EEUU: Trump busca un chivo expiatorio

Por Hedelberto López Blanch.

Donald Trump, el Presidente de la decadente primera potencia militar y económica, busca denodadamente un chivo expiatorio para tratar de desviar su culpa por la incompetente forma en que ha actuado ante la enorme proliferación del nuevo coronavirus en Estados Unidos.

Sus diarias conferencias de prensa en la Casa Blanca han estado encaminadas a buscar apoyo entre los electores para intentar reelegirse en noviembre próximo.

Pero las cosas no le han salido bien pues después de ignorar los avisos sobre la pandemia, burlarse de que solo era una simple influenza o que desaparecería cuando llegara la temporada de calor, el virus ya ha contagiado a más de 850.000 personas y los fallecidos alcanzan los 43 000.

Por tanto se ha lanzado en una desenfrenada carrera para endilgar a otros sus errores y no ha dudado en afirmar que la Organización Mundial de la Salud (OMS) es la responsable de lo que sucede en su país por haber encubierto datos sobre la Covid-19 y seguidamente suspendió el aporte monetario de Washington a la OMS.

Tres días más tarde, en otra conferencia, Trump arremetió contra China al decir que el mundo estaba pagando un gran precio por la lentitud inicial de la nación asiática a la hora de transmitir informaciones sobre el nuevo coronavirus.

La OMS y China rechazaron las declaraciones de mandatario a la par que recibieron el respaldo de diversas organizaciones internacionales y de numerosas personalidades políticas y científicas del orbe.

Pero veamos este artículo publicado por el diario The Washington Post que explica las razones detrás del fracaso de Estados Unidos para frenar la propagación de la enfermedad.

El escrito repasa los fallos durante los primeros 70 días de la crisis del coronavirus cuyas fuentes son 47 entrevistas con funcionarios de la administración, expertos en salud pública, funcionarios de inteligencia y otras personas involucradas en la lucha contra la epidemia.

El texto puntualiza que el fracaso radica en la interrupción de los esfuerzos para desarrollar una prueba de diagnóstico que podría ser producida en masa y distribuida por todo el país; la disfuncionalidad del gobierno y la negación del propio virus por parte de los políticos, a pesar de las constantes advertencias de China y otras naciones.

Asegura que desde la oficina presidencial hasta los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), se sucedieron en cascada los fracasos políticos e institucionales a través del sistema, perdiendo oportunidades para minimizar el efecto de la pandemia.

Seguidamente informa sobre un ejercicio de simulación de ocho meses realizado en 2019 en el que participaron el Departamento de Defensa, el Departamento de Asuntos de Veteranos, el Consejo de Seguridad Nacional, así como la Cruz Roja, la Asociación de Enfermeras, las compañías de seguros y algunos hospitales.

«Una enfermedad respiratoria caracterizada por fiebre alta se extendió rápidamente por todo el mundo. En los Estados Unidos, apareció por primera vez en Chicago. Cuarenta y siete días después, la OMS declaró la enfermedad como una pandemia, pero ya era demasiado tarde: 110 millones de estadounidenses se infectaron, 7,7 millones de personas fueron hospitalizadas y 586.000 murieron».

Este no es un informe de la epidemia de neumonía causada por el nuevo coronavirus en Estados Unidos, aclara el Washington Post, sino un ejercicio de simulación.

Agrega que el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos compilaron un informe basado en este ejercicio y se lo entregaron a Trump en octubre de 2019.  Ahora este documento, profundiza el artículo, parece ser un «guión», que predice todo lo que ocurre en Estados Unidos: «El gobierno federal, señalaba el informe, tiene pocos fondos, está insuficientemente preparado y carece de coordinación en una batalla desesperada con esta enfermedad que no tiene cura. Las diversas agencias tienen debates interminables sobre quién tiene el poder dominante; el gobierno federal no tiene idea de qué equipo médico es una reserva de emergencia y cuál es un recurso de reserva que puede utilizarse; cada Estado y ciudad tiene su propia administración en el control. La escena está una vez en el caos».

Por último el diario asegura que el pasado fin de semana se conoció que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) había advertido al Congreso y a la Casa Blanca en enero y febrero que el coronavirus (COVID-19) se convertiría en una «pandemia».

Lo cierto es que a Trump le viene como anillo al dedo aquel refrán que dice: Primero se coge a un mentiroso que a un cojo.

RL/ Foto de portada: Win McNamee/ Getty Images.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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