Asì se prepara un sabroso Pru Oriental

Por: Chef Internacional Jorge Méndez Rodríguez-Arencibia

Se asume su origen por la presencia franco-haitiana en el Oriente cubano, a partir de la Revolución de Haití, recién comenzado el siglo XIX, que provocó significativos éxodos desde dicha nación hacia los actuales territorios de Guantánamo y Santiago de Cuba, con sus consiguientes influencias culturales y gastronómicas. Además de muy refrescante y digestivo, posee propiedades medicinales, para bajar la presión arterial y como estimulante afrodisíaco. Después de más de dos siglos siendo elaborado artesanalmente, ya en las provincias de Granma y Santiago de Cuba se fabrica industrialmente y se expende en recipientes comerciales propios.

Ingredientes:
Bejuco ubí 1 canuto o trozo de rama (aproximadamente, 60 o 70 g)
Jaboncillo 1 canuto o trozo de rama (aproximadamente, 60 o 70 g)
Jengibre 1 trozo del tubérculo (aproximadamente, 25 o 30 g)
Raíz china 1 trozo del tubérculo (aproximadamente, 300 g)
Hojas de pimienta dioica 5 ó 6 hojas (aproximadamente, 10 g)
Canela en rama 1 raja (aproximadamente, 5 g)
Agua potable 25 litros
Azúcar moreno 2,5 kg (10 o 12 tazas de medir)
Prú madre (opcional) 1 litro
Hojas de caña santa al gusto

Modo de preparación:
Raspar la corteza o cáscara del bejuco ubí y el jaboncillo. Cortarlos en trocitos bien pequeños y reservar. Lavar bien el jengibre, la raíz china y las hojas de pimienta. Hervir todos los anteriores ingredientes en el agua potable, durante no menos de dos horas. Colar el cocimiento obtenido y depositarlo en un recipiente de madera; como por ejemplo, un balde, barril o tonel. Dejarlo reposar durante no más de un día completo y añadirle el prú madre (si se dispone) y el azúcar moreno. Remover bien esta nueva mezcla y dejarla reposar por tres días más, en el mismo recipiente de madera. Si no se le añade el prú madre, entonces debe prolongarse el período de fermentación hasta cinco días. Extraer de éste un litro para conservarlo, si se desea confeccionar nuevamente esta receta. Trasvasar el líquido a otro recipiente adecuado –nunca de metal- taparlo y enterrarlo durante otros tres días, para que repose. Desenterrarlo, dejarlo reposar un día y envasarlo en botellas de cristal, bien tapadas, a las que en su interior se colocará un pedazo de hoja de caña santa. Guardarlas en refrigeración y servir a temperatura bien fría.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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