Armando Tejada Gómez: El Huarpe de América

Salgo a caminar / por la cintura cósmica del sur / Piso en la región / más vegetal del viento y de la luz…”

¡Al llegar el estribillo liberábamos los sueños en el caudal de nuestra pasión! ¡“Todas las voces todas / todas las manos todas…”!

 “La negra Sosa” abriendo su torrentoso río vocal, mientras nuestras manos y gargantas liberaban la esperanza de la hermandad Latinoamericana antes y después del exilio, que ella y Armando Tejada Gómez soportaron y durante esa etapa de crímenes y horror, cuando podíamos encontrarnos en alguna casa o club barrial del Buenos Aires Grande, perdido.

En este camino de la lucha por la Paz, Justicia y Dignidad a los Pueblos, Graciela Ramírez, me recuerda la fecha… Hoy cumpliría años Armando Tejada Gómez, “el poeta de los portentosos pantalones del viento” quien, entre amigos, compartiendo tantas horas  a la vuelta del exilio, se empeñaba en reafirmar su ascendencia Huarpe. Recuerdo que solía contar historias del Guaymallén mendocino (región del sol y los viñedos)  donde naciera un 21 de abril de 1929. Aseveraba que su apellido no era Tejada Gómez, que los colonizadores llamaban a los aborígenes según el nombre de quien se apropiaba de bienes y tierras… y, entonces, el recuerdo personal se apodera de la crónica biográfica. Busco en los archivos una de las fotos que siempre me acompañó. Abril, 21 de 1989; Armando cumplía exactamente 60 años y quiso celebrarlo con los amigos, en la Librería de la época llamada “Liberarte”, donde, justamente, presentábamos el libro “Antes que el viento se apague”. La imagen revela sus ojos húmedos por la emoción y el abrazo largo, mientras, con palabras que jamás olvidaré, me alentaba a continuar la senda de la poesía.

El poeta, cronista, recitador (como pocos o ninguno) juglar de canción con todos con su niño en la calle, sensibilizado al ver nacer otro “niño literario” y auspiciando siempre a nuevos compañeros, porque, ante todo, Armando era un auténtico comunista, así, como suena el término, con toda la carga ideológica y con la pura acepción del vocablo ¡“lo común”! el verdadero bien comunitario… la incesante búsqueda de libertad, igualdad, fraternidad.

Una hermosa anécdota que me contara otro entrañable amigo, el poeta Pablo Armando Fernández (Premio Nacional de Literatura de Cuba, 1998), celebrando uno de sus  cumpleaños en su hogar junto a su compañera Maruja, al cual asistiera Fidel, Tejada fue invitado por Pablo y, entre rones y vinos fraternos, recitó algunos poemas.

Un día, en esos espontáneos conversatorios que daba en su casa cuando nos juntábamos ya con sus más de seis décadas a cuestas, pero en pleno estado de juventud combativa, me dijo:

“Debemos ser los gusanitos del cajón de manzanas del capitalismo” “¡todos los días hay que escribir un poema… no dejarlos en paz hasta que el criminal egoísmo desaparezca!”.

Pero Armando era un poeta mayor. Podía descender a los túneles de la palabra para traer en superficie los decires más populares y ubicarlos en una justa dimensión donde la poesía se encargara de cumplir con su rol comunicacional, sin esfuerzo, porque el talento afloraba en él hasta en “las simples cosas”Uno se despide, / insensiblemente / de pequeñas cosas / lo mismo que un árbol / que en tiempos de otoño  / se queda sin hojas / Al fin la tristeza es la muerte lenta / de las simples cosas / esas cosas simples / que quedan doliendo / en el corazón / Uno vuelve siempre / a los viejos sitios /  donde amo la vida / y entonces comprende / como están de ausentes / las cosas queridas / por eso muchacha no partas ahora / soñando el regreso / que el amor es simple / y a las cosas simples las devora el tiempo / Demórate aquí / en la luz mayor / de este medio día /  donde encontrarás / con el pan al sol / la mesa tendida / Por eso muchacha no partas ahora soñando el regreso / que el amor es simple / y a las cosas simples las devora en tiempo.

¡¡En momentos que la amenaza de un virus nos recluye temporariamente y recrudece el criminal bloqueo yanqui a Cuba y a Venezuela, a ésta, con la cruel amenaza de una inminente invasión; Armando Tejada Gómez ayudándonos desde su talento y la pura raíz de un grito destinado a crecer y a estallar!!

Por Héctor Celano/RL

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: