La manipulación política de la fe y el evangelismo cristiano

Por José Luis Méndez Méndez / Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.

En los años recientes, durante los procesos electorales en algunos países latinoamericanos, la fe ha sido manipulada con fines políticos  para alcanzar el triunfo en las elecciones, con gran despliegue mediático y el empleo de las últimas tecnologías en la comunicación. No ha faltado el proselitismo desde los púlpitos de las iglesias.

Desde los tiempos de John Wesley, acompañado de George Whitefield y Jonathan Edwards, fundadores del llamado “evangelicalismo”, cuya clasificación es el cristianismo, protestantismo con una orientación evangélica y protestante. Su origen se ubica en los Estados Unidos y en el Reino Unido y con más 600 millones de seguidores, según cifras estimadas en conteos recientes.

Mientras en el 2011 la cifra de seguidores era de 285 millones, cuatro años más tarde se duplicaba en todo el mundo.

Estas cifras no incluyen los movimientos evangélicos pentecostales ni neopentecostales, que representan el 13,1% de la población total de cristianos y el 4,1% de la población mundial. Es uno de los movimientos religiosos más dinámicos en el mundo contemporáneo.

El evangelicalismo, evangelismo, cristianismo evangélico o protestantismo evangélico, son denominaciones de un movimiento transdenominacional dentro del cristianismo protestante,  que sustenta que la esencia del Evangelio consiste en la doctrina de la salvación por gracia a través de la fe en la expiación de Jesús de Nazaret. Los evangélicos creen en la centralidad de la conversión o en la experiencia de “nacer de nuevo”, cuando se recibe la salvación, en la autoridad de la Biblia como la revelación de Dios a la humanidad y en la difusión del mensaje cristiano. Estos son los pilares sobre la cual se erige su práctica e inspira a  sus partidarios.

El movimiento evangelista ganó gran impulso en los siglos XVIII y XIX en el Reino Unido y Estados Unidos, respectivamente. Los orígenes del movimiento evangélico se suelen trazar hasta el Metodismo inglés y la Iglesia de Moravia. Las iglesias bautistas, y las ya mencionadas pentocostales, neopentecostales y cristianas no denominacionales son movimientos evangélicos.

El término, abarca  a iglesias y creyentes herederos de la tradición cristiana instituida por la reforma protestante del siglo XVI y sus posteriores reajustes, por lo que  asume a  todas las confesiones de fe o de inspiración cristiana menos la católica.

Durante la reforma, los teólogos protestantes acogieron el término en referencia a la llamada «verdad del evangelio». Martín Lutero,  hacía referencia a la «iglesia evangélica» para distinguir a los protestantes de los católicos.  El término “evangelical” se sigue utilizando como sinónimo de protestante tradicional.

Una de las definiciones aceptadas del evangelicalismo, apunta cuatro aspectos distintivos de la fe evangélica: conversionismo, biblicismo, crucicentrismo y activismo que, forman un cuadrilátero de prioridades que son la base del Evangelicalismo.

En las elecciones en Bolivia,  de finales de 2019, que tras el rotundo triunfo del Movimiento al Socialismo, su líder Evo Morales, fue derrocado por un golpe militar, organizado por agencias estadounidenses y sus agentes internos, que derivó en una represión que enlutó al país.

En el proceso camino a las urnas, emergió y se instaló en la puja Chi Hyun Chung, ciudadano boliviano, nacido en Gwangju, Corea del Sur, el 7 de marzo de 1970, residente en Santa Cruz de la Sierra, de profesión médico y pastor evangélico, con afiliaciones al evangelismo cristiano y prosélito al Partido Demócrata Cristiano de Bolivia.

