Camilo y Che: Desde el corazón de la Patria

Por Dailenis Guerra Pérez / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.

La patria se estremece. Desde el pecho apretado surca un corazón al desnudo. Los días de octubre llegan desbocados, recordándole la grandeza de los hijos que ha perdido. Arrebatan con fortaleza los sentimientos que se aferran a la cordura. Y las manos de la Patria vuelven a sostener la flor.

En las manos del pueblo van muchas flores porque en el pueblo hay muchos Camilo. Hoy el avergonzado mar bravío se llena de colores, perfumes y cariños. Es el homenaje que tradicionalmente se le rinde al Héroe de Yaguajay en toda la Isla.

Las jóvenes generaciones llevan ya 60 años proclamando de hermosa manera el error del océano. Nunca nos lo devolvió. A Camilo le arrebató su vida, pero nos dejó su acción, su hierro, su estirpe, su fusil, su temperamento carismático, su sonrisa, su hidalguía.

El Señor de la Vanguardia cumplía una misión de trabajo en la provincia de Camagüey. A su regreso a la capital el avión en que viajaba desapareció en una tormenta el 28 de octubre de 1959. Se esperó su comunicación toda la noche, pero la ausencia de transmisión comenzó a impacientar a los que se encontraban en la terminal aérea militar de Ciudad Libertad. Nunca más escucharon su voz.

Su búsqueda acumuló infatigables jornadas, pero el 12 de noviembre, el entonces Primer Ministro del Gobierno Revolucionario, Comandante en Jefe Fidel Castro, informaba al pueblo la lamentable noticia: Camilo se había perdido en el mar: Hombres como Camilo Cienfuegos surgieron del pueblo y vivieron para el pueblo. Nuestra única compensación ante la pérdida de un compañero tan allegado a nosotros es saber que el pueblo de Cuba produce hombres como él. Camilo vive y vivirá en el pueblo”.

Hazañas tuvo muchas. Fue expedicionario del yate Granma, integró el grupo inicial rebelde en 1956 y la Columna No. 1. Dirigió la Columna No. 2  Antonio Maceo. Protagonizó, junto al Comandante Ernesto Guevara de La Serna, la invasión de Oriente a Occidente y la campaña en la antigua provincia de Las Villas. Para el Che, Camilo fue “el compañero de cien batallas, el hombre de confianza de Fidel en los momentos difíciles de la guerra y el luchador abnegado que hizo siempre del sacrificio un instrumento para templar su carácter y forjar el de la tropa… Camilo era Camilo, señor de la vanguardia, guerrillero completo que se imponía por esa guerra con colorido que sabía hacer”.

El legendario guerrillero de sombrero alón dejaba su sello en cada combate. Marcó sus hazañas maravillosas de manera auténtica. Tenía la genial capacidad de mezclar bravura, tenacidad y esperanza con una sonrisa. Su religión fue la lealtad a su pueblo; a Fidel, a quien no traicionó ni en la pelota, por eso su imagen perdura en el pueblo.

Camilo y Che sostuvieron una amistad cimentada en la lucha guerrillera, sobre la base de profundas convicciones revolucionarias. Fueron tan unidos que hasta el destino, cual repentino capricho, decidió acoplarlos en la historia para inmortalizar la muerte.

Octubre se adjudicó también la pérdida física de Ernesto Guevara de la Serna unos años después. Su singular acento delataba a aquel de mirada penetrante, que soportó toda su existencia aquella tormentosa enfermedad que le impedía respirar. Sus ansias por recorrer a América lo llevaron hasta México donde conoció a Fidel, quien lo invitó a la lucha. Unidos por la convicción de ver libre a Cuba, partieron como expedicionarios del Granma.

El médico de la tropa guerrillera realizó varias hazañas. Se destacaría por su valor temerario, táctico y su capacidad de dirigir porque en su vocabulario no existía la palabra rendición. Lo demostró en la batalla de Santa Clara al frente de la columna no. 8 del Ejército Rebelde.

Después del triunfo, el Che ocuparía importantes puestos de dirección y representaría a Cuba en disímiles escenarios. Mediante una carta a Fidel, renunció a sus cargos en la dirección del Partido Comunista de Cuba, a su puesto de Ministro, a su grado de Comandante, a su condición de cubano.

Dijo adiós a la Isla con esperanza férrea en materializar la libertad de otros pueblos oprimidos, guiado por su espíritu solidario. Con el mismo fervor que luchó en Cuba lo hizo en pueblos africanos y en las tierras bolivianas, donde lo privaron de su existencia el 9 de octubre de 1967 en la Quebrada de Yuro.

Su personalidad compartía valores de Camilo. Envuelto en la sencillez, honradez, y modestia, el Che fue ejemplo de disciplina, organización en el trabajo y solidaridad humana. Su obra constituye la profundidad de su pensamiento antimperialista porque nos enseñó a “no confiar ni un tantico así” en el imperialismo.

Dos comandantes que nos instruyeron la fidelidad a los principios del socialismo, la determinación de no renunciar a ninguna de nuestras conquistas y la certeza más profunda de que sabremos salir adelante pese a las adversidades y agresiones de todo tipo.

Camilo y Che regresan cada año para dotarnos de renovadas fuerzas y convicciones. Hoy, enmarcados en una situación internacional matizada por la agresión desmedida del imperialismo yanqui hacia la Isla y otros pueblos latinoamericanos, cuando otros hermanos se desgarran en busca de libertad y justicia en la América, estos dos hijos de la Patria nos convocan a la resistencia.

El Héroe de Yaguajay y el Guerrillero Heroico merecen nuestro recuerdo y respeto diario, reflejados con mayor fulgor en la jornada ideológica Camilo-Che que deviene el monumento de nuestro pueblo por la obra de sus vidas.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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