Batalla por la indemnización: La segunda victoria, un libro de necesaria lectura

Todo el dinero del tesoro de Estados Unidos no alcanzaría jamás para pagar los muertos que ocasionaron con esa acción”.   Fidel

Texto: Graciela Ramírez (*), Resumen Latinoamericano Corresponsalía Cuba.

Es abundante la información existente sobre la invasión a Cuba de las tropas mercenarias organizadas, entrenadas, armadas y financiadas por el gobierno de Estados Unidos, que en la madrugada del 17 de abril de 1961, desembarcaron en la Bahía de Cochinos y fueron derrotadas 66 horas después, en las arenas de Playa Girón.

Pero  apenas se conoce el Girón político que Fidel -con solo 34 años—, propinara al imperialismo yanqui  reafirmando su liderazgo al frente de la Revolución cubana.

Resulta de extraordinario valor para la ciencia histórica cubana y latinoamericana el libro Batalla por la indemnización, segunda batalla de Girón de los historiadores Eugenio Suárez Pérez y Acela Caner Román.

Esta obra —Premio de Investigación 26 de Julio—, publicada por la Casa Editorial 26 de Julio en abril de este año, aborda contenidos sumamente importantes.

-¿Qué los llevó a realizar el libro?

Acela Caner (AC): En primer lugar  dar a conocer un hecho político sumamente importante, poco conocido y escasamente divulgado como fue la indemnización que Fidel obligó a pagar al gobierno estadounidense por la invasión mercenaria. Nos propusimos además revelar la inteligencia y sensibilidad del máximo líder de la Revolución cuando sorprendió a la opinión pública y, especialmente, al gobierno de John F. Kennedy — el 17 de mayo de 1961—, al expresar públicamente la disposición del gobierno revolucionario de liberar a casi mil 200 prisioneros si Estados Unidos pagaba a Cuba una indemnización de guerra por los daños materiales causados al país.

Eugenio Suárez (ES): Este hecho dio inicio a una compleja batalla política en la que brilló la estrategia de Fidel hasta lograr que, en diciembre de 1962, por primera vez en la historia, el gobierno estadounidense pagara una indemnización de guerra.

-¿Cual fue la reacción del gobierno estadounidense?

AC: Ante la proposición de Cuba, la administración Kennedy, guiada por los clásicos sentimientos de prepotencia imperial,  de manera permanente trató de impedir la devolución de los prisioneros intentando diferentes fórmulas entre las cuales estaba el “desconocer” el concepto INDEMNIZACIÓN planteado por Fidel. Ellos se negaban a aceptarlo y proponían términos como CAMBIO o AYUDA HUMANITARIA.

-¿Cómo surge el comité de prisioneros?

ES: Otra de las genialidades de Fidel fue proponer la creación de un comité de 10 prisioneros de guerra, seleccionados libremente por sus compañeros.  Viajó en dos ocasiones a Estados Unidos para gestionar el pago de la indemnización.

AC: El comité de los propios. ¿Quiénes eran los propios?  Los mercenarios, que eran los más interesados. Nadie iba a actuar por ellos. Tenían que ser ellos, los propios mercenarios, quienes defendieran la indemnización, que significaba su propia libertad.

-¿Quién seleccionó a los mercenarios?

ES: Los propios prisioneros, por unidades.  Eran siete batallones, un mercenario por batallón, y por la compañía de jefatura de la Brigada, tres.

AC: Fidel nada más que sugirió uno que era el que venía de corresponsal de guerra en la invasión, Sergio Carbó Yanes, periodista, corresponsal de guerra, hijo del director de Prensa Libre y él también era subdirector de Prensa Libre. Vino en la invasión como corresponsal.

Fidel lo sugirió.  En el libro recogemos cómo fue la selección y las asambleas que se hicieron, donde libremente los prisioneros escogieron a la gente que los representaría. En la reunión Sergio Carbó Yanes dijo: “A mí me han propuesto, pero yo voy si ustedes están de acuerdo”.  Aunque esa proposición, que fue de Fidel, fue llevada a consideración y aceptada por los prisioneros. Nadie que no fue aceptado por ellos fue a esa comisión.

ES: Esta iniciativa del Comandante se conoce muy poco. Fidel mandó 10 mercenarios, 10 prisioneros a Estados Unidos para que ellos, los interesados, lucharan por la indemnización, lucharan por la libertad de todos los prisioneros. Y fueron dos veces, no fueron una sola vez, y regresaron los 10. Bueno, para ser más preciso los 10 regresaron la primera vez y la segunda regresaron nueve porque uno se quedó por allá.

-¿Cuál fue la respuesta del gobierno de EE.UU.?

AC: El gobierno de Kennedy, durante todo el proceso, intentó dar la imagen de que las negociaciones para la liberación de los prisioneros eran desarrolladas por individuos o instituciones privadas, mientras manejaba todos los hilos de la operación.

Primero, creó un patronato compuesto por miembros de los Partidos Demócrata y Republicano al que llamaron Comité de Tractores por la Libertad (también conocido como Comité Roosevelt por estar presidido por la viuda del expresidente norteamericano) el cual hizo lo indecible para obstaculizar y destruir el proceso de indemnización.

Luego, al fracasar  el Comité Roosevelt, un grupo de padres y familiares de los prisioneros constituyó  el “Comité de Familiar”, cuyos integrantes se entrevistaron con el famoso abogado neoyorquino James Donovan, para que mediara en las negociaciones con Cuba.

Los documentos históricos  develan que Donovan no respondía a una decisión individual, sino que  estaba a las órdenes de la administración Kennedy y a su regreso a Estados Unidos debía reportar a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) cada detalle de lo conversado con Fidel y su ayudante, el comandante René Vallejo.

-¿Por qué se cree que los mercenarios fueron cambiados por compotas?

AC: Durante muchos años, como muestra del menosprecio a los mercenarios, el pueblo cubano se refería a ellos diciendo que habían sido “cambiados por compotas”. Esto ha permanecido en la memoria colectiva y se ha trasmitido oralmente de generación en generación. Esta burla un tanto jocosa, resta la verdadera connotación al hecho.

ES: Por ello, la obra explica con lujo de detalles que no fue exactamente así, sino que, por primera vez en la historia, el imperialismo norteamericano se vio obligado a pagar una INDEMNIZACIÓN  de guerra por daños materiales, a un país del Tercer Mundo a 90 millas de sus costas.

Por eso el mérito de esta obra “descansa en la valía de la investigación para las batallas ideológicas y culturales de la Cuba de hoy, sobre todo en el nuevo contexto de las relaciones con Estados Unidos”, como expresó Elier Ramírez Cañedo al prologar el libro.

 

(*) Este artículo es parte del Suplemento Especial de Resumen Latinoamericano -Noviembre 2017 dedicado a Fidel Castro, al cumplirse un año de su paso a la inmortalidad.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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