Quién es el líder cocalero boliviano al que muchos señalan como el sucesor de Evo Morales

Por Julia Muriel Dominzain

Se llama Andrónico Rodríguez Ledesma, tiene 29 años y es el vicepresidente de las Seis Federaciones del Trópico, organización de la que surgió el presidente de Bolivia y de la que sigue siendo parte. Actualmente, es uno de los referentes que está en el territorio organizando la resistencia a la dictadura y es muy escuchado por las bases que siguen en lucha.

Quién es el líder cocalero boliviano al que muchos señalan como el sucesor de Evo Morales
Andrónico Rodríguez con Evo Morales en una cena en Cochabamba. Octubre de 2019.RT / Julia Muriel Dominzain

Andrónico Rodríguez tiene 29 años, es cochabambino, estudió Ciencia Política y es el dirigente cocalero al que muchos señalan como el sucesor de Evo Morales. Más, desde que es vicepresidente de las Seis Federaciones del Trópico, la organización de la que surgió el presidente y que todavía lidera.

«Cuando era niño realmente la inestabilidad era plena. Teníamos clase en la escuela lunes, martes y a veces miércoles porque el resto de los días nuestros profesores salían a marchar a Cochabamba o a La Paz por aumento de salario, aguinaldo, derechos. Los caminos estaban bloqueados días, semanas, meses. También teníamos que ver enfrentamientos entre militares y nuestros padres, productores de la coca», recuerda, y define: «La presencia del Estado era a punta de bala».

Pero había algo todavía peor, que indignó a Andrónico y que todavía recuerda como si fuera hoy. «Vi de frente a los gringos. Hablaban en inglés, iban con fusil en la mano y gafas oscuras comandando a policías y militares bolivianos», cuenta. No sabía qué pasaba exactamente pero se daba cuenta de que los foráneos decidían. Escuchaba a los dirigentes decir: «Respeto a la soberanía, no puede ser que fuerzas extranjeras manden en Bolivia».

«Había ONG que engañaban a nuestros padres, los hacían firmar por una ayuda de media hectárea de plátano a cambio de la erradicación forzosa de la coca», relata. Pero muchos de ellos no sabían ni leer ni escribir, por tanto no tenían ni idea de qué estaban firmando. «A mí me apenaba mucho cómo engañaban a la gente», concluye.

Andrónico Rodríguez en una cena. Cochabamba, 2 de octubre de 2019.Julia Muriel Dominzain / RT

Por eso, desde pequeño (nació en Sacaba y migró a Entre Ríos), siguió los pasos de su papá, productor y líder cocalero del sindicato del Trópico de Cochabamba. El hombre pasaba gran parte del tiempo en el agro para la familia pero el resto lo ocupaba en la dirigencia. «Yo de niño le seguía, me quedaba en las reuniones horas, me dormía en las sillas acompañándolo. Ahora me pregunto por qué iba pero algo me atraía. Discutían, debatían bastante, analizaban cosas fuera de lo común, fuera de lo familiar. Hablaban sobre los problemas y las necesidades de la comunidad», relata.

Pero veía, sentía, notaba que de algo había insuficiencia: formación. «A mi padre le faltaba un poco de conocimiento y pensé que debía superar eso. Debo leer, debo estudiar y ver cómo colaborar con mi comunidad con mayor sabiduría académica, técnica».

Y entonces se puso a leer autores nacionales como Franz Tamayo (intelectual y poeta de mediados del siglo pasado), Marcelo Quiroga (escritor y docente socialista, asesinado en 1980) o René Zavoleta Mercado (sociólogo especializado en el proletariado minero). En síntesis, define Andrónico: «Me pareció muy interesante entender la sociedad leyendo a estos grandes hombres que –viviendo en la vida real– han logrado comprender a Bolivia que es diversa y dispersa en cultura, en formas de organización y producción».

Además, siempre se mantuvo muy informado escuchando radio, noticias, televisión y estudió Ciencia Política en la Universidad Mayor de San Simón de Cochabamba.

Cada vez participaba más activamente de las asambleas, ayudaba al secretario de acta, etcétera. «Ya de joven me pusieron como dirigente», relata. En 1997 vio el primer afiche de Evo Morales. En aquel entonces el ahora presidente era sindicalista y candidato a diputado por Cochabamba. A Andrónico le llamó la atención. En el Trópico escuchó su primer discurso. Y desde entonces siempre lo siguió. «Se convirtió prácticamente en el mentor de mi trayectoria política y sindical», define.

En 2012 lo vio a unos 20 metros de distancia. Todavía no habían tenido ninguna conversación. Pero una vez, cuando Andrónico ya era dirigente juvenil, se animó a hablar en una reunión de las miles que hace Evo Morales a lo largo y ancho del país. Se levantó y dijo: «Presidente: no sé si ustedes como líderes o nosotros como jóvenes estamos descuidando la formación política. Necesitamos que los jóvenes incursionen en la lectura y la formación. Hay muchos que están perdiendo sus valores y creo que es necesario que desde los dirigentes venga esa iniciativa».