Acaparó el rechazo de una parte de la sociedad boliviana por sus duras críticas, en los medios de comunicación, contra la comunidad LGTB, a la cual le profirió los epítetos más despreciables, de marcada tendencia fanática. Su prosa ardiente desde el púlpito, inundó sospechosamente, con gran rapidez, los medios internacionales de comunicación, que lo calificaron como el «Bolsonaro Boliviano», al equipararlo con el Presidente de Brasil, quien se ha expresado también de forma peyorativa contra esos grupos sociales y ser apoyado por plataformas eva ngélicas.

El candidato Chi Hyun Chung, vivió y creció su infancia en una familia evangélica. En 1976, su familia se trasladó a vivir a la capital coreana Seúl. Pero tiempo después la Iglesia Presbiteriana Coreana, envió a la familia de Chi hacia América Latina,  como misioneros evangélicos en Bolivia. En esa época varios países de la región recibieron enviados de esa iglesia que extendió sus tentáculos prosélitos en una ofensiva evangélica.

La familia coreana llegó a Bolivia en 1982, se instaló un tiempo en la ciudad de La Paz y luego se trasladaron a Santa Cruz de la Sierra. En esta ciudad, Chi Hyun continuó con sus estudios secundarios, hasta graduarse de bachiller en 1988, en el  Colegio Bautista Boliviano-Brasileño. Una vez graduado de médico, se desempeñó como director de una clínica, así como también fue fundador de 70 iglesias Presbiterianas en Bolivia. Actualmente Chi Hyun Chung es el presidente de la Iglesia Presbiteriana en ese país.

El 27 de noviembre de 2019, fueron anunciados los primeros candidatos derechistas de los partidos bolivianos, que aspiraban a pescar en río revuelto, tras la asonada golpista, que aún mantiene en la zozobra a millones de bolivianos que viven bajo el terror de la represión en sus más diversas formas de manifestarse, con una ley mordaza, que oculta lo que acontece y trata de imponer un aparente clima de normalidad en espera de las anunciadas elecciones de mayo.

Los esperados Carlos Mesa de Comunidad Ciudadana, (CC), el mencionado Chi Hyun Chung, del Partido Demócrata Cristiano (PDC) aparecieron como los primeros candidatos de las agrupaciones políticas rumbo a las próximas elecciones generales de 2020. El pastor Hyun Chung confirmó su postulación por el PDC, tras ceder en las anuladas elecciones del 20 de octubre, pero más tarde sus mentores políticos declararon que el coreano-boliviano, no los representaría en las urnas.

El Partido Demócrata Cristiano (PDC) informó que el excandidato a la presidencia por su partido, ya no será tomado en cuenta para las próximas Según la directiva partidista, él tuvo reuniones con otros grupos políticos después del 20 de octubre, es decir faltó a la ética y la lealtad debida.

Su conducta intrigante se materializó en el irrespeto a la estructura partidista. Apenas terminó las elecciones, hizo acercamiento a Carlos Mesa,  se juntó  con políticos del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), de Unidad Cívica Solidaridad (UCS),  se ofreció al mejor postor y obnubiló a muchos existieron propuestas de cinco partidos para que Chi Hyun fuese  su candidato y dentro de estas estaban: UCS, MNR, Pan Bol e incluso Acción Democrática Nacionalista, pero al final decidió no aspirar.

Este cambio repentino fue especulado por varios medios. Su ascenso meteórico en las pasadas elecciones, que elevó con rapidez su posición en el escenario nacional, logrado por el uso profuso, muy similar a lo alcanzado por Jair Bolsanaro en Brasil, de las tecnologías informativas y sus plataformas  que lo catapultaron en breve tiempo. Las versiones más generalizadas coincidieron en que será un candidato “limpio” para futuras elecciones, sin haberse vinculado a la subasta por el poder tras el golpe, mientras su iglesia seguirá ganando adeptos, en un país donde,  ante la incertidumbre presente,  muchos han acudido a la fe en busca de respuestas ante el cúmulo de problemas surgidos después del golpe.

