Brasil: Menos médicos, menos inversiones y un baño de agrotóxicos

Colas en las unidades de salud representan el Brasil en 2019/ Foto: Divulgación/Prefeitura de Nova Friburgo

El debate sobre la legalización de la marihuana con fines medicinales ganó fuerza en 2019. En octubre la Cámara de Diputados instauró una comisión especial para debatir el tema en el Legislativo, pero ninguna acción fue concretada hasta el momento.

Al final del año, en diciembre, la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (ANVISA) reglamentó la venta de medicinas a base de cannabis en farmacias. Pese al avance simbólico, activistas y parlamentarios opositores clasificaron la nueva regla como “excluyente y elitista”.

En el mismo mes, Bolsonaro firmó un decreto que extinguió 22.400 puestos de trabajo en el sector de salud. De estos, 10.600 son agentes comunitarios, responsables por ejecutar medidas de auxilio para la prevención de enfermedades a través de visitas domiciliarias y desinfección de locales públicos y privados. Las inversiones en esta categoría son esenciales, por ejemplo, para prevenir la dengue. 

Desde la asunción de Bolsonaro los casos de dengue en Brasil se incrementaron siete veces con relación al mismo periodo del año anterior y alcanzaron la cifra de un millón y medio de casos.

Veneno en el plato

Bajo la administración de Bolsonaro, Brasil batió los récords en la concesión de agrotóxicos – hasta diciembre más de 500 nuevos agrotóxicos fueron liberados, el número más grande de los últimos 14 años, según un monitoreo realizado por la Campaña Permanente Contra los Agrotóxicos y por la Vida.

La liberación masiva de nuevos pesticidas en el país tuvo serias implicaciones para la salud de los brasileños. Un estudio divulgado por la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (ANVISA) demostró que al menos la mitad de los alimentos de origen vegental consumidos en el país tiene residuos de agrotóxicos. Sin embargo, la agencia minimizó los riesgos y afirmó que el consumo de alimentos es seguro.

Liberación de agrotóxicos batió récords en 2019 /Foto: Pixabay

Las iniciativas para agradar al mercado del agronegocio coinciden con la posición del ministro de Salud, el ruralista Luiz Henrique Mandetta, cuyos discursos en 2019 fueron marcados por amenazas y conjeturas.

Él atacó a las poblaciones indígenas cuando sugirió, por ejemplo, la extinción de la Secretaría Especial de Salud Indígena (SESAI), pese al incremento de un 400% en los servicios de atención ofrecidos por este órgano. Ante la movilización popular contra la propuesta, el ministro abandonó la idea.

En un ejercicio de conjeturas, el ministro de Salud consideró cobrar por la atención médica en el Servicio Único de Salud, en entrevista al programa televisivo “Roda Viva”, de TV Cultura.

Al dar un discurso en la 16ª Conferencia Nacional de Salud, en Brasilia (DF), Mandetta fue abucheado durante más de 15 minutos. En la ocasión, él garantizó a los presentes que Brasil había llegado “al momento de la democracia” y que “por primera vez el Ministerio estaba haciendo algo sin ‘toma y daca’”.

Sin toma y daca, como afirma el ministro, y también sin inversiones, sin médicos o perspectivas.

Tomado de Brasil de Fato.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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