Evo le respondió: le dijo que estaba perdiendo el tiempo y usó una frase que –en quechua– significa ‘Ayer pollito, hoy huevo’. En síntesis, lo puso a hacer. «Me dijo que tenía que visibilizarme, mostrarme y no estar frustrado pensando en cuándo me van escuchar los mayores«, recuerda.

Desde entonces supo que debía involucrarse en la vida sindical y eso hizo. A veces esperaba horas y horas para que le dieran la palabra en una asamblea, pero al final lo lograba. «De a poco me empezaron a conocer y ellos mismos después me empezaron a impulsar para que fuera dirigente del sindicato central», cuenta.

Hace poco más de tres años tuvo su primera reunión seria con el presidente. En 2017 ya era el Secretario de Deportes de las Seis Federaciones. De pronto estaba a cargo de dos instituciones claves para el paradigma de Evo: la organización del Trópico de la que surgió y el deporte, que ha sido un pilar de su gestión.

Espacio deportivo en Coroico, Bolivia. Octubre de 2019.Julia Muriel Dominzain / RT

En concreto, construir espacios deportivos a lo largo y ancho del país ha sido una política de Estado desde que Evo Morales estuvo a cargo. Sólo hasta mitad de 2018, se habían construido 1.781 obras como parte del programa ‘Evo cumple, Bolivia cambia’.

Desde esa función fue que empezó a tener cotidianidad: reuniones, teléfonos, mensajitos. «Me decía que organizara el campeonato de las Seis Federaciones, lo hacía y él monitoreaba desde La Paz, a veces incluso desde el extranjero», recuerda. En esa gestión, además, Andrónico potenció el fútbol femenino.

Con el tiempo, Evo le prestaba cada vez más atención. «En septiembre de 2018 el propio presidente dio su visto bueno para que me puedan elegir como vicepresidente de las Seis Federaciones, lo puso a consideración de las bases y casi por aclamación me eligieron», cuenta.

Pero, además de ser desde donde surgió Evo, ¿por qué es tan importante esa organización? Andrónico define: «Es una zona geográfica que contempla tres provincias (parte de Chapare, Tiaqui y Carrasco), cinco municipios y seis federaciones. Yo diría que es ‘la síntesis de Bolivia’. En esa parte están asentados casi de los 9 departamentos y de las 16 provincias de Cochabamba. El presidente lo ha catalogado como ‘un resumen de la pobreza del trópico de Cochabamba en tiempos neoliberales‘».

Allí conviven paceños, potosinos, de Santa Cruz, de Tarija, quechas, aymaras, benianos, pandos, guaraníes, yuracarés. Así los lista Andrónico para ilustrar que no es sencillo ponerse de acuerdo entre tantas culturas con diferentes costumbres y formas de organización. Sin embargo, ese fue el camino. «De allá ha nacido la frase de que ‘debemos votarnos nosotros mismos para gobernarnos nosotros mismos’», dice.

Andrónico nunca se relaja. «Algunos dirigentes me han dicho: ‘el presidente te está tomando examen, nunca debe fallarle‘», recuerda. Además, a Evo le gusta repetir que no hay que buscar cargos, que los cargos lo buscan a uno. Así ha hecho su carrera, así forma a su tropa, así lidera.

«Si Evo Morales siendo dirigente campesino, con apenas el bachillerato y sin ser profesional logró ser presidente, es motivo de inspiración. Muchos tenemos tantas oportunidades y no logramos cultivar a plenitud nuestras habilidades…», reflexiona.

Andrónico Rodríguez con Evo Morales en una entrega de obras. Febrero de 2019.

Políticos y medios se animan a nombrar a Andrónico como el heredero de Evo Morales. Y es que además de las anteriores, tuvo otras grandes (y simbólicas) responsabilidades: en marzo viajó a Buenos Aires para inaugurar un local de campaña (en Argentina está la mayor parte del voto extranjero boliviano) y cuando Evo lanzó su candidatura, fue él el encargado de presentarlo.

Para las elecciones de este 20 de octubre que provocaron el golpe de Estado, Andrónico fue candidato a senador nacional. Y está convencido: «Estoy trabajando no por fanatismo sino que algo me obliga a seguir los pasos de mi padre. Yo vi de niño el sufrimiento de toda la sociedad y de mi propia familia, y vi cómo los gobiernos arremetían. Si entonces la presencia del Estado era a punta de bala, ahora la presencia del Estado es la entrega de obras en todos los rincones de la patria».

Tomado de Resumen Latinoamericano

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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