se posiciona como una de las principales formas de combatir dicha crisis

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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