La piedra en el camino

Por Dailenis Guerra Pérez/RL

Los caminos de la vida son espinosos o tan claros como la luz. Siempre tienen piedras a su paso. Esas que nos hacen tropezar y sangrar, pero incluso en ellas nos apoyamos muy duro para levantarnos, aunque continuemos andando con el dolor y la herida.

Los cubanos hemos tenido que apartar muchas piedras de nuestro camino. Una de ellas es el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de los Estados Unidos hace casi seis décadas.

Un obstáculo en nuestro andar que perjudica a todos los que habitamos en esta Isla. En tiempos de azotes de otros pedruscos, esos que sí impiden continuar el sendero, que tienen a un mundo clamando vida, el bloqueo a Cuba intenta aplastar los sueños.

Solo en la salud los daños resultan incuestionables. Durante su yugo, “impide la adquisición de tecnologías, materias primas, reactivos, medios de diagnóstico, equipos y piezas de repuesto, así como medicamentos para el tratamiento de enfermedades graves, como el cáncer; se indica en el Informe de Cuba sobre la resolución 73-8 de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Los cubanos tenemos entonces que buscar otro trillo, uno más tupido, que nos perjudica. Los insumos médicos deben obtenerse en mercados lejanos, a veces, mediante intermediarios, lo que impone el incremento de sus precios. El mencionado documento señala que “no contar con el medicamento o la tecnología idónea para la atención de una enfermedad ha resultado, en algunos casos, un impedimento para salvar una vida.”

A pesar de que el doble sacrificio hace que el monte se vuelva espuma, las secuelas del bloqueo perecen. En medio de los efectos de la pandemia, la genocida política intenta cerrarnos todas las vías de acceso a los implementos necesarios para enfrentarla.

Y aunque tenemos los recursos para que nuestros profesionales y técnicos se protejan; cuando existen los implementos para la realización de diagnósticos y los test rápidos para los PCR, esos implementos se han obtenido con dificultad.

La maldad desmedida del imperio nos incita a no perder el ritmo en la marcha hacia el buen camino. En los hogares se construyen medios de protección para repartir a todos: a los amigos, vecinos, al desconocido que nos encontramos en la vereda; mientras los más experimentados colaboran con la confección de medios de protección especializados para nuestro personal de salud.

Son momentos en los que un pueblo tomó un solo camino. Un camino unido en busca de menos derrotas ante dos enemigos que nos asechan. Cuba continuará trabajando soberanamente y sin descanso en la profundización de los objetivos de justicia, equidad y solidaridad que sustentan el modelo cubano.

Muchos analistas del mundo aseguran que no hay justificación alguna para maximizar los daños de la pandemia, agravándola con el cerco brutal que se ejerce contra países como Venezuela y Cuba.

Lo que sucede es que 12 administraciones norteamericanas han mantenido esta política genocida contra Cuba porque no aceptan que se aplicara en la Isla un modelo humanista y socialista. No asumen que aunque haya muchas piedras, este pueblo escogió el lado izquierdo del camino.

Foto de portada tomada de Internet

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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