Operaciones que siempre están en una campaña no convencional

Por: Katherinne Díaz Pérez

El armazón teórico de la Guerra No Convencional (GNC) de Estados Unidos (EE.UU.) contiene un grupo de actividades que pueden dividirse en dos, para su mejor comprensión: aquellas que son “inherentes” a dicha maniobra estratégica, como la preparación del ambiente operacional, la subversión, el sabotaje; y otras consideradas de “apoyo”. Las Operaciones de asuntos civiles que hoy abordaremos integran el último subconjunto.

Tales procederes civiles no pertenecen exclusivamente a la GNC. Dentro del Departamento de Defensa de EE.UU., estas operaciones se dedican a tres tareas fundamentales: una, fortalecer la relación entre los militares y autoridades civiles en áreas donde se encuentren las fuerzas armadas estadounidenses; dos, coordinar con otras organizaciones interagencias, intergubernamentales, no gubernamentales, instituciones y poblaciones nacionales, y el sector privado; y tres, realzar el comportamiento de las operaciones cívico-militares en territorios, normalmente, de responsabilidad del gobierno civil.1

Como resultado de dichas acciones, las unidades de asuntos civiles tienen la posibilidad de convenir acuerdos entre fuerzas armadas aliadas, localizadas en un país amigo, y las autoridades civiles y personas de ese país.2

Dadas las anteriores particularidades, las unidades lo conforman personas en activo o de la reserva del servicio armado.

La naturaleza, entonces, de las operaciones en cuestión conlleva a que la propia publicación doctrinal ATP 3-05.1 sobre GNC del Ejército estadounidense afirme que estas fuerzas especializadas sean apropiadas para llevar a cabo campañas semejantes.

Sin embargo, lo que distingue los “asuntos civiles” no convencionales radica en que participan conceptualmente en las siete fases del modelo de una campaña no tradicional. Es decir, las unidades encargadas de esta misión realizarán “de manera única” tareas específicas durante toda la maniobra.

Por ejemplo, en la primera etapa (Preparación) deben ofrecer un “análisis detallado” que identifique “las posibles vulnerabilidades civiles, resentimientos y debilidades dentro de la sociedad civil, que pudieran ser aprovechadas por la insurgencia para generar la movilización de la población”.3

En el período posterior, denominado Contacto Inicial, estas unidades identificarán “fuentes de asistencia humanitaria en el exterior, a fin de incluir a las organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales”.4

Ya cuando la campaña esté en el proceso de Infiltración (tercera fase) en el país, tales fuerzas especializadas deben reconocer y vincularse “con líderes clave dentro de las poblaciones nacionales”5 para así poder influir en el plan diseñado.

Una vez conseguido el anterior propósito, dichos efectivos facilitarán “la propaganda de la fuerza de la resistencia” e iniciarán la asistencia humanitaria en el exterior, asistencia a la nación y a la población, y el control a los recursos. Esta última misión presenta tal singularidad que el Departamento de Ejército le dedicó la publicación de técnicas del Ejército con carácter doctrinal: ATP 3-57.10 de agosto de 2013.

En la quinta y sexta fases (Formación y Empleo, respectivamente), el personal fungirá como un fuerte sostén de las acciones principales: validan medidas de efectividad, evalúan los efectos, intentan mitigar el impacto de las operaciones combativas en la población civil, aumentan la asistencia humanitaria, y descongestionan –por si aparecen inconvenientes- las operaciones de las organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales que apoyan la unidad del esfuerzo.6

No obstante, la ATP 3-05.1 refleja que en la última etapa de la GNC son medulares las misiones “civiles”; pues apoyarán a la administración civil, “a fin de asesorar y respaldar al nuevo gobierno provisional”; defenderán a las “instituciones post hostilidades” con el objetivo de impulsar la legitimidad y la transparencia del nuevo gobierno; y respaldarán la ejecución de las operaciones de estabilidad.7

Sin dudas, los Asuntos Civiles identificarán y explotarán el centro de gravedad civil, a favor de la guerrilla y el gobierno en la sombra, con el objetivo final de establecer la colaboración con las diferentes agencias, la guerrilla y los socios del gobierno “legítimo” –una vez, llegado al poder-, a fin de garantizar la estabilidad y crear una infraestructura civil estable.8

En general, su propósito es enfrentar los asuntos que “afectan la infraestructura civil, la distribución de los recursos, el apoyo a las instituciones civiles y la mitigación general del impacto sobre el dominio civil, que serán inevitables debido a la presencia de la actividad militar”.9

Ellos, a fin de cuentas, allanarán los obstáculos y facilitarán el camino para derrocar a ese enemigo incómodo para EEUU. Esa es su razón de ser.

Referencias

1 Ver Dictionary of military and associated terms of Department of Defense. Joint Publication 1-02, publicado el 8 de noviembre de 2010, enmendado el 31 de enero de 2011, p.53.

2 Idem.

3 Ver Unconventional Warfare, ATP 3-05.1, Department of the Army, de septiembre de 2013, pág 1-3. http://www.cubadefensa.cu/sites/default/files/atp_3-05.1_gnc_esp.pdf Traducción institucional.

4, 5, 6, 7, 8, 9 Idem.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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