Empresa alemana también quiere importar fármaco cubano, en medio de obstáculos burocráticos

Georg Scheffer, director y propietario de Profümed, una empresa alemana de insumos médicos, pensó en Cuba como una posibilidad de  obtener fármacos para enfrentar la Covid-19. Como no era viable desarrollar una vacuna tan a corto plazo, Scheffer, quien ha mantenido buenas relaciones comerciales con Cuba durante años, quiere importar a Alemania el medicamento cubano Interferón alfa 2B (INFrec) en cantidades suficientes para alrededor de mil pacientes.

La empresa cubana BioCubaFarma aseguró a Profümed que le proporcionaría INFrec para el tratamiento de quinientos a mil pacientes. El plazo de entrega es de hasta 25 días. Sin embargo, para poder hacer el pedido, se requiere la autorización de la entidad reguladora federal para la importación en Alemania. Algo que también prescribe la Ley Alemana de Medicamentos (AMG).

A mediados de marzo, Scheffer contactó a varios ministerios y autoridades regionales. Todavía está esperando una respuesta.

Cuando se le pregunta a los que autorizan, responden: «Si desea importar productos farmacéuticos, debe cumplir los requisitos de acuerdo con la AMG (permiso, persona competente, almacenamiento, etc.)». La Dirección Estatal de Sajonia, una autoridad ministerial subordinada al Ministerio del Interior de Sajonia, también tiene competencias en la importación de productos farmacéuticos.

«Por cada vida que podría ser salvada con el uso de interferón vale la pena que pidamos enérgicamente el permiso de importación. No queremos una segunda Italia en Alemania», dice Scheffer. Su empresa, Profümed, fabrica productos médicos a base de celulosa, como apósitos, compresas y almohadillas de cama, sin entrar en el sector farmacéutico.

Un vocero del Instituto Federal de Medicamentos y Dispositivos Médicos (BfArM) en Bonn, afirma: «Un requisito previo para lanzar un medicamento al mercado es la aprobación oficial». Esto requeriría «documentos presentados por una compañía farmacéutica para demostrar la eficacia, seguridad y calidad del medicamento».

Aún no se puede afirmar que algún fármaco sea efectivo contra la Covid-19, incluso en Alemania también se comercializan medicamentos que contienen el ingrediente activo interferón alfa. Está claro que INFrec no es la solución a la crisis del coronavirus. El propio presidente de BioCubaFarma, Eduardo Martínez, tuvo que salir a mediados de marzo a contrarrestar los rumores en las redes sociales de que Cuba tenía una cura para la pandemia. «El interferón es un producto terapéutico, no es una vacuna», aclaró el funcionario cubano.

Scheffer sigue intentándolo a pesar de que sus planes para importar el medicamento cubano están detenidos. «Si los alemanes no lo quieren, lo dispensaré en España», ha dicho. Allí ha tenido unos primeros contactos prometedores.

Los negocios con Cuba no son nada nuevo para el empresario sajón. Profümed ha recibido de Cuba pedidos de vendajes en euros de seis dígitos. El cargamento de interferón sería una especie de seguro de pago. «Los cubanos probablemente compensarían los pagos y liquidarían así», dice Scheffer.

Ya son más de 50 los países que solicitan a Cuba el Interferón Alfa 2B, para tratar a los enfermos contagiados de la Covid-19

El Interferón Alfa 2B humano recombinante, es un medicamento  que se desarrolló un equipo del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de Cuba en 1986. Su probada eficacia en el fortalecimiento del sistema inmunológico ante el ataque de virus, con éxitos en los portadores del VIH, han permitido la recuperación de enfermos de la Covid-19.

Por S T / R L

Foto de portada tomada de Caras y Caretas

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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