Puerto Rico: Mi bandera no es un trapo

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Rafael Cancel Miranda

 Si defiendo mi bandera

no es tan solo por lo hermosa,

y sí también porque en ella

flotan mi honor y mi historia.

 

No es un pedazo de trapo

de cinco franjas y una estrella,

es el espíritu inmolado

de los que han muerto por ella.

 

De aquellos que se han inspirado

entregándole el alma,

y la vida le han ofrendado

para que tenga un mañana.

 

Es la bandera masacrada

en un Domingo de Ramos

y luego a tiros vengada

en un primero de marzo.

 

 Es la enseña de la patria,

del hogar en que nacimos,

de la madre que se ama,

del honor de nuestros hijos.

 

Mi bandera no es un trapo,

mi bandera no es un hilo,

mi bandera es el retrato,

de todo lo más querido.

Publicado en: Cancel Miranda, Rafael. Pólvora y Palomas. Edición privada:  Mayagüez, 1995

La bandera nacionalista, así la llamaban en los años aquellos en que fue declarada subversiva por el imperio yanqui y sus lacayos. Con esa bandera, creada por don Antonio Vélez Alvarado el 11 de junio de 1892 en la ciudad de Nueva York y cuya casa en Manatí yo visitaba de niño, fue que José Maldonado, conocido como Águila Blanca, confrontó a la soldadesca yanqui cuando invadieron nuestra patria. Fue esa bandera la que un 16 de abril de 1932 políticos pitiyanquis intentaron degradar en el Capitolio declarándola enseña de la colonia. Albizu Campos y otros nacionalistas invadieron el Capitolio e hicieron correr a los politiqueros. En esa acción murió el joven nacionalista Manuel Rafael Suárez Díaz, tío de Gilberto Concepción Suárez.

El 21 de marzo de 1937, durante la Masacre de Ponce, al caer herida la abanderada, Dominga de la Cruz  Becerril se tiró entre las balas para que la bandera no cayera al piso, sino sobre su cuerpo.  Así sucedió.  Fue  esa bandera la que desplegó en Jayuya nuestra heroína nacionalista Blanca Canales al proclamar la República de Puerto Rico durante la Insurrección de 1950. Y es esa bandera la que Lolita Lebrón, acompañada por Andrés Figuera Cordero, Irvin Flores Rodríguez y yo, desplegó en nombre de nuestro pueblo en el Capitolio yanqui en 1954. Y es esa bandera la que flota orgullosamente libre en la tumba de mi padre y en el corazón de miles de patriotas puertorriqueñas y puertorriqueños.

Rafael Cancel Miranda

Se llega más pronto a la meta de pie que de rodillas.

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Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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