Mónica Gobea y su mensaje a los médicos cubanos en Argentina

Mi nombre es Mónica Gobea, vivo en la Ciudad de Buenos Aires. Soy jubilada, aunque sigo trabajando. He vivido durante 7 años en Cuba, mis hijos se criaron en La Habana, tengo amigas y amigos, compañeros entrañables en la isla a quienes les debo el apoyo y la contención en años muy difíciles. Ese vínculo afectivo me impide ser neutral en el tema. Tampoco quiero serlo porque tanto mis hijos como yo, amamos a Cuba como nuestra otra patria y conocemos por experiencia propia la solidaridad inmensa del pueblo cubano, del que he aprendido gran parte de lo que me formó en la vida.

Dicho lo cual, quiero agregar que me enorgullece saber de la posibilidad de que los médicos cubanos vengan a colaborar con mi país en una situación dramática como la que vivimos.

Al mismo tiempo me llena de indignación la actitud corporativa y miserable de médicos argentinos que se oponen a esta colaboración, aunque no tengo dudas de que quienes lo hacen son los que trabajan para las grandes empresas médicas que forman parte del negocio de la salud. Estoy segura de que la mayoría de los esforzados médicos argentinos que trabajan en hospitales públicos por magros salarios no ven competencia en los hermanos que vienen a ejercer su solidaridad.

Seguramente hay gente que por ignorancia se ve arrastrada por esa campaña de los grandes medios hegemónicos que han convertido este tema en otro de sus campos de batalla en defensa de los intereses del poder económico. A ellos sí, hace falta explicarles lo que para muchos de nosotros es evidente.

Los médicos cubanos no vienen a instalarse cómodamente en las lujosas clínicas y hospitales 5 estrellas de la zona norte de Buenos Aires. Como lo han hecho siempre, en África, en Brasil, en Venezuela, en Centroamérica, y ahora incluso en Europa, su rol ejemplar es siempre en los lugares más vulnerables, aquellos en los que la casta médica privilegiada jamás ha puesto ni pondrá un pie. Vienen a cubrir el abandono en el que siempre queda una gran parte de nuestro pueblo, a quienes ellos preferirían ver eliminada por este virus o por el neoliberalismo o por ambos flagelos.

Sé que ese pueblo más desprotegido sabrá valorar a los profesionales de la salud cubanos, médicos o enfermeras, y esta será una oportunidad única para que conozcan en persona la verdadera cara del “peligro comunista”. La solidaridad y la natural afectividad del pueblo cubano van a quedar expuestos frente a la mentira y el odio de los sectores más reaccionarios y mezquinos, cómplices de la miseria que se vive en un sector importante de la provincia de Buenos Aires. 

Celebro la iniciativa del gobierno de Axel Kicilloff y del ministro Daniel Gollán y me ofrezco para colaborar con todo lo que esté a mi alcance para apoyar a los compañeros cubanos.

Foto de portada tomada de Página 12

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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