Su candidatura original, en 2019, a la Presidencia de Bolivia, surgió a raíz de la renuncia a la candidatura del ex Presidente Jaime Paz Zamora y su decisión, según sustentó, se debió a dos factores. El primero porque el presidente titular, Evo Morales, se había postulado para un cuarto mandato y el segundo de carácter punitivo, según el coreano-boliviano, el país se estaba moviendo al comunismo y el aparente mal trato que el líder cocalero y su gobierno le daba a los evangélicos.

El 15 de agosto de 2019, Chi Hyun Chung, apenas dos meses antes del escrutinio nacional, es presentado como candidato, pero días después, su acompañante a la vicepresidencia, la abogada Paola Barriga renunció también a su candidatura y nunca reconoció a Chi como candidato oficial del PDC y de pasó denunció al coreano por haber cobrado dinero a los candidatos a diputados y senadores del PDC. Esta sombra de falta de ética mostró que el pastor tiene su agenda oculta y no es como se dice “trigo limpio”.

Quince días después de su nominación, la maquinaria evangelista se puso en marcha, desde sus emisoras y en las iglesias se comenzó a proyectar la imagen dura del pastor. Como sé mencionó, los primeros en ser atacados fueron los integrantes de la comunidad LGTB, llegó al extremo de afirmar que necesitaban tratamiento psiquiátrico, al sugerir que la homosexualidad era una enfermedad, concepto superado por numerosas investigaciones de rigor científico. No hay evidencia sustancial que sugiera que la crianza o las experiencias de la infancia temprana tengan un papel en lo que respecta a la orientación sexual, como sugería la campaña del nominado. La investigación científica ha demostrado que la homosexualidad es un ejemplo de una variación normal y natural en la sexualidad humana y no una patología.

Sus declaraciones recibieron una gran ola de críticas por parte de la población boliviana liberal, en especial del colectivo LGTB, sin embargo, esta estrategia del coreano-boliviano, a pesar de ser racista y discriminatoria, no estaba errada. Sin tener asideros científicos, fue diseñada y dirigida a sectores conservadores y religiosos, que lo apoyaron y sus seguidores crecieron como la espuma.

Sus arengas religiosas se elevaron a mencionar pasajes bíblicos como el apocalíptico referido al final de las ciudades de Sodoma y Gomorra, que según el relato bíblico habrían sido destruidas por el fuego que Dios mandó a dichas ciudades en la Edad Antigua por las diferentes depravaciones practicadas por aquellos pueblos en aquel entonces, sugirió para Bolivia el mismo destino y también fue apologético a la violencia, con olvido de sus prédicas en los púlpitos. Hizo llamados a un golpe militar, al expresar:

«Durante 13 años, lastimosamente, nadie tuvo las agallas de decir: ¡Señor Evo Morales Ayma, usted está pecando, pida perdón a Dios y vuelva a Cristo». «Que yo sea campeón dentro las cuatro paredes de la iglesia, pero después, en la prensa, no decir nada por miedo a la persecución y otros; entonces dije es importante que seamos decididos. La gente y los pastores ven cómo lucho contra el pecado de la nación, que se lo declaró quitando la Biblia del Palacio de Gobierno, declarando la ideología de género como algo legal, insertando el pachamamismo en la Constitución Política del Estado, la idolatría, teniendo como resultado la corrupción e incendio. La Biblia dice que Sodoma y Gomorra ardió por el pecado».

El coreano travestido en boliviano, en su campaña se caracterizó por ser un enconado crítico del líder Evo Morales, aunque su mimetismo político, ya explicado, lo llevaron a entregar en público un título Honoris Causa al primer mandatario de Bolivia, hecho que le fue criticado. Tampoco se pronunció sobre los logros de los proyectos sociales de amplio beneficio popular y que ahora el gobierno golpista ha detenido en detrimento de millones de bolivianos y frenando el desarrollo del país.

El empleo de la fe como manipulación política es una de las estrategias de las agencias estadounidenses, que actúan en América Latina, en el vano intento de enfrentar a los religiosos, para alcanzar sus intenciones hegemónicas.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: