Anabel y Maikel: Nuestra misión también es salvar vidas

Por Dailenis Guerra Pérez.

Los jóvenes actuales libramos muchas batallas. Somos la fuerza enérgica que apoya y protege esta Revolución en los momentos cruciales. Estamos ahí cuando la patria nos necesita para sin miramientos decir sí a cada tarea.

En los tiempos del coronavirus,  las nuevas generaciones tienen muchas misiones. Unos permanecen aislados en casa, cumpliendo con las orientaciones establecidas por nuestro gobierno, cuidando a los más vulnerables de la familia, mientras los padres aportan al bien público. Otros asumen los roles de trabajo, mientras sus compañeros con mayor riesgo, descansan seguros.

Muchos continúan protegiendo militarmente la isla, mientras algunos de vestir verde olivo protegen vidas en los centros asistenciales. Son jóvenes que les ha tocado vivir los días de un virus que llega atrevido, sin aviso, sin fronteras y se empeña en destruir familias.

Pero hay jóvenes valientes que visitan a diario  120 familias habaneras para pesquisarlas, conocer el estado de salud de sus miembros, explicar las medidas para evitar el contagio y la propagación del virus.

Anabel Carreras Díaz y Maikel Ariel Soler constituyen uno de esos dúos que desde el 19 de marzo no descansan aunque duelan las piernas. Llegan tempranito a cada hogar del Consejo Popular de Cayo Hueso, con un trato estupendo, indagando en cada hogar para preservar las vidas.

Maikel Ariel cursa el cuarto año de Medicina, pero se expresa mucho más que Anabel, que ya está en quinto. Dice el joven que  abundan más en las pesquisas en aquellos hogares donde conviven personas de riesgo, donde hay ancianos, embarazadas y niños. Que allí se detienen a repetir los consejos de seguridad extrema que tantas veces han dicho, pero que es tan necesario atinar.

Él me explica que deben realizar un parte diario donde aparece toda la situación de salud que presenta cada integrante del núcleo familiar. Esa información es despachada con el médico de la familia y con especialistas del policlínico de la zona; donde valoran los casos sospechosos o con sintomatologías.

Los padres de Anabel la apoyaron desde el primer momento porque perciben la importancia de la misión. Le exigen protección máxima, cuidados y aislamiento, es que sigue siendo su niña.

Maikel vive con su abuelo de 80 años y sintió temor, pero el propio anciano, por la experiencia de lo vivido, le dijo que sí, que era su momento de cumplir con la obra de la Revolución. Entonces el joven se asegura de protegerse, mantener a salvo a su compañera de labor y también a su familia.

Anabel, que estaba un poco aislada me pide salir en la foto. Es muy  entusiasta, como todos los jóvenes. Quiere que comparta la imagen en el facebook, que la etiquete y que ponga en el comentario, que su misión también es salvar vidas.

Cuando todo pase, él continuará su aspiración de convertirse en cirujano y ella apostará por la medicina interna como camino infinito de su vida. Son dos chicos valientes, enérgicos, responsables y decididos que hoy responden al llamado de la Revolución para preservar el bienestar ciudadano, al igual que miles de jóvenes cubanos.

Son dos estudiantes de medicina a los que no pude distinguirles el rostro. Este 4 de abril no pueden festejar el aniversario 58 de su organización, pero estarán en las calles habaneras, preservando vidas y esperanza.

RL/Foto de portada: Dailenis Guerra Pérez.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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