La lucha por el agua como derecho de humanidad y de la Pacha Mama en Chile: "Reconocer al agua como sujeto político"

Por María Torrellas (desde Chile)/ Resumen Latinoamericano.

En Santiago de Chile estuvimos con «Pancha» Francisca Ferández integrante del Movimiento por el Agua y los Territorios y vocera del Comité Socio Ambiental de la Coordinadora Feminista 8 de marzo. Además está vinculada a una territorialidad que es Cerro Blanco, un espacio que han recuperado hace 20 años de la Comuna de Recoleta. Con Pancha hablamos sobre la batalla por el derecho al agua, el feminismo de los pueblos y la Revolución Cultural generalizada que se vive en su país.

-Cuéntanos cuál es exactamente la batalla por el agua, por un agua que no sea privada, y que no se considere un derecho del pueblo. ¿Cómo es la lucha vuestra?

-Mira, hace alrededor de 7 años que nos conformamos como Movimiento por el Agua y los Territorios. Somos un movimiento que nos definimos primero como plurinacional. Porque entendemos que la lucha por el agua es una lucha de distintos pueblos, pueblo originario, afro, campesino, migrante. Somos distintas comunidades políticas, entonces somos muy enfáticas y enfáticos en señalar que nuestra lucha es plurinacional y nuestro principal objetivo que puede ser distinto a otros contextos es la derogación del código de agua de 1981, somos muy especificas y específicos en eso. Con la Constitución del 80, creada en plena dictadura cívico militar de Pinochet, se creó el código de agua al siguiente año, que establece que el agua se puede comprar, arredrar, vender y hasta hipotecar generando lo que llamamos hoy un mercado de aguas, donde el acceso al agua es por derecho de aprovechamiento.

– Cuando ustedes en estos muros de esta revolución de chile dicen no es sequia, es saqueo, ¿tiene que ver con eso?

-Absolutamente, porque se ha tratado de decir que la mega sequía en que habita los distintos territorios es producto del cambio climático y ahí hay dos errores, primero se naturaliza el cambio climático como algo per se, pre existente, y se olvida que el cambio climático primero es producto de una acción humana y producto de un modelo energético productivo anclado en el capitalismo. Entonces lo primero queremos historizar el cambio climático. Y segundo decimos que en Chile siendo un vector importante el cambio climático, que ha implicado, por ejemplo, la disminución de las lluvias en la zona central, la sequía es por el acaparamiento de los derechos del agua. Tenemos un caso emblemático la Laguna de Aculeo que esta a una hora de la ciudad de Santiago, la capital. Es una laguna que está absolutamente seca, y con investigaciones y con gente de la localidad se corroboró que si bien el agua de lluvia había disminuido, la recarga hídrica eran aguas subterráneas que son acaparadas por los empresarios.

-Que son las termoeléctricas que se llevan toda el agua.

-Claro, en el caso de Laguna Aculeo son los agronegocios, específicamente con el monocultivo por ejemplo de cerezas, de almendros y que son además empresarios de derecha que están en el gobierno, que están vinculados a otras actividades extractivas como la megaminería, o las forestales en el Wallmapu del sur, entonces cuando vemos eso, vemos que esa laguna se secó por la incapacidad de recarga hídrica de sus aguas subterránea. Estas aguas subterráneas son acaparadas por empresarios y no es por falta de lluvia.– Y entonces esos pueblos se pueden quedar sin agua, y luego ¿tienen que comprar el agua a esas empresas que se dedican a eso?

-Hace dos años que la Laguna se secó y las comunidades y localidades de alrededor se quedaron sin agua ellos, entonces están siendo abastecidos por lo que se llama camiones aljibe. Cuando decimos que no es sequía, es saqueo, tiene que ver con un modelo extractivo que ha privatizado el agua, y que bajo esa lógica, ha generado la devastación de los territorios y la sequía. Como Movimiento somos muy enfáticas y enfáticos, en derogar el código de agua, porque la única real capacidad que tenemos de desprivatizar el agua, es derogando ese cuerpo normativo y creando otro. ¿Con que característica? Primero en que la constitución de Chile reconozca que el agua tiene que ser un derecho humano. Pero segundo, y esa es una aspiración importante que llevamos dos años como Movimiento, es reconocer al agua como sujeto político. En ese sentido hoy estamos hablando de los derechos de la naturaleza. O sea el agua no solo para consumo humano, sino el agua para la mantención de los equilibrios de los ecosistemas, para la mantención de los flujos propios del agua.

-Para mantener la vida.

