Un espíritu llamado Solidaridad

Por Dailenis Guerra Pérez.

La solidaridad internacionalista ha caracterizado a los cubanos desde que, como fruto de la mezcla de razas, apareció el criollo.  Ya desde la neocolonia algunos médicos de forma espontánea, expresaron su espíritu revolucionario al partir a diferentes países para ofrecer su ayuda como profesionales o alistándose en sus ejércitos en condición de soldados.

Podemos citar a Luís Díaz Soto que participó en la lucha del pueblo español contra el fascismo en la guerra civil de 1936-1939, y que hoy en día un  Hospital Militar de la capital lo honra con su nombre.

El espíritu de solidaridad que desde épocas pasadas ha destacado a los profesionales cubanos se produce con mayor fulgor  tras el triunfo revolucionario, en que estas demostraciones de colaboración y desinteresada se hacen mucho más palpables.

Nacida la Revolución, en 1960 nuestro país envió una brigada médica emergente y varias toneladas de equipos e insumos a Chile, afectado por un intenso terremoto que dejo a miles de fallecidos.

Tres años después se establecía la Colaboración Médica Internacional Cubana con brigadas permanentes. Ocurrió el 23 de Mayo de 1963 con el envío de la primera brigada a Argelia, compuesta por 55 colaboradores que brindó sus servicios durante un año.

Ese noble gesto marcó el principio de la solidaridad internacional del sistema cubano de salud pública y su fundamento ético, profundamente humanista, solidario y altruista.

Todas las naciones que han solicitado  ayuda, han contado con un personal de  salud que  proporciona una mejor cobertura  y atenciones médicas. Los galenos cubanos  garantizan en las comunidades programas de reducción de la mortalidad materna e infantil, luchan contra el VIH/sida, aplican la medicina natural y tradicional, unido al desarrollo de investigaciones médicas conjuntas y celebraciones de foros científicos de gran valor y aporte, tanto para Cuba como para el país necesitado.

Esta labor solidaria y desinteresada con otros pueblos del mundo contribuye al perfeccionamiento del Sistema Nacional de Salud, permite fortalecerlo, se adquiere mayor experiencia, conciencia, entrega y compromiso de los profesionales con ellos mismos y con el pueblo, que les ha depositado su confianza y por supuesto en la Revolución, con la demostración una vez más de que Patria es Humanidad.

La colaboración médica constituye un elemento cardinal en el reconocimiento y respeto internacional que ha ganado Cuba en el mundo en los últimos 50 años, como esencia del proceso revolucionario cubano y de las ideas del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

Nuestra nación ha ofrecido su colaboración médica ante desastres naturales y epidemias mortales como ocurrió con el ébola y sucede ahora ante la pandemia del coronavirus. La presencia de galenos cubanos en Italia, la solidaridad con los cruceristas británicos, el apoyo a Venezuela, Nicaragua y China,  demuestran cómo, frente al mundo neoliberal, otros valores son posibles: la solidaridad  ante el individualismo, la cooperación frente al egoísmo, y el amor al prójimo ante la vida propia; porque ya lo expresó nuestro Comandante Fidel Castro cuando expresó:

“Quien no sea capaz de luchar por otros, tampoco lo será de luchar por sí mismo”.

RL.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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