Posible recesión económica en EEUU tras la pandemia del coronavirus

La economía estadounidense se encamina a una inevitable recesión. Con la pandemia del coronavirus, muchos negocios, principalmente, empresas pequeñas, han tenido que cerrar, sumiendo a la nación al peligro de una crisis  incluso mayor que la vivida en 2008.

El economista jefe de Oxford Economics en Estados Unidos (EE.UU.) Greg Daco, dijo que la economía está destinada a una recesión, al menos de dos trimestres consecutivos de declive económico, augurando una caída de hasta el 12 por ciento en el segundo periodo, para confirmar la mayor contracción trimestral del país.

Sin embargo, el grupo bancario Goldman Sachs consideró, este viernes, que el descenso podría significar hasta el 24 por ciento en el segundo trimestre.

El resultado, según reconoce un artículo publicado en el The New York Time, es una economía que ha pasado de una velocidad máxima en enero a una congelación total, inaudito en las economías avanzadas, “más parecido a la recesión en tiempos de guerra que a la recesión que acompañó a la crisis financiera hace más de una década, o incluso a la Gran Depresión”.

El desempleo es otro perjuicio que golpea. Si el 10 por ciento que prevé Daco para abril se concreta, con tendencia al aumento en los próximos meses, 16.5 millones de personas estarían sin trabajo, en comparación con 5.8 millones en febrero.

El inicio de las recesiones está condicionado históricamente por crisis en la producción de bienes, pero para el especialista en historia económica asistente en la Universidad Americana citado por el The New York Times, Gabriel Mathy, “esta será, probablemente, la primera recesión del mundo que comienza en el sector de servicios”.

Con medidas de precaución ante el avance del coronavirus por todo el país, no solo las pequeñas empresas se han detenido, sino también otros poderosos fabricantes de automóviles como General Motors, Ford Motor y Fiat Chrysler.

La agencia de calificación crediticia Moody´s descubrió en un estudio reciente que el alojamiento, los restaurantes y las líneas aéreas estarían entre las industrias más afectadas en contraste con otros sectores como el de salud, la minería y los productos químicos, con golpes más modestos y las telecomunicaciones, el software y la industria del acero, entre los menos perjudicados.

El impacto real de la crisis depende de la duración de la pandemia. Sin embargo, el economista jefe de Deutsche Bank Securities, Torsten Slok, afirmó que los consumidores continuarán siendo cautelosos, “serán muy reacios a viajar y a gastar mucho”.

Esta condición impone un riesgo mayor para lo que supone la existencia de un gran rebote, fenómeno que algunos economistas llaman a la recuperación en forma de V, en oposición a una recuperación en forma de U con un mínimo extendido, el cual requeriría de un resurgimiento de la confianza en los consumidores.

La gravedad de la actual crisis responde a las bases que conforman la economía estadounidense, en las que el consumidor ocupa el eje de rotación, al impulsar la demanda general en un sistema inseguro donde las tres cuartas partes de la actividad económica se derivan de su propio gasto.

PGS/RL/ Foto de portada: 

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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