Venezuela: A juicio 4 militares y 14 civiles por el intento de magnicidio a Maduro

De 48 investigados, hasta ahora suman 18 las personas que tienen ordenado un juicio porque el Ministerio Público considera que participaron directa o indirectamente en el magnicidio frustrado cometido contra el presidente Nicolás Maduro el 4 de agosto de 2018.

Todo transcurrió en la avenida Bolívar de Caracas donde celebraban el 81° aniversario de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), acto al cual asistieron todas las cabezas de los poderes públicos.

Entre quienes van a juicio, (4 militares y 14 civiles), figuran los generales del componente GNB Alejandro Pérez Gámez y Hector Hernández Da Costa, así como el coronel Pedro Zambrano y el diputado de Primero Justicia Juan Requesens. Todos están imputados, entre otros, por el delito de traición a la patria, el cual comporta una pena de 30 años de prisión.

El último en ser capturado por el magnicidio frustrado fue el teniente coronel Ovidio Carrasco Mosqueda, quien se desempeñaba como jefe de comunicaciones de la Guardia de Honor Presidencial. Lo atraparon el pasado 6 de febrero. El día del atentado con drones contra el presidente Maduro, Mosqueda estaba cerca de la tarima desde donde hablaba el jefe de Estado. Minutos antes de las explosiones, Mosqueda recibió una llamada del diputado Julio Borges para alertarle lo que iba a suceder, según expediente 01-CT-S-006-18 del Tribunal Especial Antiterrorista 1° de Control al cual tuvimos acceso.

La estrategia de utilizar drones con explosivos para asesinar a Maduro durante un acto público se comenzó a fraguar en julio del año 2017, cuando ya el plan de las guarimbas había fracasado en su intento de caotizar al país y provocar un movimiento militar que desplazara al Jefe de Estado, según investigaciones de los fiscales Dinora Bustamante y Farik Mora.

Ese plan del magnicidio se fraguó en Colombia. Iniciaron con la captación de jóvenes vinculados a “células terroristas autodenominadas Resistencia participantes de las guarimbas de 2014 y 2017”, señala el expediente del Ministerio Público MP-268957-2018.

El plan tomó calor en enero de 2018 cuando llegaron 12 venezolanos a Chinacota, departamento del norte de Santander, Colombia, para entrenarse en el manejo de aeronaves no tripuladas. Allí estuvieron Juan Carlos Monasterios, Brayan Oropeza, Argenis Valera, Alberto Bracho, entre otros.

Osman Tabosky, uno de los financistas del proyecto y alias Sócrates, coordinaron con los diputados Julio Borges y Requesens la entrada y salida a Venezuela de los perpetradores del atentado.

La salida. El 28 de julio de 2018 salieron desde Chinacota, Colombia, vía terrestre los equipos Alfa y Bravo, conformado por siete personas entrenadas para elevar los drones. Llegaron el 29 de julio a Barquisimeto (Lar): un grupo se hospedaron en el hotel Evelyn y otro en una casa de Cabudare (Lar) donde ensayaron los drones.

El 1° de agosto arribaron a Caracas y se alojaron en los hoteles Pestana, Montaña Fresca y Altamira Village. En ese último armaron los drones y le colocaron las cargas explosivas.

El día 3 de agosto Josser López, residenciado en Estados Unidos, llamó a Aco Alquiler S.A. y les rentó una Jeep Cheroke Sport por 212 dólares. En ese vehículo recorrieron la avenida Bolívar y áreas adyacentes para fijar los sitios donde estaría cada quien.

La noche de ese 3 de agosto se reunieron en Migas de Las Mercedes con Virginia Antonieta Da Silva, alias Génesis con quien afinaron los detalles del día siguiente. Y el 4 de agosto, los dos equipos salieron de los hoteles en dos vehículos: la Jeep Cheroke y una Luv Dimack comprada por Tabosky.

El equipo Alfa, formado por Henrybert Rivas, José Miguel Estrada, Juan Carlos Monasterios y Argenis Valero se instaló entre las esquinas de Viento y El Cristo desde donde lanzaron el primer drone, que perdió el rumbo e impactó en las Residencias Don Eduardo.

Mientras que el equipo Bravo, integrado por Brayan Oropeza (piloto de drones), Alberto Bracho y Ysamín Pernía, ingresaron al Centro Empresarial Ciprés con el drone envuelto en una sabana. Fue el segundo aparato en despegar. Pasó por encima del Palacio de Justicia de Caracas y se posó frente a la tarima desde donde Maduro daba un discurso para cerrar el acto aniversario de la GNB. El Presidente prosiguió en el uso de la palabra, mientras la cámara de televisión transmitía imágenes movidas y Casa Militar rodeaba a Maduro con escudos negros. Al fondo se oía el griterío y la estampa de Cilia Flores inclinándose para evitar algo que se le venía encima. Eran las 4:37 pm.

A la semana siguiente, la primera combatiente ofreció una entrevista exclusiva a Últimas Noticias donde relató lo vivido ese día. “Vimos de cerquita la muerte. Allí estaba. Nos salvamos de casualidad, fue un milagro. El objetivo era el Presidente”, expresó Flores.

Tomado de ÚN.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: