La última obra de Fidel: La canchita de Jaimanitas

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Ellos jugaban fútbol en la calle. No había otro lugar”, le explicó a los periodistas de la agencia Reuters Rafael Sierra, de 56 años y veterano combatiente cubano de la guerra de Angola. Sierra se refería a los chicos del barrio costero de Jaimanitas, en La Habana, el mismo donde vivió Fidel Castro sus últimos días.

Dos semanas antes de su muerte, el 9 de noviembre de 2016, el líder de la Revolución Cubana pasó por ahí con su auto. “¿Cómo es que no hay otro lugar para jugar fútbol?”, preguntó cuando le explicaron la situación. “Ya, al otro día, estaban limpiando el terreno” para construir una canchita, contó Sierra.

Miriam Lavalle de 62 años, trabajadora jubilada de telecomunicaciones y también habitante de Jaimanitas recordó: “Los niños dijeron que no tienen dónde jugar. Él dijo ‘pronto lo van a tener’. Y así mismo fue. Se cumplió”.

Para que no queden dudas Yossiel Calvo, de 13 años, lo ratificó y se emocionó al hablar de su encuentro con Fidel. Él le había prometido “que iba a hacer un terreno de fútbol”. “Y lo hizo”, dijo.

El deporte, es un pilar de la Revolución Cubana. Como relató el autor de Fidel y el deporte, Mario Torres de Diego, para el máximo dirigente cubano “todo el dinero que se gastaba en construir campos de deporte se ahorraba en salud. Porque el deporte daba salud al pueblo. Lo principal que planteaba era que no se tenía que hacer deporte solo para buscar medallas sino fundamentalmente por la salud”.

Siguiendo ese principio, aun en los últimos días de su vida, Fidel se preocupó por la felicidad de su pueblo. Un legado que millones de cubanos y cubanas no olvidarán fácilmente.

Tomado de Periodismo Popular.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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