Unidad desde la distancia: La clave del éxito

Por Dailenis Guerra Pérez/ RL

Lo que vivimos en el mundo no es solo una crisis sanitaria, es económica, política y de valores. La Cuba contemporánea, al igual que otros países, vive una batalla que implica a todos. Una guerra que conlleva a la unidad de sus fuerzas contra un único enemigo: La enfermedad respiratoria denominada covid-19.

Cuando los grupos más vulnerables permanecen en casa, fuerzas mancomunadas garantizan el bien común. Una masa integrada por los trabajadores sociales, las federadas, los cederistas y estudiantes, los profesionales de la salud y otro personal social, se encargan de propiciar la tranquilidad y el bienestar ciudadano.

En este contexto se vuelve vital la atención a las familias necesitadas; por lo que más de 4640 trabajadores sociales laboran en el terreno, según indicó Marta Elena Feitó Cabrera, Ministra de Trabajo y Seguridad Social.

En situaciones normales se contabilizaban en Cuba alrededor de 112 mil núcleos que se beneficiaban de la Asistencia Social, sin embargo, a raíz de las condiciones de riesgo que abarca la pandemia, se detectó un aproximado de 606 mil 950 núcleos vulnerables, por lo que se refuerzan las atenciones desde la comunidad.

La cifra se multiplica a raíz de la permanencia de adultos mayores que viven solos, los discapacitados, madres de menores y las embarazadas que deben permanecer en sus residencias.

Para garantizar la satisfacción de esos ciudadanos, se realiza un trabajo conjunto, como se demuestra en las comunidades aisladas donde la unidad de todos los factores constituye la mejor arma frente a la enfermedad.

Se suman a las labores los estudiantes de medicina, los universitarios y las organizaciones políticas y de masas, creando una unión de 8500 activistas. Ellos estudian minuciosamente los casos de ancianos y discapacitados en los barrios, establecen las caracterizaciones de aquellos habitantes con vulnerabilidad y que viven solos. Con ese levantamiento, priorizan la entrega en casa de productos alimenticios y de aseo para prevenir la salud poblacional.

En esta labor se destacan los cederistas, que trabajan junto a las federadas cubanas en la lucha contra la pandemia. Ellos han contabilizado más de 78 000 ancianos que conviven solos en Cuba y asumen además otras misiones en busca de una mayor percepción de riesgo entre la población de los más de 137 500 Comités de Defensa de la Revolución (CDR) existentes en el país.

El apoyo cederista ha permitido a los galenos identificar personal sospechoso de contraer la enfermedad, los principales padecimientos presentes en los habitantes de la comunidad, mientras las brigadas juveniles Aniversario 60, han contribuido en la higienización de los hogares de los ancianos.

Ha esta unión se suman los trabajadores por cuenta propia, cuya contribución es decisiva, pues colaboran en todas las tareas que permiten dar solución a los problemas personales de la población.

Ante la tensa situación que vive el mundo ante la pandemia, el gobierno cubano resguarda a sus hijos. Así se gana la batalla por la vida en Cuba, con la prevención, la percepción del riesgo y la unidad desde la distancia.

Foto de portada tomada de Radio Cadena Agramonte

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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