Cuba: Encuentros entre la Nación y la emigración, su evolución (Parte II)

Por José Luis Méndez Méndez/ Colaboración Especial para Resumen Latinoamericano.

Más de dos millones de cubanos residen fuera de la Isla y están localizados en 124 países. Sin embargo, de ese monto total de emigrantes cubanos, la mayoría están establecidos en Estados Unidos, fundamentalmente en los estados de Florida, Nueva York y Nueva Jersey (1).

En consecuencia, las particularidades de la emigración cubana radicada en territorio norteamericano resultan especialmente ilustrativas a la hora de identificar cuáles son las expectativas de ese grupo migratorio en sus futuras relaciones con su país de origen. Su heterogenia composición e intereses no favorece su cohesión. Un patrón de conducta común se origina en el momento que emigraron, no coinciden en motivaciones quienes lo hicieron en los primeros años después del triunfo revolucionario, con los que salieron del país, de forma definitiva, en la década de los ochenta, o en los años noventa ni los que tomaron la decisión en el siglo XXI, son formas de pensar y motivos distintos.

Hay inspiraciones comunes, como la reunificación familiar, viajar de visita temporal; incluso reinsertarse nuevamente en la sociedad cubana; invertir en la isla; aprovechar las oportunidades que brinda el Gobierno cubano para regresar a quienes emigraron y de viajar para quienes viven en Cuba, esas posibilidades solo se ven restringidas por la obsoleta y obcecada política estadounidense actual de obstruir el libre movimiento de los cubanos desde y hacia sus costas. Esta posición solo afecta a la población cubana y debe dejar de ser una opción de presión para alcanzar propósitos políticos acorde con los intereses estadounidenses.

En la misma medida en que creció la cantidad de cubanos asentados en Estados Unidos apareció el citado problema de la reunificación familiar. Es harto conocido como el patrón de conducta del cubano en lo referente a la familia tiene un alto contenido de cohesión. Pero también este asunto quedó oculto tras la beligerancia de Estados Unidos contra Cuba debido a ser un país socialista a noventa millas de sus costas.

Sin embargo, resulta necesario establecer cuáles han sido las causas que han determinado la presencia de uno de cada diez cubanos en Estados Unidos. En primer lugar hay que señalar que sin una política favorecedora de la migración de cubanos hacia Estados Unidos, el tamaño y características socioeconómicas de la comunidad cubana asentada en ese país no hubiera sido posible.

Entre enero de 1959 y octubre de 1962 viajaron a Estados Unidos 200.000 cubanos que fueron favorecidos y estimulados a viajar por el establecimiento de un Programa de Refugiados que les concedía condiciones excepcionales para adquirir el derecho de residencia, la ciudadanía y les otorgaba recursos, a través de instituciones privadas y gubernamentales. Entonces Estados Unidos, quería debilitar el capital humano calificado en Cuba, para ser inviable a la Revolución, además de presentar ante el mundo una imagen de “país en fuga”, que escapaba del manido pretexto del comunismo, en medio de la urticante política de la llamado “guerra fría”.

La particularidad distintiva de esta primera salida masiva migratoria estuvo dada por la presencia en ella de elementos procedentes de la burguesía nacional, profesionales y, por supuesto, los testaferros y criminales del régimen batistiano. Las motivaciones políticas de este grupo de migrantes son claras, era revertir el proceso revolucionario que había triunfado en Cuba. Muchos de los emigrados lo hicieron con la idea de que regresarían pronto, pensaban que no era posible que Estados Unidos permitiera un país comunista cerca de sus costas.

El tiempo pasó, los intentos fracasaron y lo que era temporal en el inicio, se convirtió en permanente, los emigrados asumieron la inserción en la sociedad estadounidense como una solución para tratar de triunfar o por lo menos subsistir.

En el caso de los profesionales ha de tenerse en cuenta que su escaso número en la isla era la causa por la cual su clientela exclusiva estuviera entre la gran y pequeña burguesía local, aunque a su conducta migratoria se unió una campaña dirigida, desde Estados Unidos, a dejar a Cuba sin personal calificado y para ellos se establecieron ventajas.

Las transnacionales estadounidenses radicadas en Cuba, comenzaron la promoción del “robo” de talentos locales, les ofrecieron ofertas tentadoras si abandonaban el país. Los radicaron en subsidiarias en América latina, crearon programas emergentes de capacitación para atraerlos, también becas y los que estudiaban en Estados Unidos, en el momento del cambio social en Cuba, recibieron promesas para que no regresaran. Todo un plan urdido para debilitar las estructuras económicas del país en revolución.

Otra evidencia de la manipulación del tema migratorio contra Cuba fue la campaña, conocida como Peter Pan, que dio como resultado que 15.000 niños fueran enviados solos hacia Estados Unidos por sus padres, ante el temor de perder la patria potestad sobre sus hijos. Fabricaron una ley falsa para que por medio del terror mediático los padres desesperados enviaran a sus hijos a lo incierto. Después, restringieron las visas a Estados Unidos para los cubanos y miles de padres y sus hijos quedaron separados por largos años, con daños irreversibles para las familias, que hoy todavía padecen las secuelas. Fue un crimen de lesa humanidad aún impune. Continuará…

 

Nota: (1) Según el Censo de los Estados Unidos 2011 había 1.891.014 cubanos, y en 2013, 2.013.155, según la misma fuente.

Foto de portada: Yaimi Ravelo/ Archivo Resumen Latinoamericano.

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Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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