Fidel, el bloqueo y el ejemplo de resistencia

Texto: Laura V. Mor, Resumen Latinoamericano Cuba. Foto: Héctor Planes.

Cuba no es un país cualquiera. Tiene a un líder  excepcional, amado por su pueblo y los pueblos del mundo, odiado por sus enemigos; pero jamás ignorado.  Cuba tiene a Fidel y eso ha marcado la historia de América Latina y el Caribe en el lapso de dos siglos.

Nada fue fácil para él. Tras intensos años en la Sierra Maestra en tiempos de la lucha  armada cuando junto al pueblo revolucionario combatía la sangrienta dictadura batistiana, y con la responsabilidad legítima emanada de la soberanía popular de dirigir el destino de un país pobre del tercer mundo a 90 millas de una potencia imperialista hegemónica, Cuba resistió y venció a pesar de los pronósticos que, apoyados en un mundo unipolar tras la desintegración del campo socialista de Europa del Este, ideólogos del neoliberalismo como Francis Fukuyama llamaron “el fin de la historia”.  

Las Leyes de Reforma Agraria, la declaración del país como territorio libre de analfabetismo y las nacionalizaciones de empresas extranjeras fueron algunos de los  primeros grandes logros, pero no los últimos.  El pueblo cubano, apoyado en el ejemplo y la confianza plena en Fidel como líder histórico de la Revolución y en políticas públicas inclusivas sobrepasó con dignidad el llamado Período Especial, esa gran crisis económica consecuencia directa de la desaparición del bloque subsidiario de la economía cubana.

Los índices de mortalidad infantil, la alta esperanza de vida comparable con la de países desarrollados, el alto grado de escolarización del país, la excelencia en materia de salud, son sólo algunos ejemplos de lo que el pueblo cubano ha logrado en Revolución.

Fidel cumplió 90 y la isla se vistió de fiesta para celebrarlo. “Honor a quien honor merece” decía José Martí por eso el pueblo, que colmaba el teatro Karl Marx, se emocionó y ovacionó al ver a Fidel entre nosotros.

Caminar por los barrios hoy, y hablar con cualquier cubano de a pie sobre los 90 de Fidel es en sí mismo una fiesta de emociones y anécdotas de un líder de masas que se siente familia.  Carteles deseando felicidades al Comandante en Jefe,  rumbas, recitales, actos y vigilias para celebrar el cumpleaños de un hombre que simboliza a toda Cuba.

“Pa´ lo que sea Fidel” gritaron en la “Rumba por Fidel», y eso no implicaba tan sólo una consigna dicha al pasar, sino que es la firme decisión de un pueblo que expresa con alegría la convicción de seguir venciendo en todas y cada una de las batallas que sean necesarias para continuar preservando como los últimos 58 años los derechos conquistados, en un marco de resistencia a los embates del imperialismo que ha intentado estrangular la Revolución a fuerza de un bloqueo comercial, económico y financiero de carácter extraterritorial, y creando una ficticia oposición a través de renovadas políticas injerencistas.

Las nueve décadas que celebra hoy el más grande de los latinoamericanos, un hombre que ha sabido hacer del internacionalismo, la solidaridad y el ejemplo, el eje de su vida y obra, son la prueba de que la historia no sólo no llegó a su fin, sino que sigue siendo escrita día a día por el pueblo de Fidel.

* Publicada el 18 de agosto de 2016 en Resumen Latinoamericano Argentina

 

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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