Voces acusatorias a Estados Unidos por bloqueo a Cuba pese a Covid-19

Cuando Estados Unidos pretende aprovechar las consecuencias de la Covid-19 para hacerle más difícil la vida a los cubanos, y para ello arrecia su práctica de bloqueo a la isla, en aquel país y en el mundo se suman voces que exigen el cese de lo que La Habana califica como política genocida.

En Nueva York el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, pidió el cese de sanciones unilaterales contra terceros países, incluida Cuba, para contribuir a la batalla de naciones como Irán, Siria y Venezuela contra la pandemia.

Antes un grupo de economistas estadounidenses instó  al gobierno de Donald Trump a terminar con las medidas coercitivas mantenidas contra la nación antillana, al calificarlas de inmorales e ilegales, y denunciar que frenan la capacidad para enfrentar la emergencia sanitaria.

También el Servicio Mundial de Iglesias, una agencia humanitaria con sede en la ciudad de Nueva York, pidió el fin de las sanciones porque “aumentan la dificultad de esos países para proteger a sus poblaciones de la pandemia de la Covid-19 y evitar futuras transmisiones globales”, divulgó Prensa Latina.

En esa misma línea se pronunciaron en un comunicado conjunto organizaciones como la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), el Centro para la Democracia en las Américas, Engage Cuba, y la Fundación Educativa y de Béisbol del Caribe, las cuales pidieron levantar los castigos a Cuba, al menos por un tiempo, para facilitar el flujo de suministros humanitarios y médicos.

La pandemia plantea amenazas sustanciales para la salud pública e interrumpe y pone en peligro la vida de muchas personas en todo el mundo, y Cuba no es una excepción, indicó el texto, el cual sostuvo que estos tiempos sin precedentes “requieren que reconozcamos nuestra humanidad común”.

WOLA criticó luego  que el gobierno de Estados Unidos mantenga una retórica agresiva sobre la respuesta de Cuba a la Covid-19, y consideró que politizar las acciones de la nación caribeña en este panorama resulta contraproducente.

En medio de una pandemia, la administración Trump y algunos políticos de Florida están optando por volver a la Guerra Fría, en lugar de ayudar a garantizar que las personas tengan acceso a atención que les salve la vida, expresó Marguerite Jiménez, quien dirige el programa de Cuba en la organización.

Asimismo, el congresista James McGovern expresó en la red social Twitter su apoyo a quienes piden que Washington suspenda las restricciones contra La Habana, y señaló que la actual emergencia sanitaria no conoce fronteras y no está limitada por la historia o la política.

Para el investigador Peter Kornbluh, director del Proyecto de Documentación sobre Cuba en el Archivo de Seguridad Nacional de la Universidad George Washington, en lugar de condenar las contribuciones humanitarias del país vecino para combatir el coronavirus en todo el mundo, el gobierno  estadounidense debería apoyarlas.

En un artículo publicado en la revista The Nation, el estudioso sostuvo que, con la supervivencia del mundo en juego, los esfuerzos punitivos del gobierno norteamericano para revertir la Revolución cubana nunca han parecido tan mezquinos como ahora.

De igual modo, el Consejo de Iglesias de Cuba y su similar de Estados Unidos solicitaron el levantamiento inmediato del bloqueo, y el cese de toda manipulación y del uso de los intereses políticos y económicos en medio de la crisis humanitaria global.

En ese mismo sentido, extendieron su llamado al movimiento ecuménico internacional, a todas las iglesias y religiones en Estados Unidos y el mundo, a los gobiernos, a la ONU y a todas las personas de buena voluntad, para que se unan a ese esfuerzo contra el cerco norteamericano.

Agrupaciones de la emigración cubana y latinoamericana también reiteraron su condena a las medidas y regulaciones que conforman el bloqueo, y denunciaron que el ejecutivo estadounidense impide que la isla adquiera recursos imprescindibles y equipos médicos -como ventiladores pulmonares-, para poder combatir de forma más efectiva la enfermedad.

La Brigada Antonio Maceo; la Alianza Martiana; la Asociación Cultural José Martí; el Círculo Bolivariano de Miami, Negra Hipólita; la Asociación de Mujeres; y Radio Miami, criticaron que la administración Trump ha impedido la llegada a Cuba de donaciones de recursos médicos por parte de instituciones no gubernamentales.

Por su parte, las redes de solidaridad con Cuba en Canadá y Estados Unidos lanzaron una campaña para pedir la colaboración con la isla caribeña en el enfrentamiento a la  Covid-19. Subrayaron  que este es el momento de la cooperación médica internacional y la solidaridad, y de los esfuerzos conjuntos en el enfrentamiento al coronavirus.

A pesar de esos y otros pronunciamientos similares, altos funcionarios de la Casa Blanca, los departamentos de Estado, de Comercio y el Tesoro, reiteraron que pese a los peligros de la pandemia el bloqueo sigue vigente contra Cuba.

Más aún, Estados Unidos excluyó a la pequeña isla de una lista de 106 naciones entre las que Washington distribuiría 508 millones de “ayuda humanitaria” destinada a enfrentar la enfermedad y para el desarrollo económico.

Es como si Cuba no existiera para algunas cosas y fuera prioritaria para otras, sobre todo  a la hora de reforzar los cerrojos del cerco que le impide incluso acceder a equipos, tecnologías de salud e insumos necesarios para salvar a las víctimas de la Covid-19.

OOL/RL

Foto de portada tomada de Prensa Latina

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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