La belleza de un buen gesto: Donar sangre

Por Dailenis Guerra Pérez.

El nacimiento de Karl Landsteiner (Viena, Austria, 14 de junio de 1868 – Nueva York, 26 de junio de 1943), patólogo y biólogo que descubrió los grupos sanguíneos ABO, fue solo el pretexto para que el 14 de junio se definiera como el  Día Mundial del Donante de Sangre.

Aunque el también investigador y ganador del Premio Nobel de Fisiología o Medicina en el año 1930 necesita ser reconocido por su labor incansable en la disciplina, aquellos que salvan vidas con solo una donación, también merecen el regocijo.

En Cuba ya se ha olvidado la época cuando la venta de donaciones de sangre era un negocio antes del triunfo revolucionario. Hoy, las transfusiones y sus productos salvan millones de vidas al año. Constituyen elementos esenciales para el tratamiento apropiado de las mujeres con hemorragias asociadas al embarazo y al parto; trastornos hereditarios de hemoglobina e inmunodeficiencia; las víctimas de un traumatismo, emergencias, desastres naturales y accidentes, así como los pacientes que se someten a intervenciones médicas y quirúrgicas avanzadas.

Por tal motivo, en la nación es esencial el estímulo y trabajo sistemático con los donadores de sangre, acciones que se realizan desde 1962 con la colaboración de los Comités de Defensa de la Revolución, los factores de la comunidad y centros laborales.

En esa importante misión, hoy recibirá el reconocimiento la provincia de Las Tunas declarada por vez primera Vanguardia Nacional. La entrega hasta mayo último de 2.047 unidades de concentrado leucocitario, destinado al Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de Cuba para la realización del factor de transferencia, empleado dentro de los protocolos de tratamiento a la Covid-19, constituye uno de los aportes del Banco Provincial de Sangre de Las Tunas a la lucha contra esta enfermedad.

Sobre los resultados favorables de ese territorio señala el sitio digital del periódico 26 que la provincia “sobrecumple en un 117 por ciento las aportaciones del concentrado de leucocitos, obtenido a partir de las donaciones de sangre, y esperan cumplir las 18 mil comprometidas en el año. Hoy más de 8 mil tuneros protagonizan tan noble acto”.

Es cierto que la pandemia absorbe tiempo y recursos, pero el sistema de salud no puede descuidar sus otros retos ni agotar las reservas de un recurso tan valioso como la sangre humana, destinada a las transfusiones y la producción de fármacos.

En tiempos oscuros del coronavirus, llega el agradecimiento a los donantes voluntarios por concienciar sobre la importancia y necesidad de hacer ese aporte regular que permite tener acceso oportuno y asequible a la sangre y productos sanguíneos seguros y de calidad.

Para salvar vidas solo es necesario  estar sano, tener entre 18 y 60 años, una hemoglobina mayor de 125 gramos por litro (es decir de 12,5 gramos por decilitro), y un peso superior a las 110 libras.

Hoy, llegue la estima a los que donan para mejorar la salud del prójimo, los que piensan en el bien común y desbordan un espíritu solidario y humano. Reciban el reconocimiento por la voluntad, el desinterés, por el bello gesto, por la nobleza, el altruismo, la conciencia y  el servicio incondicional a la vida.

RL/ Foto de portada: MINSAP.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: