México: Colaboración sí, intervención no

Por Gerardo Fernández Casanova.

Así definió el Presidente López Obrador su postura ante la declaración del blondo troglodita en el sentido de impulsar la designación de los grupos de la delincuencia narcotraficante como terroristas. Tal designación lleva implícita la arrogancia de poder intervenir militarmente en cualquier país para eliminar a tales grupos, sin respetar soberanía alguna y, como siempre ha sucedido, destruyendo al país “beneficiado” con su guerra al “terrorismo”. El asunto es una seria amenaza para la paz que, con mucho esfuerzo, se intenta construir en México y para la decisión mayoritaria de ser quienes conduzcamos nuestro propio destino, que de eso se trata la soberanía.

La geografía nos coloca como vecinos del imperio más poderoso y arrogante; la historia nos enseña como tal vecino nos ha robado el 60% del territorio; nos ha invadido y ha bombardeado nuestra economía. Por eso el nacionalismo mexicano ha estado marcado por la actitud defensiva; por eso nuestros afanes de libertad han tenido que bregar cuesta arriba contra los designios imperiales; también por eso, las luchas internas contra la oligarquía conservadora que en el 19 trajo a Maximiliano; que en el 20 trajo el neoliberalismo vende patria y, ahora aplauden la posibilidad de que Trump logre su generoso cometido.

Queremos un nacionalismo afirmativo y solidario con el mundo y así lo hemos practicado exitosamente, incluso para ejercer mejor nuestra actitud defensiva; pero la amenaza ahí sigue a veces con guante de seda, en otras con brutalidad troglodita, pero siempre para someternos. No transigimos con los cárteles de la droga, pero no queremos derramar sangre inocente en una guerra estúpida, como la que inició el espurio Calderón y su Iniciativa Mérida, gastando las armas que nos venden los gringos para enfrentar a las armas del crimen que también venden los mismos gringos, manteniendo su doble negocio.

Ahora bien, en nuestra nueva circunstancia, con un gobierno democrático y patriota, que cuenta con un gran soporte popular, las cosas pudieran manejarse con mayor beneficio. Con una definición política explícita: colaboración si intervencionismo no, la demostrada capacidad del canciller Ebrard puede bordar fino para lograr un sólido acuerdo para aprovechar las ventajas de la designación de terroristas para los cárteles del crimen, incluso iniciarla desde México, de manera de que el gobierno de los Estados Unidos castigue a quienes venden armas a los criminales mexicanos, así como a los bancos gringos que lavan su dinero y hacen negocio con el crimen; también significaría el combate riguroso a los capos gringos de la droga y que se pasean como Pedro por su casa. Desde luego comprometiendo a la no intervención armada de fuerzas gringas en suelo mexicano.

El combate al crimen organizado, además de urgente, reclama de inteligencia más que balas. Desmontar su estructura financiera y de negocios debe acabarlos por asfixia y sin sangre. Eduardo Buscaglia, indudablemente un gran conocedor del tema así lo recomienda y, además, coincide con la estrategia que se ha trazado el gobierno mexicano, Si esto es acompañado por organismos internacionales como la ONU, el riesgo de intervención pudiera verse eliminado y, por tanto, aprovechar lo eficaz y desechar lo sangriento. Puede ser, si se suman el patriotismo y la fuerza social del presidente, la habilidad negociadora y los amarres internacionales, incluidos tantos países que padecen el mismo flagelo. Sacar las castañas del horno sin quemarse los dedos.

Andrés Manuel cumple un año de ocupar la presidencia del país y convoca a una concentración en el Zócalo para rendir un cuarto informe; práctica que mantiene la plena vinculación entre un pueblo informado y un gobierno que le sirve. Se espera una vigorosa concurrencia. En paralelo, quienes le adversan convocan a una marcha de protesta por lo que consideran sus aberraciones; es posible que la acción se nutra por todos los afectados por la nueva forma de gobernar y veamos una mezcla contra natura de “gente decente” con las huestes del “infeliciage” manipulado de la Antorcha Campesina. No deseo su fracaso, por el contrario sería saludable una expresión genuina de oposición. Hay que recordar que lo que resiste apoya” como diría el viejo Reyes Heroles.

Tomado de Resumen Latinoamericano Argentina

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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