Cuba: «Almendrones» se alistan para próxima temporada turística

Por Orlando Oramas León.

Los «almendrones» (autos viejos de colección casi todos fabricados en Estados Unidos antes de la primera mitad del siglo pasado) dejaron de ser parte de la imagen de esta capital, pero hoy se alistan para la próxima temporada turística post Covid-19.

Así lo afirmó Juvel Osvaldo Tur, dueño y conductor de un Ford Fairlane del 1956, con el que se gana la vida prestando servicio a los turistas en recorridos por la capital cubana.

Ahora estamos parados por la pandemia, debido a lo cual Cuba cerró la entrada de turistas, dijo a Prensa Latina mientras le ‘pasa la mano’ a su vehículo, que no parece haber enfrentado los avatares acumulados durante 64 años desde que salió de la línea de producción de la Ford Motor Company.

Lo tengo hace 12 años y mi recorrido principal es desde la Plaza de la Revolución e incluye la Habana Vieja, Patrimonio Histórico de la Humanidad, y por todo el Malecón habanero hasta el oeste, más moderno, de la ciudad, dice.

Añade que su Ford Fairlane no es el único de esa marca y año que opera en la empresa Gran Car, la cual es identificada en el buscador de Google como Old Car Havana.

Mi auto tiene la mayoría de sus autopartes originales, salvo el motor Mercedes, cinco cilindros (diésel) y la caja de transmisión, adaptados ante las dificultades para importar desde Estados Unidos los repuestos, dice en alusión al bloque económico, financiero y comercial, que también afecta al creciente sector privado de la isla.

Apela a lo que llama el «cubaneo», una expresión asociada a la inventiva desarrollada por choferes y mecánicos para mantener con vida automóviles de vieja data y que en esta isla lucen inmortales.

Mi carro era V-8 de fábrica -ocho cilindros-, pero aquí hay que inventar y por ello adaptamos motores japoneses, coreanos y de otras procedencias. Mi auto sigue siendo automático, con su diferencial original, igual la pizarra y el 90 por ciento de la «lata», subraya.

Vestido con ropa de faena, en el popular barrio del Cerro, Tur cuenta que aprovecha el «impasse» provocado por la pandemia para aplicarle nueva pintura al vehículo y renovar la tapicería.

Esperamos que pronto se abran las fronteras, pues Cuba tiene buenos resultados en el enfrentamiento a la epidemia. Cuando ello suceda, mi carro estará listo y renovado para sumarse a la próxima temporada turística, consigna, y vuele a su faena de pasarle la mano a su «almendrón».

Tomado de Prensa Latina/ Fotos: Orlando Oramas León.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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