Primero de Mayo en Cuba: Una historia de unidad

Por Dailenis Guerra Pérez.

El Día Internacional de los Trabajadores o Primero de Mayo se convierte en una  fiesta del movimiento obrero mundial. Desde su establecimiento por acuerdo del Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional, celebrado en París en 1889, en muchos países constituye también una jornada de lucha reivindicativa.

En esta Isla fue organizada por vez primera a finales de la década del 30 del siglo pasado, cuando la  Confederación de Trabajadores de Cuba,  convocó la celebración en 1939. La cita se desarrolló a sólo tres meses de efectuarse su congreso constituyente, luego de un extenso y arduo camino en pro de la unidad del proletariado en la Isla.

La culminación del proceso de reorganización del movimiento obrero durante el Congreso Nacional Obrero, celebrado en La Habana, el 24 y el 26 de enero de 1939,  propició que la masa trabajadora cubana se lanzara a las calles a exigir sus derechos.

El estreno de esa celebración fue un gran desfile que partió desde la sede donde en aquel momento se encontraba la central obrera, en la intersección de las calles Belascoaín y San Lázaro. La marcha avanzó hasta la Avenida de las Misiones, pasó junto al Palacio Presidencial, el Paseo del Prado y concluyó en el Parque Central. En una tribuna preparada se escuchó la protesta de varios líderes obreros contra el gobierno, entre ellos Lázaro Peña, secretario general de la CTC, quien hizo el resumen del mitin.

En nombre de los trabajadores del país, una representación de sus dirigentes entregó al Secretario del Trabajo un pliego de demandas que exigían el reconocimiento legal de esa organización, el cese de los desalojos campesinos, la defensa de la industria nacional y el establecimiento de leyes para el retiro.

Se exigía además la penalización a empresarios que burlaban las pocas leyes sociales y laborales existentes, medidas contra la penuria de vida, reposición de los trabajadores despedidos, la puesta en práctica de un programa de obras públicas como vía para contrarrestar el desempleo y el repudio al régimen falangista implantado por Francisco Franco en España.

El Primero de Mayo en 1939 tuvo en Cuba  un carácter unitario hasta que a partir de 1947 elementos crueles y anticomunistas lograron imponer por la fuerza la ruptura del movimiento obrero.

En esas circunstancias vivió el trabajador durante 11 años. Sin embargo, los verdaderos representantes de las masas obreras celebraban riesgosas manifestaciones y mítines públicos para denunciar la explotación, el atropello, la tortura y el crimen por parte de los regímenes al servicio del imperialismo yanqui.

Les duró hasta 1959, cuando llegó el Comandante y mandó a parar. A partir del Triunfo Revolucionario, las celebraciones por el Primero de Mayo se volvieron   incomparables con cualquier etapa precedente, poniendo de manifiesto el carácter popular del proceso que comenzaba.

Los Primeros de Mayo que me han tocado vivir se han convertido en fiesta  y en un momento de reafirmación revolucionaria frente al imperialismo.  He visto las plazas colmadas de un pueblo alegre, unido, valiente y decidido en el logro de cada reto. Es  un evento que involucra no solo al obrero, sino a todas las generaciones y a la familia cubana.

 Es el monte de banderas, de colores, de voces que alientan al trabajo y sacrificio por el bien de todos. Es también la muestra de disciplina y el apego a las conquistas revolucionarias, como se nos pide hoy, en el contexto internacional y nacional, donde este Primero de Mayo será diferente.

Eso también nos arrebató el coronavirus, la marcha gigantesca de un pueblo que recibe al mes de mayo con la mejor alegría. En este 2020, estamos convocados al convite desde el hogar.

Aunque las plazas estén vacías, aunque no encandilen con vibrantes colores y la algarabía de su gente, seguirá siendo esplendoroso por sus raíces profundas, por los sentimientos arraigados en cada cubano que permanecerá en casa, para celebrar el Día Internacional de los Trabajadores desde la creación.

RL/ Foto de portada: Yaimi Ravelo/ Archivo Resumen Latinoamericano.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

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