El bloqueo: Enemigo intransigente de la salud pública cubana

¿Qué puede sentir Olga cuando los médicos explican que el bloqueo es la causa que determina la demora en el tratamiento de su hijo? Sí, el bloqueo… que nos ha impuesto el Gobierno de los Estados Unidos en el ámbito económico, financiero y comercial y por supuesto, tiene repercusiones negativas en la esfera social.

Ahora sí sé lo que es el bloqueo de la verdad, me dice mientras saca un pañuelo de su bolsillo para secar las lágrimas. « A mi hijo no se puede realizar una prueba de diagnóstico para determinar el problema que tiene su pulmonar y me ha dicho que es porque no hay un reactivo que viene de no sé dónde, lejísimos, a pesar de que en los Estados Unidos cerquita. ¿Qué sabes lo que es esperar en un sillón, sin poder hacer nada, que los médicos inventaron algo como han hecho otras veces para resolver? ”.

Lo que le sucede a Olga puede tener puntos en común con una madre que también es una buena noticia, mientras mira a su niña a través de un cristal; o con el papá que espera afuera a que un doctor salga a decirle que sí sí, que ya se puede, que todo va a salir bien.

Que un país le haga tanto daño a otro; que las personas puedan morir o sufrir una enfermedad durante mucho tiempo por culpa de un capricho o que un niño que llega al mundo tropieza, sin tener un uso de razón, con la maldad … Pueden ser algunas de las ideas que se entrecrucen en la mente de quienes tienen sus seres más consultas en un hospital.

Después de leer el  informe, Cuba, la ONU, la ONU,  la Argentina, la República, la situación, el impone Estados Unidos, la imposición, el bloqueo es más fácil de entender.

El óxido nítrico, por ejemplo, está fabricado por las compañías estadounidenses y europeas y como resultado del bloqueo, Cuba no puede adquirirlo en Estados Unidos. Debe recurrir a los caminos alternativos y comprensivos a los proveedores más alejados, con el resultado de los costos, ya que se trata de una sustancia que requiere un especial cuidado en su transporte.

Padecen esta carencia el Cardiocentro Pediátrico William Soler, donde se utiliza para pacientes con crisis de hipertensión pulmonar y distracción pulmonar severa, para casos de circulación fetal persistente del recién nacido y otros. Los centros de atención médica en los que se aplican los trasplantes de corazón y pulmón.

Podemos hablar de otras, sí, de otras carencias que en plano de la salud repercuten en la calidad de vida de los cubanos. La empresa Medicuba S.A., por ejemplo, ha sufrido afectaciones significativas por el aumento de los gastos presupuestarios y erogaciones en divisas por la compra de medicamentos, suministros médicos, así como de reactivos para exámenes de laboratorio, material gastable, equipos e insumos utilizados en la actividad estomatológica, así como de otros equipamientos y tecnologías en mercados lejanos. Se estima que los gastos adicionales ascendieron a 367 800 USD por incremento de precios y a 11 304 600 USD por gastos operacionales.

Sucede igual con la empresa Servicios Médicos Cubanos S.A., la cual no puede desarrollar todo su potencial en la oferta de diferentes modalidades de comercialización de los servicios en salud, por lo que se estima que entre mayo de 2012 y abril de 2013 no pudo ingresar alrededor de 9.6 de millones de USD por concepto de limitaciones.

Más alla del arroz o los precios del aceite

La falta de arroz, los elevados precios de un producto, los medicamentos que ahora no pueden producirse en el país… La causa de muchas de estas realidades radica en las consecuencias directas que tiene el bloqueo desde que el Gobierno de Estados Unidos decidió con él cercenar la vida de los cubanos.

Sin embargo, en algún lugar del país, a un padre, un hermano o a una abuela lo menos que le interesará es la cantidad de arroz que le queda en el estante de la cocina o el precio que ahora tiene la botella de aceite en la tienda.

Es posible que cada día se despierten —si es que pueden dormir— con la preocupación perenne de su muchacho. ¿Podrá seguir viviendo sin problema?, se preguntarán.

Cometió un error hace tiempo, sí, y por eso hoy aprende a vivir con el Virus de Inmunodeficiencia Adquirida (VIH). Recibe atención especial, como otros, directamente del Ministerio de Salud Pública y de otras entidades que velan por su estado de salud y su bienestar.