-De la vida misma. Es mirarlo desde otro lugar. Por eso hemos dicho siempre, que este tipo de Movimientos sociales, si bien podemos decir que se etiquetan bajo la lucha socioambiental, hoy nosotras hablamos más de la lucha desde el sentido común, desde los territorios. Las comunidades se están movilizando por el sentido común de la gente. Sin agua, no hay vida.


-Como la lucha de Mendoza de Argentina.

-Absolutamente, hay una asamblea por el agua, una asamblea que ya lleva bastante tiempo, organizada, articulando distintas localidades, y que tenían claro, que, además tienen el país modelo del neoliberalismo de los bienes comunes, que es Chile, y tenían claro que bajo la modificación de una Ley, les iba a permitir nuevamente que se les privatizaran en el caso de ellos, los distinto accesos y usos al agua.

-Y en caso de Mendoza que tiene poco agua como aquí, seria quedarse sin agua para las poblaciones.

– Literalmente, y además no sólo quedarse sin agua, sino priorizar el uso del agua para actividades extractivas, como por ejemplo los viñedos, el vino es una producción importante de Mendoza de hecho a mí me encantaban algunas campañas que decían: “no olvidar que sin agua no hay vino”.

-O ponían una foto de un vino y decía: “rico vino de Mendoza con sabor a cianuro” .

-Por supuesto, porque además, bueno ahí, no solo Mendoza se movilizó sino también Chubut. Una de las cosas que tenía la Ley de Mendoza era el no uso de minerales ni de químicos, para generar procesos supuestamente de purificación del agua. Entonces con la derogación de esa Ley iba a permitir lo que nos pasa a nosotros en Chile, altos índices de uso de flúor y hasta posiblemente de cianuro. Que tiene que ver con los efectos que te dejan los redados de las mineras.

-El acido sulfúrico.

-Exactamente, entonces cuando tú estás hablando de eso, es la necesidad de proteger el agua pero también en su propia condición. Eso es muy importante. Nuestra lucha por el agua es también entender la múltidimensionalidad que tiene el agua. Nosotras, nosotros, estamos por ejemplo en la lucha por los glaciares. En chile hay una Ley de protección de los glaciares, que protege con suerte un cuarto de los glaciares. Nosotros decimos que la protección de los glaciares, es de todos los glaciares. Y ojo, que en Chile, para que veas el mito de la sequía, somos el segundo país latinoamericano con mayor reserva de agua dulce vías glaciares. Para que veas que hay grandes fuentes de agua dulce en el país que están vinculadas con los glaciares.Primero decimos una Ley de glaciares. Segundo, no debemos olvidar que el mar también es una dimensión del agua, en que la derecha genero una Ley que se llama la Ley Moreira que permitió la privatización y obviamente la injerencia y presencia de grandes «mercaderes internacionales», enriqueciéndose a costa de explotar el fondo marino. Por eso, decimos también es la lucha por el mar. Entonces decimos pero también hay otra dimensión que nos toca mucho a las personas que vivimos en contextos urbanas, son las sanitarias. También cuando hablamos de la lucha por el agua es restablecer las sanitarias como fuente de agua pública.

-¿Qué son las aguas sanitarias?

-La sanitaria son las empresas que purifican el agua para consumo humano, literalmente, en las cañerías. Por eso se llama sanitaria, porque sanan, limpian el agua para consumo humano. Lo insólito, que es muy importante recalcar en Chile es que quien privatizó las sanitarias, el agua potable, fue la Concertación. Con Frei y con Ricardo Lagos. No podemos nunca olvidar que ellos privatizaron el consumo del agua potable en Chile. Entonces hoy la lucha es que en las comunidades las sanitarias vuelvan a ser públicas. Y donde además las comunidades tengamos injerencia para velar por la calidad de ese tipo de agua. Tenemos las cuentas de aguas en Chile, por la Empresa Agua Andina, una de las más caras de Latinoamérica, además con calidad absolutamente deficiente, con alto índice por ejemplo de flúor. Entonces la lucha por el agua, es por ese tipo de agua, entonces quiero darte el carácter multidimensional y por otra parte el Movimiento del Agua también lo definimos como luchas territoriales. Porque lo típico es que nos dicen: “entonces ustedes no tienen alternativas”. Por supuesto que sí. Y nosotras, nosotros, decimos acá el problema es el modelo productivo energético, es el sistema capitalista. Que además en nuestro continente tiene carácter extractivista colonial.

-¿A que te refieres exactamente?

