Haydeè Santamarìa Cuadrado: La luz no olvida a sus guerreros

Acaba de salir publicado, el libro Haydeé hace falta tu voz, como homenaje a una heroína de la Patria, Haydee Santamaría Cuadrado.El libro, bajo la edición de Camilo Pérez Casal, está hecho con amor, con el mismo amor que desarrolló Yeyé en toda su vida, en la lucha clandestina, en la Sierra Maestra y después en su obra cumbre, su Casa, la Casa de las Américas.

Haydee

Contiene una excelente selección de testimonios de algunos de los principales políticos, intelectuales y artistas que conocieron a Haydeé, los que unidos a dedicatorias y escritos de ella misma, permite conocer a esa gran mujer y revolucionaria que fue y seguirá siendo Haydeé Santamaría, que como dijera Jorge Luis Acanda, el 26 de julio de 2013, en un diálogo auspiciado por la Asociación Hermanos Saiz, donde recordó lo dicho por Haydeé ante la pregunta sobre qué significa ser revolucionario: tener condición humana.

haydeè

El libro, simbólico homenaje publicado por Ediciones Ojalá de Silvio Rodríguez. Los beneficios de la publicación serán donados a la sala infantil del Hospital de Oncología y Radiobiología de La Habana, como lo hubiera destinado Haydeé, quien hoy perdura en la memoria de nuestro pueblo, no solo en aquellos que la conocieron personalmente, si no en muchas mujeres y hombres de este pueblo que supieron de la valentía y consagración de Abel, de Haydeé y de la familia Santamaría. Cada día soy testigo de la admiración y respeto que perdura por esta familia en la que nací – tal y como dijera
Celia María- por accidente genético y que yo agrego, por un feliz accidente genético, el cual me hace sentir honrada y cada día más privilegiada por ser parte de ella.

Cada testimonio que se nos presenta en el libro es una obra que nos permite conocer desde distintos puntos de vista a la Haydeé que conocí físicamente siendo una niña pero que solo aquilaté su grandeza con la adultez. Cada vez que leemos los escritos de Celia sobre su madre, vemos también la agudeza de esta hija que supo y pudo aquilatar y guardar en su memoria cada sencillo gesto de su madre, cada palabra y además comprenderla en su inmensa magnitud, a pesar de haberla perdido tan tempranamente y quizás cuando más hubiera necesitado de ella.

Cada testimonio tiene su enfoque, su punto de vista personal, como lo refleja el poema de Fina Garcia Marruz, En la muerte de una heroína de la patria: Ríndanle honores como una valienteque perdió solo su última batalla.

Eusebio Leal, plantea, “pero aún en esos momentos- como decía nuestro gran amigo común Alfredo Guevara-, Haydeé fue grande hasta el final, hasta tomar una terrible determinación, que habla un poco también de su valor, de su acerado valor para alguien que tuvo tantos infortunios que solamente la comprensión y el cariño de los que la rodeaban podían ayudarle a superar”. Estemos de acuerdo con uno u otro punto de vista, nadie dudará que como mismo escogió el 31 de diciembre como fecha de su nacimiento, a pesar de no haber nacido ese día, también escogió el día y la forma de su partida a la
inmortalidad.

Quisiera además que perdure, como lo quería Celia María, la certeza de que Haydeé, al igual que mis abuelos, Benigno y Joaquina, mi padre, Aldo y mis tías, Aida y Adita, a pesar de que sufrieron cada día el asesinato de Abel y de Boris Luis Santa Coloma, todos y cada uno de ellos supieron seguir adelante con la obra por la que dio su vida Abel y se consagraron
diariamente por lograr una sociedad más justa.

Hoy los restos de Haydeé, descansan en el único lugar posible donde ella podía encontrar la paz que necesitaba, junto a los de su hermano Abel Santamaría en el panteón de los mártires del Moncada en el cementerio de Santa Efigenia.

Por Betty Santamaría

Fotos Hector Planes

DSC_3117 DSC_3124 DSC_3141 DSC_3172 DSC_3182

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: