Una historia de amor argentina en el Día del Amor en Cuba

Por Laura V. Mor / Resumen Latinoamericano Corresponsalía Cuba. Fotos: Syara Salado Massip.

Miriam y Roberto eran una pareja militante de Montoneros, reflejo del momento histórico de una época en donde la triunfante Revolución Cubana daba esperanzas a esa juventud que creía que un mundo mejor y más justo era posible y que valía la pena luchar por ello.

«Es un orgullo que mis padres hayan luchado por todos y no sólo por nosotros» afirma Gustavo, quién aunque de niño no comprendía muy bien sus razones, hoy más de tres décadas después enaltece el legado de sus padres, convencido de la importancia de mantener viva esa memoria histórica que da cuenta de una época que nos negamos a dejar en el olvido.

«La memoria es tan importante en Argentina que nos permitió llegar hasta Cuba«, comentó Gustavo De Vicenzo ante estudiantes de la Escuela Latinoamericana de Medicina  (ELAM) que los recibían con los brazos abiertos en el Día del Amor y la Amistad.

Precisamente esa búsqueda de memoria y el amor son las bases de «Por siempre jóvenes.  Miriam y Roberto, una historia de amor en tiempos de lucha«, ese libro que los ayudó a encontrarse con sus padres, según relata Darío De Vicenzo.

«Nosotros no perdonamos, queremos verdad y justicia» afirmó Ana Moro, hermana gemela de Miriam; mientras explicaba el largo camino recorrido desde el regreso de la democracia en Argentina hasta el momento en que, derogadas las Leyes de Obediencia Debida y Punto Final y gracias a la persistencia de lucha de familiares de detenidos – desaparecidos y los relatos de los que sobrevivieron al horror, se pudo comenzar a juzgar a los actores y partícipes del terrorismo de Estado durante la última dictadura cívico-militar.

«Así como existió el horror, existió una voluntad inquebrantable de que no quedara impune» afirmó Juan Cheroni, cuñado de Miriam y Roberto y compañero de vida de Ana, quién junto a ella y los abuelos trataron de que Darío y Gustavo tuviesen una infancia feliz a pesar de todo.

«No hubo un solo acto de venganza contra los genocidas» comentó, reafirmando la consigna de memoria, verdad y justicia que es el pilar fundamental de los organismos de Derechos Humanos en Argentina. 

«Pasaron muchas décadas para que se hiciera un poquito de justicia» comentó Graciela Ramírez, editora de Resumen Latinoamericano en Cuba y amiga y compañera de militancia de la familia en Rosario. 

«Llevaban en su pecho el rostro de sus padres siempre» recordó Graciela sobre Darío y Gustavo, al igual que hoy los llevan sus hijas en cada aniversario del golpe de Estado, como el recuerdo de una historia de amor que la dictadura truncó, pero que logró trasladarse a las nuevas generaciones. 

«Sueño que algún día podamos hacerle a Miriam el mismo homenaje que a Roberto«, expresó Graciela, recordando que su cuerpo se halla en una fosa común.

Recordar es volver a vivir dicen, pero también es escapar al olvido y rearmar una historia que aún está incompleta para muchas familias que siguen buscando su identidad.

De eso se trata este libro y esta lucha argentina que trasciende fronteras.

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Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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