Venezuela: Despliegan operaciones psicológicas para dividir a la FANB

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En enero, la libreta de John Bolton, director del Consejo de Seguridad Nacional, se hizo famoso por una nota en su libreta que decía claramente: «cinco mil tropas a Colombia».

El mensaje rápidamente se convirtió en viral y todas las redes sociales explotaron sobre la veracidad de la afirmación. Después de eso, en todo enero y febrero, Bolton junto al equipo Venezuela de la Casa Blanca, como se autodenominaron, se encargaron de repetir la idea de que si Nicolás Maduro no daba lugar a una «transición pacífica, se tomaría la vía de la opción militar».

«El gesto de Bolton sugería varios fines: amedrentar a la FANB y ajustar el clima social con las expectativas de una intervención militar a favor o en contra; esto último da igual al establishment extranjero pues se plantea la caotización psíquica del colectivo. Calza esta operación en un momento en el que el «Team Guaidó» intenta captar defecciones militares, con el objetivo de mercenarizar sus intereses para apoyar el anhelado golpe de Estado encabezado por Voluntad Popular (VP)», escribió Ernesto Cazal, columnista de esta casa, en una nota titulada «La libreta de Bolton y otras operaciones psicológicas» fechada en el 5 de febrero este año.

En esta lógica, la campaña psicológica que le siguió a la libreta fue sumamente agresiva en buscar precisamente aterrorizar tanto al alto mando político militar de la revolución bolivariana, como a los millones de chavistas que apoyan al actual gobierno venezolano organizados en distintas formas de resistencia frente a las amenazas de intervención en su contra.

El día después del fallido golpe: El relato de la Casa Blanca

Una vez desarticulado el golpe del 30 de abril, John Bolton, al igual el secretario de Estado, Mike Pompeo, y el encargado para Venezuela, Elliott Abrams, lanzaron al ruedo la versión de que la intentona falló porque el presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Maikel Moreno, el ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, y el jefe de Casa Militar, Ráfael González Dala, no cumplieron con su palabra. «No atendieron los celulares, pero ya había un documento firmado sobre la transferencia de poder a Juan Guaidó», afirmó Abrams.

Según las fuentes de la Casa Blanca, consultadas por The Washington Post,  Juan Guaidó «presentó un plan bastante completo en el que altos mandos militares se cambiarían de bando, mientras que a otros se le permitiría abandonar el país. El lunes el plan comenzó a desmoronarse. Maduro se enteró antes y Guaidó respondió corriendo»,  relata The Washington Post, quien sostiene que las negociaciones fueron llevadas a cabo por el autoproclamado con la supervisión de la Casa Blanca.

Bolton, por su lado, fue el encargado de informarle el minuto a minuto al presidente Donald Trump desde el pronunciamiento de Guaidó. Hasta que finalmente a media mañana vieron a Vladimir Padrino López dando un pronunciamiento a favor del presidente Maduro. En ese momento, según el rotativo estadounidense: «la administración de Trump, buscando socavar la confianza de Maduro en quienes lo rodean, decidió deshacerse de Padrino, Maikel Moreno y Hernández Dala diciendo que habían acordado firmar un documento a favor de reconocer a Guaidó como presidente interino».

El medio estadounidense, que es una caja de resonancia de las distintas agencias ejecutivas de Estados Unidos, afirmó que antes de tomar esta decisión hubo «una falta de consenso sobre el rumbo a tomar en la Casa Blanca cuando los altos funcionarios se decepcionaron con los acontecimientos en el terreno».

El reportaje señala también las diferencias que existen entre Trump y John Bolton, que tiene un amplio alcance en las decisiones sobre Venezuela. «El presidente ocasionalmente ha expresado a otros que Bolton quiere meterlo en guerras», sostiene The Washington Post.

Tal es así que en una reunión privada en la Casa Blanca, Paul Selva, jefe de la Fuerza Aérea y segundo al mando del Estado Mayor conjunto, salió enojado ante la recriminación de Bolton y Maurice Claver-Carone, a cargo de América Latina en el Consejo de Seguridad, por no presentarle ninguna opción militar sobre Venezuela. «Selva, irritado por las interrupciones y el estilo de confontación de los dos funcionarios, golpeó su mano contra la mesa con un fuerte chasquido», remarcó el reportaje sobre la negativa del Pentágono a poner en marcha una operación militar que pueda salirse de control.

Operación psicológica contra el alto mando militar del chavismo

Más allá de los entretelones de la Casa Blanca, la decisión de establecer la versión de que el ministro de Defensa, Padrino López, el presidente del TSJ, Maikel Moreno, y el jefe de Casa Militar, Hernández Dala, estuvieron a punto de dar un golpe pretende socavar la confianza de Maduro hacia su círculo íntimo. El sello de la operación viene exactamente de la mano de John Bolton, quien el 30 de abril fue el primero de los funcionarios en afirmar «Padrino López está en contra de Maduro».

Acorde a esta estrategia, este jueves, el representante de Guaidó en Estados Unidos, Carlos Vecchio, publicó un tuit donde hacía mención a siete segundos de un video donde la mirada de Maduro hacia Padrino López supuestamente comprobaba la versión de que este último había negociado con la Casa Blanca. Rápidamente, el video se hizo viral en otras cuentas del antichavismo.

Unos minutos después el senador Marco Rubio, uno de los más activos conspiradores contra Venezuela, tuiteó: «Maduro que está rodeado de conspiradores listos para romperse en cualquier momento». De esta forma, la operación psicológica, al igual que la de la libreta de Bolton, apunta a generar desconfianza en el alto mando militar para que se tomen decisiones apresuradas y erróneas tratando de alargar el efecto de sorpresa, y de aparente confusión posterior al golpe.  «Yo si fuese Maduro me preguntaría si aún en el alto mando militar alguien que sea leal», dijo en la misma línea Elliott Abrams, encargado para Venezuela del Departamento de Estado, en una sesión del Consejo Permanente de la OEA.

Por supuesto, la misma línea argumental, haciéndose eco de esto, se repitió en cuentas del antichavismo más recalcitrante como una forma de de ser repetidoras que se hicieran eco de esta versión.

Sin embargo, esta versión se contradice en mucho con lo que sostiene The Wall Street Journal, quien constantemente ha criticado a Guaidó por presentar planes que luego no se cumplen en la práctica. «La oposición estaba negociando la expulsión de Maduro con funcionarios del régimen. Pero el general Vladimir Padrino López fingió su papel de conspirador y le dio la información a Maduro y los rusos. Es por eso que el golpe nunca ocurrió», sintetizó el medio citando una fuente consultada sobre el golpe fallido.

 

Tomado de Misión Verdad.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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