Otra tormenta para Bolsonaro, saliente ministro de Justicia lo acusa de “injerencia política”

El Gobierno de Jair Bolsonaro sufrió un nuevo tropiezo con la salida de su ministro de Justicia, Sergio Moro, quien luego de renunciar este viernes acusó al presidente de injerencia política en la Policía Federal (PF), luego de que el mandatario destituyera al director de ese cuerpo, Mauricio Valeixo.

Sergio Moro, quien ganó notoriedad como juez principal de la Operación Lava Jato, dijo que renunció porque Bolsonaro despidió al jefe de la Policía Federal, Mauricio Valeixo, por razones personales y políticas.

Su repentina salida y las denuncias que hizo tras dejar el cargo significan un duro golpe para Bolsonaro, cuya popularidad ha disminuido debido a su mala gestión de la pandemia de COVID–19, que ha matado a más de 3 600 brasileños e infectado a más de 50 000 hasta el momento y muestra señales de empeorar.

En declaraciones rodeado por miembros de su gabinete, Bolsonaro respondió que “el nombramiento es mío, la prerrogativa es mía, y el día que tenga que someterme a cualquiera de mis subordinados, dejo de ser presidente de la República”.

Las acusaciones de Moro provocaron reacciones en todo el espectro político de Brasil. El expresidente Fernando Henrique Cardoso instó a Bolsonaro a renunciar, mientras que el fiscal general, Augusto Aras, solicitó al Supremo Tribunal Federal que inicie una investigación sobre las denuncias.

Moro, conocido por el irregular proceso que llevó a prisión al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, señaló que detrás de la destitución de Valeixo hubo fraude y aseguró que Bolsonaro quería tener acceso a información confidencial de inteligencia de la Policía Federal.

“El presidente me enfatizó, explícitamente, más de una vez, que quería a alguien que fuera su contacto personal, a quien pudiera llamar, de quien pudiera obtener información, informes de inteligencia”, aseguró Moro. “Y realmente no es el trabajo de la Policía Federal dar esa información”.

Durante los comentarios televisados de Moro y el presidente, se produjeron protestas en todo Brasil, con personas golpeando ollas y sartenes desde sus departamentos y gritando “¡Fuera Bolsonaro!”.

En su solicitud al Supremo Tribunal Federal, el fiscal general Aras afirma que “la dimensión de los episodios narrados en la declaración del ministro del Estado revelaría la práctica de actos ilícitos, imputando al presidente de la República, que, de lo contrario, también podría denunciar que fue calumniado”.

En la misiva, Aras invita a los magistrados a investigar los posibles delitos de falsedad ideológica, coerción en un proceso en curso, malversación, obstrucción de la justicia, corrupción pasiva privilegiada, denuncia calumniosa y crimen contra el honor.

El fiscal busca que Moro “pueda presentar una declaración detallada sobre los términos de su pronunciamiento» y exhiba «la documentación adecuada que pueda tener sobre los eventos en cuestión”.

«Una vez que se inicia la investigación, y con la certeza de la diligencia de la policía para garantizar que no se pierda ninguna evidencia, el fiscal general se reserva el derecho de acompañar la investigación y, si es necesario, presentar una queja”, enfatizó Aras.

Ya el STF tiene abierta una investigación, también por solicitud de Aras, sobre unos actos prodictadura, realizados el pasado domingo, en los que participó el presidente Bolsonaro.

Tomado de Cubadebate/ Foto de portada: Reuters.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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