Comprometidos con el futuro

Texto de Rosmely Alvariño Alvarez. Cubahora

Soy de la convicción de que para llegar al futuro que cada cual sueña, la mejor estrategia es tomar acción desde el presente. Convicción que Cuba hace realidad, no solo para los cubanos, sino también para el mundo, con el Plan de Estado para el enfrentamiento climático que aprobara el Consejo de Ministro el 25 de abril de este año.

A eso nos enseño Fidel, a tener visión de futuro, a preveer antes que lamentar. Solo un hombre con la fe y visión del Comandante en Jefe, empeñado en mirar el mañana como algo inmediato, es capaz de avizorar la amenaza del cambio climático cuando todavía estaba bien lejos de ser reconocida a nivel internacional como un proceso inequívoco y acelerado por la actividad del hombre:

“Una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre. (…) Ahora tomamos conciencia de este problema cuando casi es tarde para impedirlo”, expresó el Comandante en Jefe en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo en Río de Janeiro, Brasil, el 12 de junio de 1992.

Con su llamado a que se pagara la deuda ecológica y no la deuda externa, a que desapareciera el hambre y no el hombre, el líder de la Revolución Cubana, estremeció conciencias y puso la crisis ambiental del planeta en la agenda pública de muchos políticos, partidos, organizaciones no gubernamentales y movimientos sociales de todo el orbe.

Y no se equivocaba. ¿Acaso se nos acaba el tiempo? ¿Será mañana el último día? Al parecer no seremos los que vivimos hoy quienes presenciemos el tan anunciado “fin del mundo”; sin embargo, seremos los culpables de que algo como eso pueda suceder si no tomamos desde ahora las medidas para impedirlo y cuidar nuestra «casa común», el planeta.

TAREA VIDA: REMONTAR HACIA EL FUTURO

Convencido abanderado de armonizar el progreso económico con el estricto cuidado y protección de la naturaleza, salvaguardando la biodiversidad, las playas, bosques, montañas y otros valiosos ecosistemas, Fidel ha sido el artífice de la política ambiental cubana, impulsada por la Revolución a lo largo de casi seis décadas.

Cinco acciones estratégicas y 11 tareas, confirman el plan del gobierno cubano para básicamente contrarrestar los posibles daños del cambio climático en las zonas vulnerables, preservando ante todo la vida de las personas.

El conocido Tarea Vida, es la continuidad de las ideas de Fidel y se sustenta en un rico caudal de resultados científicos y tecnológicos acumulado durante más de 20 años de investigaciones, en las cuales pudieron identificarse los impactos actuales y futuros de dicho proceso sobre el archipiélago cubano.

Su implementación requerirá de un programa de inversiones progresivas a corto (año 2020), mediano (2030), largo (2050) y muy largo (2100) plazos y se concentrará en 73 municipios, 63 asentamientos costeros y 10 no costeros. Pero ya comienzan a darse los primeros pasos contrarrestar las afectaciones en las zonas vulnerables, entre ellas no permitir construcciones de nuevas viviendas en los asentamientos costeros y reducir las áreas de cultivo próximas a las costas o dañadas por la intrusión marina a los acuíferos subterráneos.

Entre sus acciones están la recuperación integral a corto plazo de 35 playas arenosas de uso turístico y protección costera para el 2020 y otras 56 hacia el año 2050; la siembra y recuperación de tres mil 157 hectáreas de mangle y de crestas de arrecife de coral, así como otros proyectos, entre ellos las obras del malecón habanero, la reubicación de instalaciones en la Bahía de La Habana, la construcción o mantenimiento de diques y obras complementarias para la protección de los acuíferos costeros en las provincias de Artemisa y Ciego de Ávila.

También se contempla en el plan asegurar la disponibilidad y el uso eficiente del agua, como parte del enfrentamiento a la sequía; dirigir la reforestación hacia la máxima protección de los suelos y las aguas; detener el deterioro de los arrecifes de coral, rehabilitarlos y conservarlos; así como implementar otras medidas en programas, planes y proyectos vinculados a la energía renovable, la eficiencia energética, la seguridad alimentaria, la salud y el turismo.

EL CARIBE Y CUBA EN EL PUNTO DE MIRA

De acuerdo con el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), las temperaturas promedio en el Caribe se han incrementado entre 0.1° y 0.2°C cada década, a lo largo de las últimas 30 años.

Los patrones de lluvia en la región han cambiado, y se espera un aumento en el número de días secos consecutivos. Adicionalmente, el nivel del mar ha aumentado a una tasa de entre dos y cuatro centímetros por década en los últimos 33 años, patrón que representa graves riesgos para los valiosos recursos de agua dulce de la región y para la población costera que depende del turismo y la agricultura.

Los efectos del cambio climático se muestras devastadores en Cuba, donde las consecuencias del calentamiento del planeta han provocado la subida de un grado centígrado en la temperatura, la subida del nivel del mar y la merma en los abastos de agua potable.

Aunque la contribución de Cuba a las emisiones globales es mínimo —no rebasa el 0,08 %—, el costo será alto por su condición de archipiélago. Ya estamos viviendo las primeras consecuencias: de las 500 playas arenosas del país, el 82% tiene indicios de erosión, mientras que la línea de costa está retrocediendo 1,2 metros como promedio cada año; desde 2001 hasta la fecha han azotado al país 15 intensos huracanes, el más reciente de ellos fue Irma.

De cara al desafío de tal problemática con el mundo, Cuba ha abogado por un mayor compromiso de todos los países en el enfrentamiento al cambio climático. Mientras que, por otra parte, el pasado 1ro de junio el presidente de Estados Unidos Donald Trump impactaba a la comunidad internacional anunciando su decisión de retirar a su país del acuerdo climático de París, determinación que afecta de forma severa los esfuerzos globales para detener el calentamiento global.

Lo cierto es que ni para Cuba ni para ningún otro país el desafío del cambio climático será un camino de rosas. La voluntad política de los líderes mundiales está a prueba. El cambio climático nos está dando un ultimátum, actuamos ahora o mañana será demasiao tarde. Ya lo decía Fidel en Brasil:

“Cesen los egoísmos, cesen los hegemonismos, cesen la insensibilidad, la irresponsabilidad y el engaño. Mañana será demasiado tarde para hacer lo que debimos haber hecho hace mucho tiempo”.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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