Conexión en Cuba

Por Dailenis Guerra Pérez.

Los esfuerzos de los gobiernos de Estados Unidos por ejercer su dominio sobre Cuba se demuestran desde hace siglos, cuando en 1767 Benjamín Franklin expresó la necesidad de tomar el Valle del Mississippi para usarlo en nuestra contra.  

Desde la fecha muchos dólares se han ido en intentar apoderarse de la Isla. Dólares gastados en  múltiples métodos sin resultados, como los intentos de compra o la falsa neutralidad en los conflictos internos con la colonia española.

Durante la primera mitad del siglo XX, ante la resistencia del mambí, deciden intervenir  militarmente para dejar sin salida a una nación que avizoraba ya su libertad. Lo dicen los libros de historia: utilizaron mecanismos de dominio económico y político como la Enmienda Platt y los tratados de reciprocidad comercial, entre otros; de los cuales nos dejan secuelas, como la Base Naval de Guantánamo.

Luego del Triunfo de la Revolución Cubana en 1959, los métodos han variado, pero siguen endureciendo la hostilidad hacia la Mayor de las Antillas. Golpes que van desde un criminal bloqueo económico, hasta la preparación de invasiones militares contra Cuba, pasando por actos de terrorismo contra la población civil e intentos de magnicidio, sobresalen en la lista.

El siglo XXI vive su segunda década y esas viejas intenciones aún permanecen en la mente del diablo. Las agendas de los gobiernos imperiales utilizan metodologías  mucho más sutiles, encubiertas y dañinas. Las nuevas estrategias están dirigidas hacia ciertos sectores de la sociedad pero están abiertas a todo público, desacreditando a Cuba y pretendiendo hacer dudar a sus habitantes.

Las batallas por defender la soberanía de esta Nación no cesan aunque no haya una bala por medio. Cuando el mundo se moderniza cada vez más, Estados Unidos utiliza esas herramientas para expandir su cultura e intereses.

Una de las guerras que libramos es desde la internet, desde las redes sociales. Pero, ¿Por qué apostar por internet?

El imperio es astuto. Se gasta millones en ingeniar sus estrategias. Valoremos que la radio necesitó 38 años para lograr 50 millones de oyentes. La televisión llegó a igual cifra en 13 años, pero internet lo hizo en solo 4 años y Facebook rompió récords, en solo 2.

Los enemigos de la Revolución no perdieron tiempo en usar la Web para difamar acerca de la realidad cubana. Un medio de interacción  ilimitada; que permite a todo el mundo creer lo que desee.

En medio de la pandemia de la Covid-19 la administración Trump, que no ha escapado de seguir la línea de la mentira y la falsa información  contra Cuba, utiliza las redes sociales, esas que van junto a los cubanos en un bolsillo. Podemos deducir que ya el enemigo no está a 90 millas, está muy cerquita de nosotros, dentro de un celular, emitiendo mensajes subversivos.

Llueven las noticias falsas que desacreditan la labor humanista de los médicos cubanos y desestiman nuestros intereses solidarios con el resto del mundo. Recuerdo a un residente en Estados Unidos que por Messenger me dijo: “Cuídense ustedes, que aquello está malo”.

Que aquello está malo” frase que me sorprendió mucho, cuando vive en un país que se ha vuelto el epicentro de la pandemia y pide restablecer la economía sin pensar en las vidas que cada día pierde, como si fuera un grifo con salidero.

Y me envió un video de esos que les encanta al imperio. Uno donde la muerte de una persona en medio de la calle se asocia al coronavirus. Oportunidad para armar una tempestad. Entonces me parece mentira que un cubano se crea esas imágenes acompañadas por tres frases de una persona que estudió en una universidad que practica la ideología capitalista.

Con lo que no cuenta el imperio es que hay fuentes oficiales que contrarrestan las mentiras como los medicamentos a los virus. Las muestras de afecto y agradecimiento a los galenos cubanos también se publican en la web.

El mundo comprendió la bondad desmedida de este pueblo  cuando una crucerista británica contaba al mundo el gesto solidario que tuvo la isla al permitirles  atracar para preservar sus vidas.

Quizás Trump tampoco contó con las muestras de agradecimiento que se desbordan en las redes por habitantes de todas las naciones afectadas por la pandemia y adonde han llegado las manos solidarias de nuestra nación.

Otra guerra que vencemos;  no solos, sino con la gratitud de personas en todo el mundo que palpan la realidad cubana más allá de la conexión.

RL/ Foto de portada: Yander Zamora/ Archivo EFE.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: