Argentina: La estafa del dólar electoral

Por Sebastián Ramírez.

 

La dura realidad, por su propio peso, es tóxica para las pretensiones reeleccionistas del macrismo. Por lo tanto tratan de ocultarla a como sea. E intentan reemplazarla por una “realidad” trucha pum para arriba. Un poderoso aparato propagandístico; la  mayoría de los medios y connotados agentes de influencia trabajan en esta dirección. Sesudos economistas, politicólogos (???), comentaristas repiten a coro “lo peor ya pasó”.

Esta cantinela reiterada una y otra vez se ha desgastado. Ha perdido eficacia. De mínima ya no alcanza para frenar el desencanto de sectores que le han creído a Cambiemos. Necesitan presentarnos una ficción que justifique el optimismo. Entra en escena el dólar planchado.

 Dolarizadores seriales

Macri nos dolarizó el pan, la carne y la leche; la nafta y las tarifas; los medicamentos. Desde ya ni nuestros salarios, ni las jubilaciones. El valor del dólar impactó en todo lo que consumimos. Por supuesto lo que importamos. Pero también lo que exportamos y, ¿porqué no?, lo que pudiéramos llegar a exportar. Este perverso menú estaría incompleto si no agregáramos que esta dolarización acompañó una brutal devaluación del peso contra el dólar de casi el 350% (de enero de 2016 hasta la actualidad).

La consiguiente inflación (una de las mayores del mundo) fue aprovechada para deprimir, aún más, los salarios. Los CEOs en el Gobierno descargaron un brutal ajuste contra los de abajo. Y simultáneamente le encontraron su costado provechoso. Sufrimientos para el Pueblo, brillantes negocios para los de arriba.

 Lo que sea por la reelección

Con todos los indicadores a la diabla alguien habrá avisado que no había margen para promesas a futuro. Algún “logro” hay que mostrar.

Trump vocea desembozadamente su apoyo al macrismo. El FMI autoriza todo tipo de maniobras para manipular la economía. Por estos días el Gobierno se vanagloria de haber conseguido domar al dólar.

Pudiéramos señalar lo descomunal de la devaluación ya consolidada. Pero no resolveríamos la duda razonable: ¿Será cierto que aunque “estamos mal vamos bien”?

Una puesta en escena que pagaremos TODOS

¿Es posible hacer trampa con la economía? Por supuesto que si. Nunca indefinidamente. Y difícilmente sin dejar rastros. La crisis arrolló una por una todas las genialidades del Gobierno (desde diciembre de 2015 a la fecha). En la peor de las situaciones algunos logran hacer buenos (¡¡¡buenísimos!!!) negocios. Adivinemos quienes habrán sido los beneficiarios…

En las últimas semanas el dólar interrumpió su camino ascendente y se ubicó alrededor de los $43,50 por unidad. Este “milagro” demostraría que la situación va entrando en caja. Ahora hasta Macri puede referirse a la economía. Que los pesimistas hablen de recesión, tasas descomunales, carestía, hambre, desocupación… El Gobierno está al comando de las variables macros.

Pero, desde algunos rincones menos visibles de la realidad llegan contundentes señales que lo desmienten.

Dólar futuro

El dólar futuro es una sofisticada timba donde se entretienen “los que saben”. Es un complemento de la bicicleta financiera a disposición de grandes jugadores. Lo cierto es que a pesar de su nombre toda la operatoria se realiza en pesos.

Entonces, ¿cuál será su relación con el dólar electoral? Bajo la autorización del Banco Central la entidad que lo regula es el ROFEX (propiedad de la Bolsa de Comercio de Rosario). El ROFEX fija el precio supuesto del dólar para el último día de los siguientes meses. Dicho valor no es una garantía sino una estimación. Pero lo cierto es que contra esa hipótesis avezados especuladores cada día negocian contratos por 250 millones de dólares.

Al 22.07.19 el ROFEX informa un dólar futuro diciembre 2019 de $53. De cumplirse esta predicción representaría una devaluación en los próximos meses del 22%.

Gurús

Altos gerentes de Bancos y Consultoras venden su sapiencia anticipando a cuánto estará el dólar hacia fin de año. La unanimidad evalúa (con mayor o menor franqueza) que estamos ante un retraso cambiario basado en el encorsetado del dólar. Por lo que inevitablemente, despejadas las elecciones, se sincerará su cotización. ¿A cuánto? El abanico es amplio y fluctúa entre los $48 y los $62 por unidad.

Demasiadas coincidencias sobre una perspectiva de maxidevaluación que sincere lo que el macrismo está reprimiendo.

Los Mercados

Vienen gastando mucha labia y mucha tinta para santificar el papel de los Mercados. Ellos saben. Ellos suben o bajan el pulgar. Por supuesto que según parámetros nobles. ¿Cómo pudiéramos sobrevivir sin su presencia? No aceptemos que ese insignificante puñado de buitres valga más que las grandes mayorías.

El machaconeo oficial esconde que cada sector de la sociedad, en última instancia, actúa según su prosaico interés. En la época del Imperialismo los Mercados expresan a la fracción más reaccionaria de las clases dominantes. La de los especuladores y traficantes de humo.

Anarquía e irracionalidad

Los de arriba podrán ponerse de acuerdo en grandes trazos. Pero están recorridos por innumerables contradicciones. Apenas despunta la oportunidad de hacer alguna diferencia se abalanzan sobre el queso sin mirar para los costados. No es el escenario más probable pero no se puede descartar una nueva corrida cambiaria. La que sería un serio dolor de cabeza para Macri y sus planes reeleccionistas.

 

Tomado de Tercera Información.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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