Sin embargo, escapa de sus manos y de las buenas intenciones la posibilidad de recibir para su tratamiento las combinaciones de antirretrovirales que incluyan el Tenofovir de la firma Gilead. Tampoco se han podido adquirir los medicamentos antivirales kaletra, nelfinavir, ritonavir y Lopi/Rito infantil 80/20 mg, debido a que las compañías norteamericanas que los producen no responden las solicitudes de las empresas cubanas o arguyen que no pueden comerciar con Cuba.

Sucede algo similar, por ejemplo, con la mayoría de los equipos de imágenes médicas que son controlados o incluyen en su composición ordenadores basados en el sistema operativo Windows XP de 64 bits. El programa requiere ser activado con Microsoft antes de los 30 días después de instalado y Cuba no puede hacerlo pues no existe representación de Microsoft en el país y la activación automática por el servidor de la compañía nos es negada.

El cáncer es tal vez de los males mayores que hoy tiene la humanidad y nuestro país enfrenta además las consecuencias del bloqueo en la lucha contra esta enfermedad.

El Centro Nacional de Genética Médica, declara el Informe,  no ha podido adquirir el  Analizador Genético Applied Biosystems, producido exclusivamente por compañías norteamericanas. Si contáramos con este equipo se podría realizar la lectura de bases de las secuencias de ADN, lo que es fundamental para el estudio de enfermedades genéticas, como el cáncer de mama hereditario, la poliposis adenomatosa familiar, el cáncer colecteral hereditario no polipósico y el síndrome de Von Hippel-Lindau.

Si de tumores hepáticos se trata, no podemos ignorar que el personal de salud que labora en el  Instituto de Gastroenterología vive a diario con la limitante de no poder contar con un equipo de radiofrecuencia bipolar para la ablación de estos  tumores, pues es producido en Estados Unidos y comercializado por varias empresas en distintas zonas geográficas como Olympus Latin America Inc.

Hace más de un año que no se disponen, en el  Instituto de Nutrición e Higiene de los Alimentos, de proveedores que no sean norteamericanos para obtener el patrón de aflotoxinas B2, G1 y G2, necesarias para determinar su presencia en alimentos contaminados por hongos y evitar su efecto cancerígeno.

Y mientras yo escribo este trabajo y usted lo lee, muchas son las personas que esperan ser llamadas por el Instituto de Nefrología para realizarse la “famosa” prueba. Con ella y como parte del Programa Nacional de Trasplante Renal podrán establecerse sus niveles de compatibilidad inmunológica en calidad de receptor o donante de riñón, para saber quién es idóneo en cada caso. Pero aún están esperando porque los kits para tipaje tisular HLA de la firma de origen norteamericano One Lambda, que no autoriza su venta a Cuba, son los mejores para esto.  

¿Se afectan también los profesionales de la salud? Por supuesto… No solo por la impotencia que deben sentir, en una situación determinada, al querer trasgredir lo que impone el bloqueo y ofrecer lo que tiene y lo que no, para salvarle la vida a alguien. También se ven afectados desde el punto de vista profesional, pues el entrenamiento en las técnicas contemporáneas de asistencia médica tiene muchas trabas a causa del bloqueo. Por solo citar un ejemplo, actualmente no se recibe entrenamiento adecuado en los equipos de Tomografía por Emisión de Positrones (PET) de la marca Philips, vitales para el diagnóstico del cáncer.

¿Es el bloqueo la manera perfecta que encontró el Gobierno de Estados Unidos para dañar a Cuba, tan solo por llevar adelante un proceso social más justo y diferente? Parece que sí. Lo menos importante son los 39 millones de USD que registra el Gobierno Cubano en calidad de afectaciones monetarias a causa del bloqueo en el sector de la salud pública, sino el esfuerzo gigante que hace todos los días para que la tristeza no carcoma el corazón de quienes tienen familiares enfermos.

¿Cómo se puede dormir tranquilo sabiendo que una madre solo quiere ver reír a su hijo o una esposa espera recuperar a su esposo con todos sus órganos nuevamente? ¿Cómo se puede vivir con tanta insensibilidad?

Texto: Ana María Domìnguez Cruz, tomado de Revista digital Cubahora.

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El bloqueo y la educación: Una afectación universal

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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