El agua sucia mata más mujeres en el mundo que el sida o el cáncer de pecho

Las enfermedades que se expanden a través del agua sucia y las pobres instalaciones sanitarias son la quinta causa de muerte entre las mujeres de todo el mundo, llevándose más vidas por delante que el sida, la diabetes o el cáncer de pecho, según un estudio.

Cerca de 800.000 mujeres mueren cada día a causa de no tener acceso a lavabos seguros y a agua limpia, dijo la organización de desarrollo WaterAid, que ha analizado datos procedentes del centro de investigación del Instituto de Medidas de Salud de Seattle.

«Esta situación, completamente inaceptable, afecta a la educación de mujeres y niñas, a su salud, a su dignidad y, por último y en muchos casos, resulta en una temprana e innecesaria muerte», dijo la CEO de WaterAid, Barbara Frost, en un comunicado.

Las únicas condiciones que son más mortales para la mujer que la falta de instalaciones sanitarias decentes son las enfermedades de corazón, los derrames cerebrales, las infecciones respiratorias y las enfermedades de obstrucción pulmonar crónica, según su informe.

Más de mil millones de mujeres, lo que equivale a una de cada tres mujeres de todo el mundo, no tienen acceso a lavabos privados y seguros, mientras 370 millones, lo que equivale a una de cada diez, no tienen acceso a agua limpia, según WaterAid.

Más de 2.000 millones de personas mejoró su acceso al agua limpia entre 1990 y 2012, pero cerca de 750 millones aún siguen teniendo carencia de agua limpia, algo que Naciones Unidas reconoce como un derecho humano.

El agua sucia y las pobres instalaciones sanitarias son la raíz de muchos problemas como la mortalidad en la maternidad o la mortalidad infantil, e incluso de violencia sexual.

Muchas mujeres en países en vías de desarrollo dan a luz en sus viviendas sin acceso a agua limpia, exponiéndose a sí mismas y a sus bebés a infecciones.

Sin lavabos limpios, las mujeres y las niñas se ven obligadas a aventurarse al aire libre para hacer sus necesidades, en ocasiones durante la noche, lo que las pone en riesgo de sufrir cualquier tipo de acoso o asalto de tipo sexual.

Por otro lado, en muchos países pobres transportar agua se considera responsabilidad de las mujeres y las niñas, que necesitan varias horas cada día para ir y volver de los pozos, alejándolas de las escuelas o impidiéndoles cuidar a sus familias.

Por Reuters

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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