Trump desprecia a los periodistas y los culpa de la crisis nacional por el coronavirus

La noticia difundida por la agencia de prensa EFE, cuenta una historia increíble. Se trata de la batalla del presidente estadounidense Donald Trump contra los medios de comunicación. El mandatario ha llegado a suscribir que «¡La prensa es tan deshonesta que ya no tenemos Libertad de Prensa!», proclamó hace unos meses en su cuenta de Twitter, la única plataforma que existe para él, según parece. Ahora ha reiterado su ataque.

Según dio a conocer la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), Trump ha demandado «por primera vez en la historia” a The New York Times, The Washington Post y la cadena televisiva CNN, algo que ningún presidente de ese país se le había ocurrido hacer.

El documento presentado, que cubre el lapso entre octubre de 2019 y marzo último, destaca que esos medios mienten. «Esto es algo sin precedentes, nunca ocurrido en la historia del país», reiteró la SIP.

Mientras Trump hace campaña para la reelección, continúa «sus ataques verbales contra los medios de comunicación», subraya la SIP, que paradójicamente tiene su sede en Miami, centro de ataques de todo tipo a Cuba, desde falsas noticias, las llamadas fake news, que sirven para desacreditar al gobierno cubano, afianzar el bloqueo comercial y financiero y azuzar los odios contra el pueblo y su Revolución.

El colmo del presidente estadounidense es culpar a la prensa de excesos sobre el coronavirus, cuando transcurrían los primeros estadios de la pandemia. En respuesta a los temores que rodearon el brote de la Covid-19 en el país, «culpó a los medios por exagerar la gravedad del virus para dañar su reputación».

Recientemente, Stephanie Grisham, quien fuera portavoz de la Casa Blanca entre junio pasado y marzo, abandonó su cargo, y en ese lapso no dio una sola conferencia de prensa, según publicó el diario El País. La sustituyó Kayleigh McEnany, portavoz de la campaña electoral de Trump; es la cuarta portavoz del presidente en poco más de tres años.

Grisham abandonó la conocida Ala Oeste de la Casa Blanca para pasarse a la este y ejercer como jefa de personal de la primera dama, Melania Trump.

La realidad es que es difícil ejercer el periodismo en Estados Unidos. Su gobierno niega el acceso a la información, impide a medios específicos realizar coberturas si el presidente los percibe como negativos, y ahora además los denuncia por su actuación.

Los periodistas también han enfrentado hostilidad al interactuar con funcionarios federales, legisladores estatales, oficiales de policía y otros, mientras el Departamento de Justicia ha continuado su ofensiva contra empleados federales o contratistas que comparten “secretos” con periodistas, y procesó por esa razón a otras tres personas en 2019.

Por L G / R L

Foto de portada tomada de la BBC 

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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