-Que históricamente se ha instalado bajo la usurpación de nuestros bienes comunes, la intensificación de la explotación de los mal llamados recursos naturales para generar ganancias en los mercados internacionales. Entonces esa es la lista que ha generado la monoproducción de estaño, de cobre de monocultivos de forestales. Esa es la lógica. Nosotras y nosotros queremos derrocar ese tipo de modelo, queremos finalizar el extractivismo bajo propuesta, y tenemos propuesta, creemos en las economías territoriales, locales y solidarias. Y creemos en la gestión comunitaria del agua.


– La economía feminista y los feminismos comunitarios tienden a eso.

-Sí, si bien un principio tiene que ver con la plurinacionalidad, hace dos años que otro principio para nosotras, y nosotros fundamental fue la despatriarcalización, nos definimos como movimiento hacia la despatriarcalizacion. Una gran influencia sin duda del feminismo comunitario de Bolivia, de Guatemala , de México, porque dijimos: La forma que históricamente ha tenido el extrativismo de explotar a la Naturaleza es la misma forma de explotación a los cuerpos de las mujeres y las niñas. Los extractivismos son economías masculinizadas que generan enclaves, donde lo primordial son el manejo económico de los hombres, y no de cualquier hombre. Además, eso es importante, son masculinidades hegemónicas, no son los hombres comunes y diversos.-Son los hombres blancos y europeos.

-Exactamente. Los poderosos, los que justamente acaparan estos derechos de agua, etcétera. Entonces bajo eso, es que algunas hemos empezado a definir a posicionarnos desde lo que podemos llamar feminismo socioambiental o también lo llamamos feminismo de los pueblos, entendiendo que es un feminismo arraigado en las luchas territoriales, arraigado en una lucha comunitaria. Que si bien lo instalamos desde las mujeres, las niñas y las disidencias sexuales, es una transformación comunitaria para todas y todos.

Desde ahí empezamos a hacer un trabajo importante, visibilizar el carácter de esta economía masculinizada del extractivismo y que algunas nos hicimos parte hace un año y medio de la Coordinadora Feminista 8 de marzo. Además de la plurinacionalidad, la despatriarcalizacion, hoy muchas compañeras nos definimos feministas pero desde un feminismo de los pueblos, entendiendo que nuestras prácticas son lo que nos hace feministas, no al revés.

Es interesante, por ejemplo, tenemos una compañera Lucía Sepúlveda, una gran luchadora en su época del MIR, hoy vinculada en contra del uso de plaguicidas en el campo, y es hermoso porque ella hoy se define como feminista pero no desde el feminismo sino desde la lucha socioambiental, darse cuenta de lo importante de ser feminista.

Creo que esa es una de las características que ha marcado un poco la diferencia con estos feminismos más hegemónicos de ojos blancos. Nosotras venimos desde el feminismo del sentido común, de la territorialidad, del espacio comunitario y de visibilizar el extractivismo con un carácter patriarcal y desde ahí nos hacemos feministas.

-El feminismo comunitario de toda Abya Yala es la defensa de los territorios, del agua, las minas, la devastación con los agrotóxicos y los pinos, las plantaciones que no son autóctonas. Pero còmo ves la insurrecciòn que está sucediendo en tu pais, con las paredes y sus mensajes (que estamos viendo en esta nota) que son un verdadero manifiesto de las luchas que se dan muy primordialmente la feminista, donde se ha dado esa tetralidad de barricada con Las Tesis y ese: «Un violador en mi camino», que ha recorrido el mundo. ¿Como se insertan los feminismos, en esta insurrección juvenil, adolescente infantil de Chile?

-Mira yo creo que es muy relevante situarla en dos planos: primero volver al término que he sido un tanto reiterativa pero que es importante visibilizar: El sentido común. Yo siento que hay una cosa emotiva, corporal del estallido, del ya no más. Del cansancio de esta naturalización del neoliberalismo que hacía que se burlaran los grandes empresarios señalándonos que «bueno, vamos a cambiar la salud, pero bueno, si quieren tener mejor salud, levántense más temprano». O que subieron los precios de algunos bienes, entonces , «compren flores porque eso sigue siendo barato». O sea, era una burla sistemática, donde la salud, la educación, los bienes comunes, el agua, todo, literalmente todo está privatizado. Entonces yo creo que tenemos una cosa como corporal, estomacal, espiritual podríamos llamarle, de cansancio y que haya generado que en su primer momento sea muy gráfico. La noción de estallido, no sólo estallido social, sino también estallido propio del cuerpo. Yo veo eso, muy estomacal, muy desde el sentido común. Sin embargo también soy muy enfática en que tenemos trayectoria y caminos ya recorridos. Yo creo que es muy importante y lo que vemos hoy es la conjunción y la articulación de ese sentido común, ese malestar con trayectorias. Y por ejemplo, este 8 de marzo de 2019 fuimos más de un millón de mujeres y disidencias sexuales movilizadas en todo Chile. La segunda marcha más grande después del fin de la dictadura cívico militar en Chile.

