La pandemia de Covid-19 sigue afectando la producción y el comercio petrolero

El mundo post Covid-19 está por verse, pero lo que se vislumbra tiene bien claro que la industria petrolera será una de las más afectadas, el paro del transporte terrestre y aéreo, la caída del turismo, y la inmovilización de un grupo importante de industrias y comercio, y la parálisis social, ha metido a los petroleros en una encrucijada.

Las cifras hablan por sí solas. Como consecuencia del coronavirus el transporte ha descendido en las ciudades, y si vemos el tráfico aéreo por ejemplo, en Estados Unidos ha bajado en un 60 por ciento y en España en un 95 por ciento.

El confinamiento que empezó en China, se ha ampliado a 3 mil millones de personas en 187 países y muchas  de las actividades económicas no esenciales pararon.

La demanda de gasolina y diésel en el mundo se ha reducido en un 33 por ciento en abril. Mientras tanto, los principales extractores de petróleo han seguido bombeando, lo que ha precipitado una mayor caída de los precios del petróleo

El consumo de petróleo en los Estados Unidos ha descendido en  más de un 30 por ciento, que significa los niveles más bajos en los últimos 30 años. En el mundo, en el mes de abril la demanda de gasolina y diésel se ha reducido en un 33 por ciento y el combustible para aviones en 64% comparada con 2019. La demanda de carburantes en Europa es 33 por ciento menor de lo que era hace un año.

La pandemia global llegó justo cuando la extracción de petróleo había alcanzado sus máximos niveles. La organización de los países exportadores de petróleo (OPEP), y otros estados como Rusia llevan meses negociando el recorte en la producción para apuntalar los precios del petróleo porque, entre otras razones, Estados Unidos había inundado el mercado con crudo en los últimos años.

La baja demanda mundial de crudo ha provocado la acumulación del producto en los almacenes y la escasez de más sitios para guardarlo a la espera de los clientes y la reanudación de las ventas.

Este lunes en el estrecho de Singapur se han acumulado unos 60 petroleros anclados, en lugar de los 30 o 40 que se ven normalmente, reportó Bloomberg. Algunos de ellos se usan para almacenar el petróleo para el que ya no hay sitio en tierra, mientras que otros tal vez estén aparcados hasta que surja algún comprador en Asia. El caso es que resulta carísimo guardar petróleo en buques, que son ahora el único almacén posible.

En estas circunstancias el gobierno de los Estados Unidos mantiene su embargo petrolero hacia la isla de Cuba, persiguiendo la entrada de barcos petroleros a la isla, con severas consecuencias para la economía cubana.

La administración estadounidense, con Donald Trump a la cabeza, aplica actualmente este tipo de sanciones económicas a una veintena de países.

En el caso cubano, las autoridades han declarado que el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Washington desde hace casi seis décadas es el principal obstáculo para el desarrollo de su economía y el pleno disfrute de todos los derechos humanos del pueblo de Cuba.

ST/RL

Foto de portada tomada de prensa Latina 

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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