COVID-19 en el mundo: Comienzan desconfinamientos en medio de inquietud por rebrotes

Varios países europeos como Francia y España han vivido este domingo su último día de confinamiento, entre alegría por la suavización de restricciones y miedo a un nuevo repunte de contagios del nuevo coronavirus, que ya ha dejado casi 280.000 muertos en el mundo.

Casi cinco meses después de su irrupción en China a finales de 2019, la pandemia que llevó al confinamiento a más de la mitad de la humanidad y paralizó la economía mundial parece estar bajo control en numerosos países, aunque en plena expansión en otros, en particular en América.

En Francia y España, entre los países más golpeados por la COVID–19, la mayoría de habitantes podrán recuperar una tensa normalidad, como ya hicieron antes italianos y alemanes.

Pero el fantasma de un segundo brote, y quizás hasta un tercero, mencionado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), planea por todas partes, al igual que son grandes la incertidumbre y las dudas sobre la seguridad que puede garantizarse durante el confinamiento.

El Gobierno francés ha suavizado algunas de las medidas de cierre y confinamiento impuestas el 17 de marzo para frenar la curva de contagio. Se permitirá abrir negocios, la gente podrá volver a sus lugares de trabajo y las escuelas abrirán sus puertas a partir del lunes.

En un principio abrirán las aulas de preescolar y primaria, y las clases se limitarán a 10 alumnos en preescolar y 15 en los demás cursos. Los administradores recibieron instrucciones de priorizar la educación para niños de cinco, seis y 10 años.

La asistencia a la escuela no será obligatoria al principio. Padres y tutores podrán mantener a los niños en casa, y los maestros les proporcionarán lecciones como hicieron durante la cuarentena nacional.

AP se refirió al dilema de Mathilde Manaud y su pareja, quienes viven con sus hijos de tres y siete años en París y acordaron enviar a los niños de vuelta a clase si hay espacio.

La verdad es que no sabemos si hacemos bien al hacerlo o no, no sabemos si es un error. Nos hacemos esta pregunta todos los días, y cambiamos de opinión de todos los días”, dijo Manaud. “Intentamos convencernos de que si están reabriendo, asumen que pueden gestionar la situación”.

En Alemania las autoridades anunciaron el miércoles último un regreso paulatino a la normalidad, tras un comienzo de desconfinamiento desde el 20 de abril, en particular con la reapertura de escuelas primarias y algunos servicios.

La Bundesliga se reanudará a puerta cerrada en los próximos días, y bares y restaurantes pudieron abrir el sábado en el Estado de Mecklembur-Pomerania, a orillas del mar Báltico.

Pero este fin de semana se registraron las primeras señales de preocupación en momentos en que otros países, como Francia y España, también empezarán el desconfinamiento.

El Instituto Nacional de Virología Robert Koch, encargado del monitoreo de la pandemia, informó este domingo sobre un aumento de la tasa de infección, por encima de la considerada potencialmente peligrosa, de 1 a 1.1. La cifra pasó de 0.7 a más de 1 en apenas unos días.

El instituto advirtió que todavía es demasiado pronto para sacar conclusiones, pero en un informe indicó que las cifras de infección deben «ser controladas muy de cerca en los próximos días».

Este domingo, Alemania registraba un total de 169.218 contagios y 7.395 muertes, con 667 nuevos casos en las últimas 24 horas, lo cual se considera relativamente bajo respecto al promedio de las últimas semanas.

Los nuevos focos de contaminación son hogares para ancianos y establecimientos de transformación industrial de carne, que emplean a trabajadores extranjeros, a veces en condiciones de higiene dudosas. Varios de estos lugares han sido clausurados y se ordenó realizar pruebas de detección masivas en este sector, informó AFP.

A partir del lunes, en España, uno de los países más golpeados por la pandemia, con más de 26.600 decesos, la mitad de sus 47 millones de habitantes entran en la fase 1 del período de desconfinamiento, lo que les permitirá reunirse con grupos de hasta diez personas, estar en terrazas con aforo limitado o acudir a tiendas sin tener que pedir cita previa.

Las zonas más afectadas, como Madrid y Barcelona, tendrán que esperar a que la situación sanitaria mejore para poder cruzar esta etapa, entre llamados del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a la prudencia, ya que el virus sigue “al acecho”.

La desescalada por etapas se prolongará hasta fines de junio, luego de que el confinamiento lograra disminuir considerablemente los contagios.

En las últimas 24 horas, según el Ministerio de Sanidad, hubo 143 fallecidos, la menor cifra desde el 18 de marzo y muy por debajo del máximo registrado a inicios de abril, de 950 en un solo día.

En España, la pandemia ha dejado 26.621 fallecidos y se han contabilizado oficialmente 224.390 casos.

En el Reino Unido, el Primer Ministro Boris Johnson ha presentado este domingo el dispositivo de desescalada progresiva en el país, que con más de 31 500 fallecidos es el más golpeado de Europa y el segundo del mundo, tras Estados Unidos.

