Los tentáculos de la COVID-19: Entre interrogantes

El impacto que sobre el organismo humano tiene el SARS-CoV-2 es todavía un terreno movedizo. Sin embargo, cada día circulan por las redes numerosas informaciones acerca de nuevos conocimientos científicos, casi todos preliminares, en torno a la pandemia.

Así hemos sabido que la COVID-19 no solo afecta los pulmones de los pacientes que padecen formas severas de la enfermedad, sino que también puede extenderse“al corazón y los vasos sanguíneos, los riñones, el intestino y el cerebro», informó El Periódico, a partir un reciente artículo publicado en la revista ‘Science’ en el que se explica cómo diferentes estudios están intentando rastrear los efectos que deja la COVID-19 sobre el cuerpo humano.

El «mapa completo» de los daños causados por esta infección se está intentando construir a partir del enorme volumen de información que, desde hace unos meses, se recopila sobre la enfermedad.

En PubMed, uno de los portales de referencia sobre estudios médicos, ya hay más de 6.000 artículos sobre la COVID-19. Y, según sugieren algunas estimaciones, cada semana se publican una media de 1000 trabajos más en diferentes plataformas especializadas. Algunos se basan en observaciones hechas a pie de camilla”, refiere la nota.

También explica que inicialmente la COVID-19 se dio a conocercomo una forma de neumonía. “Sabemos que se trata de una infección vírica que ataca al sistema respiratorio (donde daña la capacidad de los alvéolos de absorber oxígeno) y pone a prueba el sistema inmunitario (que lucha para contrarrestarla). De ahí que los pacientes contagiados puedan sufrir síntomas como fiebre, tos, dificultades respiratorias y, en los casos más graves, el conocido como síndrome respiratorio agudo (SARS)».

Muchos de los estudios publicados hasta la fecha centran su atención en estos dos campos de batalla, el sistema de ‘defensas’ del cuerpo ante un eventual ataque y el órgano que, de ser atacado, desencadena un desenlacefatal de la enfermedad”, subraya el texto.

No obstante -alerta el reporte de Science-, más de la mitad de los pacientes hospitalizados por COVID-19 muestran daños en el hígado o signos de un sobreesfuerzo hepático (que podría explicarse por la infección, la acción del sistema inmunitario o el efecto colateral de los medicamentos).

Añade, además, que la afectación en los riñones parece ser cada vez más frecuente en los pacientes que presentan una infección grave. “Análisis del intestino de algunas personas infectadas sugieren que también afecta al aparato gastrointestinal. Algunos pacientes diagnosticados han experimentado infartos cerebrales, ataques epilépticos y otras afecciones del cerebro».

“Igual se han reportado casos de conjuntivitis e inflamación de las membranas oculares en pacientes con diagnóstico grave. Un reciente trabajo publicado en The Lancet sugiere que esta enfermedad también afecta al sistema vascular, dañando gravemente los vasos sanguíneos y el corazón».

Por otra parte, hay que tener en cuenta que muchos de los estudios sobre la cuestión reconocen que es muy difícil separar la huella de las patologías previas de cada paciente de los efectos de la COVID-19, aclara la publicación. Además, “los estudios observacionales aportan información sobre casos concretos que no siempre se pueden extrapolar al resto de pacientes. Estamos ante información valiosa pero no concluyente”.

De acuerdo con Science, “harán falta años de minuciosa investigación para entender completamente el alcance de esta enfermedad y la cascada de efectos cardiovasculares e inmunológicos que puede poner en marcha”.

FP/ RL/ Imagen de portada: BlackJack3D/ Getty Images. 

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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