La segunda: Estábamos ya hace años generando hitos como la conmemoración del día contra el femicidio, la conmemoración del día por el aborto. Y las feministas, desde el mundo de la población estudiantil o desde ámbitos que no parecían evidentes del feminismo, como las luchas socio ambientales, fuimos entretejiendo estos distintos feminismos visibilizando sobre todo la violencia estructural hacia las mujeres, que es una violencia que nos cruza en distintos ámbitos.

Y como esos cruces en distintos ámbitos, nos vamos posicionando, como este feminismo más socioambiental. Y pasó algo bastante similar con el Movimiento por el agua y los territorios. Tú puedes ver en estos dos meses comunidades que se han tomado pozos. Son pozos privados que los estaban usando empresas, y esos pozos privados los están liberando para que la gente tenga acceso al agua. O también se han hecho varias acciones en distintas localidades rompiendo las bocas de tomas de agua para que el agua fluya literalmente por los ríos y a su vez fluya hacia los pozos de las comuneras y de los comuneros.

Entonces decimos si eso se ha posibilitado como una insurrección en los territorios vuelvo a insistir por el malestar, pero también porque llevamos más de 6, 7 años luchando y visibilizando lo nefasto de la privatización del agua en Chile. Y la necesidad de romper con ello.

Literalmente si no podemos bajo la vía legal o ni siquiera de reforma queremos una transformación estructural, ¿Qué hizo la gente? Rompe literalmente. Y esto al margen del estallido. Entonces yo creo que es muy interesante ver tantos feminismos, pero estos feminismos socioambientales, comunitarios, populares, como las luchas socioambientales que son parte de los horizontes de transformación de lo posible. Generaron las condiciones de posibilidad, articuladas con el malestar, la rabia y la necesidad de explotar.

Creo que es super importante ver esas dos dimensiones de articulación porque, por una parte, siento que los medios masivos públicos han tendido mucho a decir: «esto es rabia». No, pero no sólo es eso. Acá tenemos propuestas, tenemos alternativas y tenemos trabajo. Asambleas territoriales, cabildos autoconvocados, movilizaciones, performance, debates, reflexiones sobre el proceso constituyentes, o sea hay grandes insumos.


– Y todas las artes. Vemos como diría Rosa Luxemburgo una Revolución Cultural.

-Si, de hecho una cosa que hemos hablado con un amigo a quien quiero mucho, de la comunidad de Historia Mapuche, Claudio Alvarado Lincopi, es el proceso de desmonumentalización. Es uno de los primeros hitos de este estallido en ciudades como en la Serena que rompieron una estatua vinculada a un «colono fundador» y colocaron a una mujer diaguita cacique . O como acá, en plena Alameda se hizo un busto en honor al escritor Marica Pedro Lemebel.

Acá también es la lucha por los símbolos, por romper con estos monumentos coloniales, monumentos estatales dictatoriales, y posicionar nuestros propios símbolos, nuestras propias relatorías respecto de nuestra construcción de devenires.

Yo creo que eso es fundamental. Romper la estatua de Pedro de Valdivia, colocando a otro, posicionando otro imaginario, ha sido fundamental. , Además el imaginario en las as murallas como tú has dicho.

O sea, acá han sido tan capitalizados, hegemonizados e invisibilizados los otros relatos, que hoy nuestra única real condición de posibilidad de trasmitir nuestros mensajes, son los muros.

La Coordinadora por el Patrimonio cultural hizo una declaración maravillosa señalando que no quieren que los muros vuelvan a ser pintados, porque sienten que hoy los mensajes que están diciendo estos muros son patrimonio de estas revueltas. Entonces es cambiar otra lógica de entender el espacio público, porque ¡ojo! además de tener privatizado literalmente todos los accesos a cosas tan básicas como la salud, la educación, el agua,y todo, yo siento, que lo más arraigado de la dictadura cívico militar de Pinochet fue también la privatización del espacio público. Entonces acá también hay una vuelta a posicionar lo público como el espacio de encuentro. La desmonumentalizacion, los muros, las acciones poéticas, las danzas, las propias barricadas, el encapuchamiento , son todas herramientas que como bien tú dices son parte de este horizonte. Que no estamos solo hablando de una revuelta, sino de una Revolución Cultural

Trascripción: Ana Rosa Ambrogi.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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