Covid-19 en Cuba: ¿Cómo funciona el aislamiento reforzado en el Consejo Popular Pilar Atarés?

Por Thalía Fuentes Puebla.

Diana hace una semana no sale a la calle. Ni los niños, ni su madre. Desde la ventana ve el ir y venir de las autoridades que contralan la zona. Pedro, su esposo, es el encargado de ir todos los días a comprar lo que necesitan. Aunque  el confinamiento es duro, está consciente  de que es mejor esperar y cumplir lo orientado. El reloj camina, pasan los días y ella aguarda desde casa, hasta que pase lo peor.

El pasado 7 de julio, el Consejo de Defensa Provincial de La Habana decretó el cierre de cuatro manzanas en el municipio Cerro, a partir de la apertura de un evento de transmisión local en el Consejo Popular Pilar Atarés. 

¿Cómo funciona el aislamiento reforzado en esta área?

Hasta el martes 14, después de hacerle el PCR al cien por ciento de los habitantes de la zona, se habían detectado 22 casos positivos a la COVID-19. “Aunque en estas manzanas residen 2.042 personas, se hicieron 1.624 pruebas más, en las que se incluyeron a la población flotante del área y los vecinos de barrios cercanos”.

En Cuba cuando se detecta un caso positivo, automáticamente, se envía al centro de salud determinado, al igual que a los posibles contactos. En este sentido, y para garantizar la búsqueda efectiva, trabajadores de salud y estudiantes de medicina realizan en la zona dos pesquisas diarias con termometría.

¿Cómo se garantiza los insumos a la población?

Desde el punto de vista organizativo, grupos compuestos por dirigentes de organizaciones de masas, del Gobierno municipal; personal de la salud e integrantes de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) son los encargados de lograr que las personas se queden en su casa la mayor parte del tiempo.

“Las familias tienen asignadas una tarjeta para salir por día a comprar productos alimenticios y de primera necesidad, y así evitar aglomeraciones. Cada grupo atiende determinado número de viviendas y un miembro de este acompaña a un representante de la casa hasta los diferentes puntos”, aseguró a Cubadebate Nelson Santana Jiménez, intendente del Cerro.

Asimismo, hay un médico y un policía en cada entrada.

Para garantizar la disponibilidad de los productos, se habilitó una carpa de venta de comida y un puesto  agrícola. Además, dentro de las manzanas en aislamiento hay una TRD y dos panaderías, una de ellas con dulcería. Todos los puntos de comercio están surtidos, para que la población no carezca de los servicios de primera necesidad.

El intendente dijo que lo más importante es cortar la trasmisión de la COVID-19, y para ello debe existir control entre las personas que entran y salen.

“Los únicos centros laborales que funcionan son los que están directamente relacionados con los servicios de primera necesidad. Estos trabajadores que viven fuera de la zona de aislamiento no tienen contacto físico con los residentes, además, cumplen estrictamente con las medidas sanitarias y son chequeados por el personal de la salud”.

Igualmente, se ha garantizado la recogida de la basura,  el abastecimiento del agua y fueron reforzados los puntos de venta de hipoclorito.

Respuesta de la población

Al principio la población estaba reacia, aunque quería protegerse. Creo que a partir de que declararon La Habana en primera fase, bajó la percepción de riesgo de las personas, pero, cuando se percataron de la situación del municipio, entonces se entendió la decisión de aislar estas cuatro manzanas”, dijo Ileana María Forcades Díaz, presidenta de la Asamblea Municipal del Poder Popular.

Según comentó, la niña por donde comenzó el foco de trasmisión en el municipio estaba asintomática. Cuando presentó el estado febril, fue trasladada al hospital con sospecha de dengue y luego se confirmó la COVID-19.“Todos los contactos se aislaron y se ayudó a prevenir otros casos”.  

La gobernadora resaltó el trabajo de los médicos, enfermeras y estudiantes de medicina desde que se presentó el primer caso en el municipio. Asimismo, destacó el papel de la PNR, el MININT, la Cruz Roja, los trabajadores del comercio y la gastronomía, y todos aquellos que de una forma u otra han contribuido a frenar esta pandemia.

Sobre la población flotante, la directiva del municipio aseguró que ha tenido el mismo tratamiento que los residentes oficiales. “Lo más importante es salvar una vida, no importa que no tenga la dirección en esta localidad”.

Se estima que este aislamiento reforzado termine el 10 de agosto, y hasta la fecha se continuarán cumpliendo las medidas epidemiológicas establecidas. El objetivo principal es cortar la trasmisión e incorporar el territorio, paulatinamente, a la normalidad.

Tomado de Cubadebate/ Fotos: Thalía Fuentes Puebla/ Cubadebate.

cubaenresumen

Corresponsalía en Cuba de Resumen Latinoamericano

Un comentario en «Covid-19 en Cuba: ¿Cómo funciona el aislamiento reforzado en el Consejo Popular Pilar Atarés?»

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: