La clave: Medicina preventiva

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Por Maribel Acosta Damas.

En los días de pandemia, cuando se observan las tragedias lamentables de millones de personas en Italia, España y el país más rico del mundo, Estados Unidos; reflexiones e interrogantes sobresalen ante el dolor de muchos: ¿Cómo es posible que países tan ricos no lograran controlar la epidemia?

Por supuesto, la respuesta es multicausal y va desde las estructuras sociales del Estado “descentralizado, la no existencia de sistemas únicos de salud que coordinen los servicios en cada lugar hasta el concepto de la medicina. ¿Por qué un país como Francia pide a Cuba expertos en epidemiología?

El sistema de salud cubano tiene muchas características muy particulares. Además de su principio de sistema único, gratuito y para todos y todas, los programas de salud se elaboran bajo el fundamento del largo plazo: la reducción de la mortalidad de las enfermedades cardíacas en el 20 %, el cáncer en el 10 %, las enfermedades cerebrovasculares en el 30 %, entre otros. Es lo que se ha dado en llamar por los expertos de la isla como una amplia prevención organizada y una activa participación de la comunidad en los programas de salud.

Como la clave que atraviesa todo están el médico de la familia y el equipo del policlínico que atiende la comunidad.  La atención primaria se relaciona estrechamente con la atención médica secundaria especializada y con la terciaria altamente especializada en los policlínicos y los hospitales. El control y la reducción de las enfermedades crónicas no infecciosas demanda de un desarrollo superior de la medicina preventiva.

Este programa de salud primario se desarrolló gradualmente. Algunos galenos cubanos fueron protagonistas de ir por el mundo recogiendo las experiencias de varios lugares y luego organizar ideas propias y ponerlas en práctica paulatinamente. Desde 1984 el programa se expandió por toda la isla, a finales de 1993 el 90 % de la población estaba cubierta por el médico de la familia y para 1996 se alcanzó la total cobertura.

El médico de la familia junto con su enfermera trabaja en un consultorio y cubren un bloque de la ciudad o de un poblado en las zonas rurales. Generalmente viven donde trabajan, con un consultorio  y apartamento asignados  para ellos y sus familias y tienen la responsabilidad de velar por la salud de alrededor de 120 familias desde la infancia hasta la ancianidad tanto en su consultorio como en las visitas a las viviendas de las personas de su comunidad. Por tanto tienen un cuadro psicosocial y de salud exacto de sus familias y a menudo son los  líderes naturales de sus contextos, lo que facilita programas preventivos de salud y el control a tiempo de muchas enfermedades.

Como parte de esas particularidades de los barrios cubanos, la gente suele confesar a los médicos de familia sus más íntimos pesares y mayores alegrías  y otra curiosidad: a los ancianos cubanos les complace especialmente los encuentros grupales en el consultorio del médico de la familia.

Lo cierto es que resultado de su trabajo es el éxito del programa materno infantil de Cuba, sus bajas tasas de mortalidad materno infantil. Las estadísticas cubanas muestran el 30 % de reducción en las admisiones en los hospitales y el 20 % de disminución en las visitas a los cuerpos de guardia para atención ambulatoria desde 1985. Todo ello con un costo significativamente menor para el sistema de salud.

Lo increíble es que esto lo ha llevado adelante un país cuyo pueblo nació mayoritariamente después de 1962… Y hablando de efemérides…

3 de febrero de 1962: Mediante la Resolución  3447,  el presidente de Estados Unidos John F. Kennedy establece el Embargo Comercial total contra Cuba.

RL.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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