Johnson, duramente criticado por su relajación inicial y por decidir el confinamiento más tarde que sus grandes vecinos europeos, se ha convertido en un acérrimo defensor de la prudencia, después de estar él mismo gravemente enfermo de COVID–19., recordó la agencia AFP.

Entre las medidas que se barajan está el aislamiento de 14 días para las personas que entren en el país, excepto las procedentes de Irlanda.

Un portavoz de Downing Street dijo que este lunes el Gobierno de Johnson publicará el plan y el primer ministro informará al Parlamento.

Entre las primeras medidas de desescalada puede estar permitir más ejercicio, o tomar el sol y hacer picnics en los parques, siempre que se respete una distancia de seguridad. Los grandes parques londinenses ya vivieron este fin de semana una multiplicación de estas actividades aún no autorizadas.

Actualmente los británicos solo pueden salir de casa para ir a trabajar si es imprescindible, al médico, a la compra o a hacer ejercicio físico una vez al día.

En Corea del Sur, considerado un modelo en la gestión de la crisis, después de frenar la propagación del virus y flexibilizar las restricciones, la alcaldía de Seúl se vio forzada el sábado a cerrar todos los bares y clubes ante un nuevo y evidente aumento de los casos de COVID–19.

En China se registró un nuevo caso en la ciudad de Wuhan, donde estalló la epidemia a fines de 2019, el primero desde el 3 de abril, y la Comisión Nacional de Salud informó de 14 nuevos casos confirmados de coronavirus el sábado, la cifra más alta desde el 28 de abril.

El presidente sudcoreano, Moon Jae-in, dijo que los nuevos contagios en ese país demuestran que “incluso durante la fase de estabilización, situaciones similares pueden surgir nuevamente en cualquier momento (…) Esto no estará terminado hasta que esté realmente terminado”.

En Irán, el país de Oriente Medio más afectado por el coronavirus, con más de 6.500 decesos según cifras oficiales, también hay una flexibilización de las restricciones, pero el temor a un nuevo brote está muy presente.

Muchos residentes de Teherán aprovecharon la reapertura de las tiendas. Otros, miraban recelosos la falta de respeto de las medidas de seguridad.

En Estados Unidos, que roza los 80 000 fallecidos, el presidente Donald Trump, también muy criticado en la gestión de la crisis, ve el virus acercarse a su entorno.

Katie Miller, la portavoz del vicepresidente Mike Pence, dio positivo. Y tres altos miembros de salud pública, entre ellos el epidemiólogo Anthony Fauci, se pusieron en cuarentena después de estar en contacto con personas infectadas, según medios estadounidenses.

Rusia superó este domingo por primera vez los 200.000 casos registrados de infección por coronavirus, con un elevado número diario de contagios que puede llevarle la próxima semana a ser el país europeo más afectado. El domingo hubo 11.012 nuevos casos de COVID–19, lo cual elevó el total confirmado a 209.688 casos, aunque la mortalidad oficial sigue siendo relativamente baja, con 1 915 víctimas.

Las autoridades rusas afirman que el creciente número de casos desde hace una semana se explica por la multiplicación de test efectuados (5.2 millones, según datos publicados el sábado) y no por una aceleración de la propagación.

En total, más de cuatro millones de personas en todo el mundo se han contagiado con la COVID–19, según un recuento de reportes nacionales y de fuentes internacionales.

En América Latina, Brasil superó los 10 000 muertos por el nuevo coronavirus, según cifras oficiales, que lo convierten en el sexto país en el mundo con el mayor número de fallecidos.

El Congreso brasileño y el Supremo Tribunal Federal declararon un período de luto oficial de tres días.

El presidente ultraderechista Jair Bolsonaro no se pronunció sobre el nuevo balance, y se le vio paseando en moto acuática por el lago Paranoá, en Brasilia.

En Ecuador –uno de los países sudamericanos más golpeados por la pandemia– se informó que hasta la fecha se registran 2 127 fallecidos a causa de la COVID-19 y 1 515 personas que probablemente murieron por la misma causa pero a las que no se les realizó la prueba a tiempo, según las autoridades. El número de infectados se acerca a los 30 000 en la nación andina.

En América Latina se han registrado más de 330.000 contagios y más de 18.200 muertos por la enfermedad.

El coronavirus ha infectado a más de cuatro millones de personas y causado la muerte a más de 280 000 en todo el mundo, según el Centro de Ciencias e Ingeniería de Sistemas de la Universidad Johns Hopkins, que basa sus datos en los informes de los Gobiernos y las autoridades de salud de cada país.

Tomado de Cubadebate/ Foto de portada: La gente disfruta del sol en las barcas en el canal Landwehrkanal, en Berlín, Alemania, el sábado 9 de mayo de 2020/ Reuters.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: