«Cuba, su país»

Por María Karla Alvarez De Roux.

El pasado verano Tamy regresó a Cuba, después de poco menos de 20 años sin venir. Esta vez, a diferencia de la anterior, lo hacía de la mano de la familia que construyó en Barcelona, España, la cual nunca antes había tenido la oportunidad de conocer la isla. Regresar significaba revivir, redescubrir cada detalle ubicado en lo más profundo del recuerdo y enseñarle a su pequeña hija y a su compañero de vida aquellos parajes y personas de las que sólo les había podido hablar o mostrar fotos.

Ella me contaba en una de nuestras tantas charlas cómo era emocionante volver a su tierra y, quien dice su tierra, dice su mar y dice sus calles. Me confesaba también cuánto ha extrañado durante estos vivir la Cuba que permanece férrea en su memoria y por nada en el mundo, como decimos los cubanos, se le borra. Ella guarda con recelo álbumes de fotos de sus familiares, de sus entrañables amigos, de su infancia.

Tuve la oportunidad acompañarla en un viaje de reencuentro con sus parientes en Camagüey. Había que verla reír y abrazar a los suyos. Había que verla hacer anécdotas y disfrutar la sazón de su prima hermana con brillo en los ojos.

Le pregunté acerca de lo que echaba de menos y me contestó que lo extañaba todo. Estando aquí, puedo decir, que la vi comerse más de 10 barras de guayaba, la vi llorar mirando por la ventana del «coche» en movimiento, la vi cantar a todo pulmón los boleros que le puse en la reproductora del carro.

Lo que más me impresionó es que Tamy a sus 50 años, después de pasar más de la mitad de su vida en otro lugar del mundo, después de haberse resuelto entre los avatares de ser una inmigrante; estaba decidida a repatriarse. Me prometió que regresará pronto, que siente que aquí está el calor más sabroso, el mar más tibio, la gente alegre que ella ama.

Hoy día me escribo con ella, con mi tía postiza, con la mejor amiga de mi madre, la que se fue a España con su cuerpo pero que, como dice ella, dejó el pedazo más grande de su alma en Cuba y el otro, por suerte a su lado, es su hija. Su hija que, finalmente, ya sabe por qué a mamá se le hacía un nudo en la garganta cuando le hablaba de Cuba, su país.

RL/ Foto de portada: Yaimi Ravelo/ Archivo Resumen Latinoamericano.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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