Bolivia vs EE.UU. Causas y políticas contra el narcotráfico

Texto: Jhony Quispe, La Epoca.

1960 fue la década donde se posicionó el consumo de drogas psicoactivas en Estados Unidos, cuyo grupo de víctimas más preocupante fueron los soldados norteamericanos heridos en las guerras, entre ellas la de Vietnam. A estos se les aplicaba una droga adictiva: la morfina, usándola como “analgésico necesario”, creando así una de las primeras generaciones de adictos involuntarios norteamericanos. Retornando a su país no pudieron dejar de consumir este tipo de drogas y al no conseguir morfina rápidamente encontraron un sustituto más eficaz en la heroína, otro derivado extraído de la misma planta que la morfina el opio, creando la demanda permanente de estas drogas y un mercado local inicialmente negado y luego declarado ilícito en los Estados Unidos. He acá el origen de la demanda norteamericana y cómo ésta promovió la generación del mercado de producción extranjero de estas y otras drogas como la marihuana y la cocaína, convirtiendo en proveedores a algunos ciudadanos de sus países vecinos.

En 1969 el presidente de ese país Richard Nixon inicia la primera política interna llamada “guerra contra las drogas”, con una reforma en 1971. La consolida y convierte en Política Exterior, cuyos objetivos eran el de “terminar con la producción, distribución y consumo de drogas”, pero no se combatió ni su distribución ni su consumo. En 1973 se crea la DEA (Administración de Cumplimiento de Leyes sobre las Drogas), junto a otras instituciones, empezando así la “lucha” unilateral impuesta por EE.UU. en las mismas décadas donde Latinoamérica vivió la triste historia de las Dictaduras Militares, apoyadas también por Norteamérica.

Las políticas antidrogas fueron dirigidas a los países definidos como productores de materia prima, bajo este argumento se crearon acuerdos y mecanismos de supuesta cooperación, y para acceder a estos se debía primero pasar por un proceso de certificación antidroga unilateral y chantajista, utilizando la lucha contra el narcotráfico como excusa para el sometimiento a los países de su interés de dominio militar geopolítico y económico:

“1.  Países certificados, sin otras consideraciones: Son países que han demostrado un compromiso serio en la lucha antidroga y han cumplido con todos los requisitos dados por la política antidrogas.

2.   Países certificados por razones de interés nacional: son países que no han cumplido con todos los requisitos de la política antidrogas, pero por razones políticas, económicas o estratégicas, son de interés para los EE.UU. (Perú, Colombia y México).

3.   Países desertificados: Son países que no demuestran un compromiso serio con la lucha antidroga y no cumplen con los requisitos de la política antidrogas.

Políticas antidrogas y su implementación en América Latina

En 1991 el presidente de EE.UU. George Busch la ATPA por diez años, acuerdo unilateral donde Estados Unidos ofrece una serie de preferencias arancelarias a 5.500 productos provenientes de países Andinos, el 2002 el presidente George W. Bush establece la ATPDEA.

Sin embargo, y después de casi 50 años de imposiciones unilaterales, millones y millones de dólares oscuramente administrados, sin rendición de cuentas y una reserva que violó D.D.H.H. y la soberanía de gobiernos entreguistas de dictaduras y neoliberales de nuestra Latinoamérica, las Políticas Norteamericanas dirigidas a una supuesta lucha contra el Narcotráfico, no ha logrado cumplir en la más mínimo sus supuestos objetivos al inicio de su denominada “guerra contra las drogas”. Su población sigue siendo el mayor consumidor en crecimiento del mundo. Esto demuestra el falso discurso antinarcóticos de EE.UU., explicándose las verdaderas intenciones de esta supuesta lucha y camuflar la Sistemática Neo Invasión Norteamericana.

Sobre la Política Boliviana contra este mal, hasta el gobierno de Carlos Mesa estuvimos sometidos a las decisiones y chantajes de EE.UU., para todos ya es conocida la avergonzante y lamentable postura del mencionado expresidente Mesa al apoyar la inmunidad de militares norteamericanos en Bolivia a cambio de padrinazgo económico norteamericano. Este fue uno de los últimos hechos de sumisión de los gobiernos entreguistas en nuestro país, demostrándose que antes del 2006 NO hubo políticas propias y sobernas de lucha contra el narcotráfico.

Bolivia planteo a la comunidad internacional incluido a EE.UU. la eliminación de los denominados paraísos fiscales y del secreto bancario internacional con lo cual fácilmente se podría identificar y apresar a los empresarios narcotraficantes internacionales, “…en Estados Unidos se habla de un superávit bancario de aproximadamente de $us 500 mil millones al año, que no se pude explicar, se cree que este dinero viene de actividades ilícitas entre las cuales del tráfico de droga seria un 50%.”. [2]

En Bolivia, luego de la salida de la DEA Norteamericana y sus aliados, se ha modificado la falsa lucha contra la Coca como sinónimo de lucha contra el Narcotráfico, estableciendo límites de producción de coca en base al control social eliminando casi en su totalidad la violación de D.D.H.H. a productores y fue determinante en la persecución y detención de narcotraficantes, lucha reconocida consecutivamente por la O.N.U., se abolió la denominada Ley 1008 por una nueva Ley que reconoce nuestra convivencia positiva con la Sagrada Hoja y el ataque a su mala e inadecuada utilización, promoviendo además su Industrialización con fines Medicinales y Alimenticios en aprovechamiento de los Componentes Nutricionales y Saludables que posee la hoja de Coca ya demostrados por Universidades Extrajeras incluso Norteamericanas.

La convivencia saludable de nuestro pueblo boliviano con la hoja de coca es demostrado con el pijcheo y el akulliku en casi todas las actividades de esfuerzo cotidiano: Transporte, Construcción, Agricultura y agropecuaria; Fabriles, Comerciantes, Petroleros, Trabajadores por cuenta propia, incluso hoy en día es consumido por Universitarios, Profesionistas y Empresarios, Policías y Militares. Aún más, nos acompaña en nuestras fiestas y aflicciones. La dignificación de nuestra Hoja Sagrada ha empezado con el reconocimiento y valoración de su presencia en la realización de las diferentes obras de los trabajadores y trabajadoras y actividades que contribuyen en nuestra convivencia, alimentación, salud y el crecimiento de nuestra Bolivia.

Es necesario cambiar la “programación mental” impulsada por EE.UU. y dejar de ser tontos útiles a sus intereses oscuros. Es hora de cambiar la lucha contra la coca por la convivencia con ella y su aprovechamiento Integral demostrado por los beneficios nutricionales, saludables, trabajo y convivencia que brinda la hoja de coca a los  bolivianos y puede brindar a la humanidad.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: