Bloqueo a Cuba: Vigilancia moral en tiempos de COVID-19

Por Lizbeth Labañino Palmeiro.

Mirando la televisión estos días, he percibido un brote elevado de juicios alrededor de los roles asumidos por la comunidad internacional que, hoy más que nunca, se ha heterogeneizado comportamentalmente.

Todo efecto de las conductas de la política exterior de diversos países, se fundamenta desde una visión diferente del mismo problema. Cabe destacar entonces, la existencia de juicios diferenciados en cuanto al actuar de las distintas naciones ante un contexto compartido. Investigando, encontré que, como parte del accionar del sistema inmunológico de la conducta del ser humano, en aras de alimentar su necesidad de supervivencia, el ser humano afina sus instintos de enjuiciamiento sobre lo que considera inadecuado en tiempos de crisis. Es decir, cuando hay temor a una enfermedad, nos volvemos más vigilantes y nos convertimos en jueces del comportamiento del otro.

Pero, ¿por qué el sistema inmunológico de conducta cambiaría nuestro pensamiento de esta manera? Según la BBC, el investigador Schaller argumenta que muchas de nuestras reglas sociales tácitas, como las formas en que podemos y no podemos preparar alimentos, la cantidad de contacto social que se acepta y no se acepta, o cómo deshacerse de los desechos humanos, pueden ayudar a reducir el riesgo de infección. «A lo largo de gran parte de la historia humana, muchas normas y rituales cumplen esta función de mantener a raya a las enfermedades”, asegura Schaller.

La misma lógica puede explicar por qué nos volvemos más vigilantes moralmente en un brote. Estudios demostraron que cuando tememos al contagio, tendemos a ser más severos cuando juzgamos un incumplimiento de lealtad (violar los principios sanitarios de la OMS) o cuando vemos a alguien que no respeta a una autoridad (como un agente de la seguridad).Incluso los recordatorios extremadamente sutiles sobre la enfermedad pueden dar forma a nuestros comportamientos y actitudes.

Por tanto, apelando a nuestros instintos de supervivencia, tendemos a evitar comportamientos que salgan fuera de la norma de sobrevivir. Inevitable pensar entonces en la realidad política que asecha a la comunidad internacional. Las acciones genocidas del gobierno de Estados Unidos están invocando al instinto más básico del ser humano, lo cual impregna de pureza dichas protestas en nombre el bien por encima del mal. Si seguimos esta lógica estaríamos de acuerdo en que no proceden las medidas implantadas por el gobierno de Donald Trump a la comunidad internacional, ya que están exponiendo a flor de piel la seguridad o supervivencia del ser humano.

Un ejemplo claro de dicha situación es el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a Cuba el cual ha arreciado la condición de vida de cada cubano sometiéndolo a castigos injustos en su proceder diario desde hace más de 60 años. La comunidad internacional ha desplegado su vigilancia moral, por eso encontramos en estos días de pandemia, expresiones de solidaridad con la isla en voces muy diversas, que incluyen distintas generaciones, países, y cada uno en su firma e idioma enjuicia el bloqueo y quien lo aplica.

 Estimo que no es solo por estricto sentido de justicia hacia un pequeño país agredido pero grande en soberanía y dignidad. Es también por el bien de su propia supervivencia. El acto genocida de bloquear al pueblo cubano tiene hoy una importancia internacional. No hay que ser un experto en política para suponer lo que podría dar al mundo en materia de investigación científica y cooperación un país como Cuba.

Una simple regla lo evidencia: Si Cuba bloqueada y sitiada es capaz de estar hoy enfrentando el Covid-19 dentro y fuera de la isla, ayudando a la humanidad con 20 Brigadas médicas cubanas en países ricos como Italia o pobres como Haití, desplegando más de 1300 profesionales de la salud, cuanto podría ofrecer a esa misma humanidad una Cuba sin bloqueo.

Terminar con el bloqueo sería un acto de justicia hacia un pueblo que jamás ha agredido a nadie y que comparte lo que tiene, no lo que le sobra. Sería coherente con nuestra naturaleza humana, reitero la importancia en medio de esta pandemia de levantar el bloqueo, no solo por Cuba sino por la humanidad y hacer uso de nuestros instintos más puros de supervivencia, guiados por nuestro sistema inmunológico conductual.

RL/ Foto de portada: Yaimi Ravelo/ Resumen Latinoamericano Cuba.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: